Historia
PAINE, THOMAS (1737-1809)

Por consejo de Benjamin Franklin, a quien encontró en Londres, se fue a América, encontrando enseguida empleo gracias a su pluma. Fue colaborador de la primera edición del rotativo Pensilvania Magazine, publicado en Filadelfia en enero de 1775, convirtiéndose pronto en su editor durante año y medio. Desde agosto de 1776 a enero de 1777 fue soldado en el ejército de Washington, escribiendo mientras estaba en el frente el primer número de The Crisis, que tan poderosamente alentaría al país para la batalla. En 1777 era secretario del comité del congreso para asuntos extranjeros, si bien fue obligado a dimitir el 7 de enero de 1779, porque en el acaloramiento de una controversia periodística con Silas Deane había divulgado secretos de Estado. En noviembre de 1779 era empleado de la asamblea general de Pensilvania. En 1781, en asociación con el coronel John Laurens, negoció en Francia un préstamo de seis millones de libras. Regresó el 25 de agosto. En febrero de 1782 fue contratado por el secretario de asuntos exteriores, por el respetable salario de ochocientos dólares anuales. En 1784 el estado de Nueva York le concedió una casa y 227 acres de tierra en New Rochelle; en 1785 Pensilvania le concedió 500 libras esterlinas y en octubre de 1785 el congreso le concedió tres mil dólares. Estas cantidades fueron suficientes para que pudiera vivir de forma independiente. Desde 1787 a 1802 estuvo en Europa, la mayor parte del tiempo en Francia. Su Rights of Man, publicado en Londres en 1791, atrajo al atención del partido liberal francés, concediéndosele la nacionalidad francesa y siendo elegido miembro de la Asamblea Nacional. Tuvo el valor de votar en contra de la ejecución de Luis XVI, incurriendo en la ira de Robespierre, quien le encarceló en la prisión de Luxemburgo, el 28 de diciembre de 1793, permaneciendo allí hasta el 4 de noviembre de 1794, cuando a petición de James Monroe, ministro en Francia, fue liberado. Él cuenta de su maravilloso escape de la guillotina, que se debió solamente al hecho de que la puerta de la prisión se abría hacia el exterior. Había sido señalada para que el ocupante fuera ejecutado, pero al estar su puerta cerrada por la noche, la señal no fue vista por los que pasaban por la prisión en la mañana temprano para sacar a sus víctimas.
El 30 de octubre de 1802 llegó otra vez a América. Al llegar encontró que sus amigos habían gestionado su propiedad, de manera que pudieron entregarle cuatrocientas libras de ganancias, lo cual le permitió tener una posición desahogada. Pero lo que le afectó profundamente fue que la reputación que tenía como patriota casi estaba totalmente olvidada, siendo conocido como autor de The Age of Reason. Tan grande fue la execración popular del libro, que muchos que le habían mostrado su aprecio por los grandes servicios al país, le rechazaron por causa del libro. Abucheado en la calle, vilipendiado en los periódicos, abandonado por sus asociados políticos, vivió una existencia miserable. Fue enterrado en su granja en New Rochelle, pero sus restos fueron trasladados a Inglaterra en 1810 por William Cobbet, desconociéndose su paradero.
Si los escritos de Paine hubieran sido sólo políticos, habría quedado en una posición de honor como un vigoroso y valiente amigo de la libertad humana. Fue extraordinariamente fértil en ideas, amplio de mente y progresista. Fue un gran genio. El poder de su discurso ha sido siempre admirado. A él se debe el dicho: 'Hay tiempos que prueban las almas de los hombres', que es la frase con la que comienza el primer número de The Crisis (impreso en el Pensilvania Journal el 19 de diciembre de 1776). Su panfleto Common Sense (enero de 1770) fue uno de los escritos memorables del momento, ayudando a la causa de la Independencia. Su Rights of Man; being an Answer to Mr. Burke's Attack on the French Revotution es una completa declaración de principios republicanos. Pero es como autor de The Age of Reason, un inflexible, agudo y audaz ataque a la Biblia, por lo que es más ampliamente conocido, incluso notoriamente. La primera parte de esta obra se la entregó, mientras iba de camino a la cárcel de Luxemburgo, a su amigo Joel Barlow, siendo publicada en Londres y París en marzo de 1794; la segunda parte, fue compuesta mientras estaba en prisión, en diciembre de 1795; la tercera se quedó en manuscrito. 'Su ignorancia' dice Leslie Stephen 'era inmensa y su lenguaje brutal; pero tenía el don de un auténtico demagogo, al poder esgrimir un inglés vigorosamente magnífico que era un apropiado vehículo para la pasión fanática.' Paine no era ateo; era deísta. En su testamento habla de su 'descansada confianza en mi Dios creador y en ningún otro ser, pues no conozco a otro, ni creo en otro.' Prestó su voz a la duda y en ello todavía es formidable, porque aunque ataque una malformación grosera del cristianismo, lo hace en tal manera que aparta a su lector de cualquier consideración seria del cristianismo. Su Age of Reason todavía circula y se lee, no así las réplicas escritas en su tiempo. De ellas, la más famosa es la del obispo Watson (1796).
El carácter personal de Paine ha sido juzgado muy severamente. Nada demasiado malo puede ser dicho por aquellos que le odiaron por sus opiniones, pero incluso sus amigos se sienten obligados a admitir que hubo fundamentos para las acusaciones. La comparación de los biógrafos contemporáneos, amigos y enemigos, parece mostrar estos hechos: Paine fue durante su vida un hombre duro, vano, insensible, engreído y desagradable. No tenía sentido del honor y por lo tanto era desconfiable. Pero no fue hasta su regreso de Francia, cuando tenía sesenta y cinco años, quebrantado por sus sufrimientos y la cadena de grandes agitaciones en las que había vivido durante años, que mostró por primera vez en su vida estas características que le convirtieron en un objeto miserable. Las acusaciones de infidelidad conyugal y de seducción están dudosamente fundadas; pero que en su vejez fue un borracho, sucio y mísero puede aceptarse como verdadero. Hizo un gran servicio a los Estados Unidos en su hora de peligro, pero perdió el respeto del mundo cristiano.
Sus Works completas se han publico varias veces (3 volúmenes, Boston, 1856; Nueva York, 1860; Londres, 1861). Pero la edición que sobrepasa a todas las demás, que es realmente completa y está satisfactoriamente editada es The Writings of Thomas Paine, recopilada y editada por Moncure Daniel Conway (4 volúmenes, Nueva York y Londres, 1894-96).