Historia

OTTO DE PASSAU († c. 1386)

Otto de Passau, franciscano, murió no antes del año 1386. Destaca por su libro titulado Die vierundzwanzig Ablässe, una de las más populares antologías devocionales de los últimos siglos de la Edad Media. De Otto mismo se sabe sólo lo que dice en el prefacio, donde se presenta a sí mismo como un humilde hermano, Otto de Passau, de la orden de San Francisco, por un tiempo lector en Basilea, que terminó su libro en la Purificación de la Virgen en 1386. Probablemente fue maestro en la escuela franciscana de Basilea y escribió su obra en Passau. Llama a los lectores a quienes escribe 'amigos de Dios', debiendo recordarse que Basilea era entonces sede de los piadosos que ganaron tal nombre para sí. En su prefacio da crédito a su diligencia, no sin razón, porque en lo que concierne a la riqueza de contenido, su libro ocupa el primer lugar entre las antologías de su tiempo. Menciona a ciento cuatro autores a quienes usa y su lista no es completa, incluyendo de los griegos a Orígenes, Eusebio, Basilio, Gregorio de Nacianzo, Crisóstomo, Epifanio, el pseudo-Dionisio y otros; el último es Juan de Damasco. Mucho mayor es el número de los latinos, desde Cipriano a Nicolás de Lira (1340). Los escritos de los místicos alemanes, sin embargo, no los usa, probablemente porque no los consideraba dentro del campo de la teología. Para hacer la lectura de los pasajes más agradable, el autor los pone en la boca de los veinticuatro ancianos de Apocalipsis, lo cual estaba en consonancia con la costumbre prevaleciente del tiempo, imitando en el siglo siguiente el dominico Johann Nider ese estilo, en su libro sobre las veinticuatro arpas. Las diferentes secciones tratan de Dios y cómo encontrarlo, del arrepentimiento, la confesión y la penitencia, la conciencia, la gracia, la fe, la Sagrada Escritura, la contemplación pasiva y activa, la oración, etc. Muy completas son las secciones sobre la Virgen María y la misa, donde la transubstanciación es totalmente tratada. Allí donde el autor habla de la vida contemplativa, toca el misticismo, pero el libro pertenece más al género devocional que a la literatura mística. Llenó una necesidad general, como puede verse por los muchos manuscritos (veintiocho) todavía existentes. Fue editado muchas veces en los siglos XV y XVI, publicándose en 1836 una edición en alto alemán titulada Die Krone der Aeltesten, por Johann Mans con algunos cambios. El libro tiene interés histórico, al mostrar cómo en ese tiempo la antigua literatura fue usada y leída por su mérito devocional y cómo la vida cristiana era presentada en círculos más amplios. Los libros de su clase eran un intermedio entre la teología, cuyas obras eruditas eran ininteligibles para los laicos, y la vida cristiana del pueblo. Para el conocimiento de la vida religiosa de la Edad Media son más útiles que todas las importantes obras dogmáticas de los eruditos.