Historia

OTTER, JAKOB (c. 1485-1547)

Jakob Otter, reformador, nació en Lauterburg, a 54 kilómetros al nordeste de Estrasburgo, hacia 1485 y murió en Esslingen, a 11 kilómetros al sudeste de Stuttgart, en marzo de 1547. En 1507 era baccalaureus en Estrasburgo, siendo consagrado sacerdote del claustro de los Penitentes y secretario de Johann Geiler de Kaisersberg. Luego editó algunas de sus obras maestras y la obra de Gerson, Sermo de passione. A la muerte de Geiler, 1510, Otter fue a Friburgo, obteniendo el título de maestría en 1515 y lincenciándose en 1517. Continuó publicando las obras de Geiler hasta 1513. En 1518 Otter fue pastor en Wolfenweiler, cerca de Friburgo, y trabajó allí como seguidor de Lutero ya en 1520. En 1522 se trasladó a la localidad austríaca de Kensingen. Allí continuó su llamamiento como reformador con tranquila moderación y mucho éxito. Se defendió del reproche de herejía e insurrección publicando sus sermones sobre la epístola a Tito (Estrasburgo, 1524). El soberano, archiduque Fernando, exigió su traslado y la dieta le amenazó. Para proteger a su congregación, Otter se retiró, el 24 de junio de 1524, escoltado por 150 ciudadanos; primero fue al distrito del margrave Ernesto de Baden y luego a Estrasburgo. Desde allí fue recomendado por el caballero Hans Landschad, un celoso seguidor de Lutero, que le otorgó la labor pastoral de Neckarsteinach, cerca de Heidegger. Se ganó a la congregación entera para la nueva fe, aboliendo pronto la misa y manteniendo la paz y la tranquilidad en la población durante los excesos de la Guerra del Campesinado. Otter dedicó a su patrón, 1528, el bello tratado Christlich Leben und Sterben (Estrasburgo, 1528). El rey Fernando y sus consejeros juzgaron que Otter era únicamente un agitador y seductor de Kenzingen y el rey demandó más de una vez su dimisión. Hans Landschad valientemente defendió a su pastor, quien, a su vez, se defendió contra las calumnias de sus adversarios por medio de sus sermones sobre "El primer libro de Moisés" (Hagenau, 1528). Fernando persistió en exhortar al elector Ludwig del Palatinado a proceder contra Otter y finalmente en febrero de 1529 logró que Landschad fuera citado ante el alto tribunal de justicia en Heidelberg. Se exigió la dimisión de Otter bajo amenaza del desagrado del emperador. Landschad lo rechazó y el elector expulsó entonces por la fuerza a Otter, que se fue a Estrasburgo. Capito lo recomendó a Zwinglio, por cuya mediación fue llamado como pastor a Soleure por una minoría del concilio. Provocando sólo inquietud por su predicación, renunció a la posición, yéndose a Berna, de donde, a finales de agosto de 1529, fue a Aarau. Allí se casó y escribió un catecismo, Ein kurz Ynleitung (1530), que no estaba adaptado para los niños; en 1531 fue presidente de la conferencia con los anabaptistas en Berna. Fue también un activo mediador en las negociaciones entre Zurich y los cantones originales en septiembre de 1531.

El 2 abril de 1532, Blaurer lo llamó para que se hiciera cargo de la iglesia en Esslingen, donde él había trabajado como reformador y donde la causa de Lutero había encontrado amigos. Al principio la eficacia de Otter se vio impedida por los celos por parte del capellán Martin Fuchs y Otter incluso pensó dimitir, pero Fuchs fue despedido. Otter trabajó fielmente en propagar la Reforma. Elaboró un orden de adoración en 1533, una forma de orden y disciplina en 1534 y ministraciones laicas para los enfermos. Contribuyó a la mejora de la instrucción juvenil, publicando su catecismo revisado en 1532 y un breve resumen de la fe, 1534, con instrucciones sucintas sobre la atención espiritual a los enfermos y moribundos. Combatió tanto a católicos como a anabaptistas y también a Schwenckfeld, quien se había aproximado a él. Cuando el duque Ulrich de Württemberg recuperó sus dominios en mayo de 1534, Otter fue llamado, en julio, a predicar en Stuttgart como colega de Alber, pero los luteranos le recibieron desconfiadamente, porque Otter sostenía la idea de Zwinglio y de los alemanes meridionales sobre la Cena. La lucha siguió hasta que Otter, con Bucero y los alemanes del sur, fueron a Wittenberg en mayo de 1536 y ratificaron la paz con Lutero en términos de la Concordia de Wittenberg. Una conclusión a la que Otter procuró en vano ganar a Blaurer. Otter prestó servicios a toda la Iglesia evangélica por medio de su excelente Betbüchlein für allerley gemein Anliegen der Kirchen (Estrasburgo, 1537-41). El "pequeño hombre" gradualmente obtuvo una firme posición en Esslingen, pero sucumbió bajo los horrores de la Guerra de Esmalcalda y los españoles en marzo de 1547. No obstante, se le ahorró pasar por el sufrimiento del protestantismo alemán meridional durante el Interim.

Bien describió Bucero a su amigo Otter como "un hombre distinguido no por su sólido saber solamente sino también por las virtudes cristianas y especialmente por la modestia, paciencia y caridad; un hombre de vida inocente, doctrina pura, adverso a toda manera de orgullo pomposo y de habilidad consumada para tratar con todos los diversos intereses de nuestra Iglesia."