Historia

PALEARIO, AONIO (c. 1500-1570)

Aonio Paleario, humanista italiano, nació en Veroli, a 80 kilómetros al sudeste de Roma, hacia 1500 y murió en la hoguera en Roma el 3 de julio de 1570.

Aonio Paleario
Aonio Paleario
Estudió en Roma en 1520. Ante los turbulentos acontecimientos en Roma en 1527 abandonó la ciudad y las duraderas asociaciones que había formado, particularmente con Sadoleto, Calcagnini y Bernardo Maffei. Su correspondencia le localiza en Siena después de octubre de 1530, donde por muchos años desempeñó una eminente actividad como profesor en la universidad. Durante ese tiempo publicó un poema didáctico, De inmortalitate animarum (Lyón, 1536). Hacia 1540 se produjo un cambio en sus ideas religiosas y en 1542 se le acusó de herejía. Ante el tribunal sus enemigos se refirieron a su Libellus de morte Christi, titulado más exactamente: Della pienezza, sufficienza e satisfattione della passione di Christo. En una alocución maestra, Paleario rechazó las acusaciones, pero sus enemigos conspiraron para impedir su designación permanente en Siena. En 1546 obtuvo un profesorado en Lucca. Puede ser allí donde terminó un segundo tratado contra Roma: Actio in pontifices Romanos et eorum asseclas (Ámsterdam, 1696), una aguda polémica sobre dogmática. Amenazado en Lucca por la disposición del senado para satisfacer las demandas de la curia, salió en 1555, encontrando un puesto en Milán. Aunque de nuevo fue acusado por la Inquisición (1559) se defendió en un tratado, Pro se ipso, siendo absuelto. Sin embargo, por tercera vez (1567) el inquisidor milanés, Fra Angelo di Cremona, le sometió a persecución; los puntos de acusación eran que había enseñado la justificación por la fe, negaba la doctrina del purgatorio, despreciaba el monasticismo y censuraba la práctica de enterrar a los muertos dentro de las iglesias. En 1568, por mandato imperial en respuesta a la requisitoria de papa Pío V, fue citado a Roma para ser juzgado. Durante tres años Paleario languideció en la prisión de Tor di Nona. El extracto de los procedimientos de su juicio (publicado por Fontana, en Arch. storico della Societa Romana di Storia patria, Roma, 1896) da detallada información sobre este período de tortura. En abril de 1570 apareció "sosegado", para profesar creer lo que la Iglesia cree. Entonces fue obligado a hacer una abjuración formal, cuyos términos literales fueron publicados primero por P. C. F. Daunou (Essai historique sur la puissance temporelle des papes, ii. 278, París, 1810). Dirigió algunas cartas emotivas a su esposa e hijo el día de su ejecución, que están preservadas en la biblioteca de Siena y son el último testimonio auténtico sobre el asunto de su actitud religiosa. No contienen ni una palabra de que negó sus convicciones ante la muerte. Su constancia también está corroborada por la sentencia del 30 de junio, declarándolo "impenitente." En el diario de la Fraternidad Romana de San Juan Degollado, cuyos miembros asistían a los que eran condenados por el Santo Oficio y estaban presentes durante las últimas horas del que iba a ser ejecutado, se tomaron el trabajo de obtener alguna última palabra de arrepentimiento de la víctima, quedando registrado que este devoto humanista dijo que deseaba morir como buen cristiano, lo que no necesariamente significa en la fe católica. Un supuesto retrato de este mártir salió a la luz hacia 1870, un óleo, en la biblioteca municipal en Veroli. Un examen cuidadoso reveló que este retrato, incluso si es genuino, había sido tan retocado que las características originales ya no eran reconocibles.