Historia
PANCARIO
Pancario, mártir, vino a Roma desde su ciudad natal en tiempo de Diocleciano y muy pronto su elocuencia y nobleza le abrieron camino para llegar a la amistad con el emperador. Por congraciarse con él y darle gusto, Pancario renegó de la fe cristiana, que había recibido de sus padres. Cuando su madre y hermana supieron de su acción, le escribieron una carta exhortándole a volver de nuevo a la fe si no quería caer en la indignación de Dios, al haber preferido la amistad humana. Las reconvenciones conmovieron tan profundamente a Pancario que postrándose en tierra comenzó a dar grandes voces a Dios pidiendo perdón y misericordia. Los gritos fueron oídos por gente de palacio, quienes refirieron el caso al emperador, el cual, llamando a Pancario comenzó con halagos y amenazas a querer disuadirle de su arrepentimiento. Viendo que no podía rendir su fortaleza, lo envió desterrado a Nicomedia, en donde el prefecto de la ciudad, por orden del emperador, le hizo decapitar.