Historia
OLLIER, PIERRE (1573-1645)
Pierre Ollier, pastor y teólogo francés, nació en Montauban en los primeros días del mes de enero de 1573 y murió en la misma ciudad el 5 de octubre de 1645. Después de haber realizado con la mayor brillantez los estudios necesarios para obtener la ordenación, fue nombrado sucesivamente pastor de Saint-André-de-Valborgue (1606-10), de Alais (1610-1621) y, finalmente, en Montauban, donde permaneció hasta su muerte. Sucedió a Pierre Berauld en una de la dos cátedras de teología, caracterizándose sus enseñanzas por su templanza y moderación, no llevando a los extremos los principios fundamentales de sus creencias, moviéndole las ansias de concordia, que le enemistaron muchas veces con sus compañeros de fe, que deseaban solucionar de una manera expeditiva sus controversias religiosas. En las agitaciones casi continuas que turbaron la tranquilidad de Montauban hasta 1629, Ollier se colocó en todo momento entre los que se oponían a las luchas violentas y armadas, haciendo ver en distintas ocasiones desde su cátedra los daños y peligros que sobrevendrían a consecuencia de la guerra civil y el malestar que tales actos de coacción acarrearían en el seno de la comunidad protestante. Los enemigos de Ollier atribuyeron sus tendencias contemporizadoras a la tibieza de su fe y hasta a connivencia con los católicos y como excitaron en su contra el furor popular, en más de una ocasión Ollier tuvo que huir ante las turbas soliviantadas, que interpretaban mal sus consejos llenos de prudencia y de discreción. La actividad docente de Ollier se condensó en su cátedra y en las controversias que hubo de sostener con sus enemigos doctrinales y personales, no habiendo llegado hasta nosotros más que un pequeño volumen titulado La conférence de Saint-Antoine entre Pierre Ollier, pasteur de Montauban, et Pascal, gardien des capucins (Montauban, 1624).