Historia
PAJON, CLAUDE (1626-1685)

En su conjunto, las ideas de Pajon no eran diferentes de las del sistema reformado ortodoxo. Pajon continuamente negó la acusación de pelagianismo o arminianismo y declaró su lealtad a los Cánones de Dort. La discusión con Claude procuró primero un acuerdo sobre las cuestiones de la depravación total y la gracia irresistible, pero pasó por alto la principal controversia sobre el modo de operación de la gracia y el Espíritu. Presuponiendo la operación histórica de la gracia universal sobre el individuo, Pajon intentó adaptar la doctrina de la operación divina al sentido moral de su tiempo, no oponiéndose a la doctrina de la obra de la gracia misma. El Espíritu Santo nunca obra inmediatamente, sino siempre a través de la Palabra y la razón humana, lo cual era el único escape del éxtasis pietista. Esta teoría tenía como propósito principal declarar la obra divina de conversión en términos morales más que místicos. Más aún, los poderes del hombre se juzgan más oprimidos por la ignorancia que perdidos; pero si la Palabra viene a los hombres bajo circunstancias apropiadas y favorables, es captada por la razón, que, a su vez, es seguida por la voluntad. Se elude la doctrina de la salvación exclusivamente por la gracia sola, mediante la afirmación de que Dios ha ordenado todas las cosas para que en el elegido la iluminación por la Palabra ocurra necesariamente. Este Dios, sin embargo, no está presente y cercano, sino que es el Creador remoto que mueve el mundo según su pauta planificada. Las ideas de Pajon, de sabor deísta, fallaban en el contacto personal con el Dios del calvinismo ortodoxo, yendo sus alumnos más lejos que su maestro, volviéndose al arminianismo o incluso al catolicismo.