Historia

PAREUS, DAVID (1548-1622)

David Pareus, teólogo reformado, nació en Frankenstein, a 62 kilómetros al sur de Breslau, el 30 de diciembre de 1548 y murió en Heidelberg el 15 de junio de 1622.

David Pareus
David Pareus
Tras asistir a la escuela de su ciudad natal, fue aprendiz en una farmacia y luego como zapatero. En 1564 entró en la escuela del entendido Christoph Schilling en Hirschberg, a quien acompañó a Amberg en 1566; pero inmediatamente entró al Collegium Sapientiæ, en Heidelberg. El 13 de mayo de 1571 era pastor en Niederschlettenbach y seis meses más tarde profesor en el Pædagogium en Heidelberg. El 24 de agosto de 1573 retomó la labor pastoral en la anteriormente población católica de Hemsbach, donde, con el consentimiento de la congregación, reconstruyó el estatus de la iglesia según líneas reformadas. Destituido de su cargo tras la muerte de Ferderico III, Pareus fue designado, en 1577, por el palsgrave Juan Casimiro, pastor en Oggersheim. Trasladado a Winzingen en 1580, cultivó la amistad con los profesores en el Casimirianum, en las inmediaciones de Neustadt. Tras la muerte de Ludwig VI, el palsgrave Casimiro, en septiembre de 1584, llamó a Pareus como profesor del Collegium Sapinetiæ, Heidelberg, siendo director en 1591 y en 1598 entró en la facultad teológica como profesor de Antiguo Testamento y desde 1602 hasta su muerte enseñó el Nuevo Testamento. Su reputación como profesor aumentaba de año en año, atrayendo estudiantes de lejos. Desde 1592 formó parte del consejo eclesiástico del Palatinado. En sus últimos años, Pareus sufrió mucho por su mala salud. En septiembre de 1621, al aproximarse las tropas españolas al Palatinado, Pareus huyó a Annweiler y luego a Neustadt. Después, cuando el elector Federico V regresó temporalmente al Palatinado, Pareus volvió a Heidelberg, el 17 de mayo de 1622, donde falleció. Le sobrevivió su hijo Philipp (1576-1648), quien publicó los escritos de su padre, incluyendo una biografía (Frankfort, 1647).

Pareus comenzó su actividad literaria en sus años maduros, con el tratado contra la doctrina de la ubicuidad, Methodus ubiquitariæ controversiæ (Neustadt, 1586). Algunas polémicas enojosas acompañaron su edición de Neustadter Bibel, 1587, una edición de la traducción de Lutero, con tablas añadidas de contenidos y notas. Jacob Andreä, en su Christliche Erinnerung (Tubinga, 1589), calificó su publicación de "composición de bellaquería redomada"; mientras que Pareus, en Rettung der Neustadter Bibel (Neustadt, 1589) respondió en un tono más moderado. Pareus además contendió contra Siegwart en Sieg der Neustädtischen Bibel (Neustadt, 1591) y con Ægidius Hunnius, en 1593-99, quien le acusó del error judaizante de la facción reformada, con Clypeus veritatis catholicæ de sacrosancta trinitate y Orthodoxus Calvinus. También publicó varios tratados contra el papado (1604-17). A pesar de esas batallas literarias, Pareus era por naturaleza pacífico, lamentando las apasionadas controversias de su época. Su principal objetivo lo asumió de manera positiva, en actividad constructiva; tal como las muchas ediciones, tras 1593, de Summarische Erklärung der Katholischen in der Churpfalz geübten Lehre y especialmente sus numerosos comentarios sobre el Antiguo y Nuevo Testamento (publicados en 1605-18). Importante también fue su pronunciado deseo, en 1603, aunque negado por los calvinistas esctrictos, de que, en relación con la doctrina de la Cena, las iglesias reformadas podían usar los términos essentialiter et substantialiter, en aproximación a la enseñanza luterana. Sin embargo, su espíritu pacificador apareció claramente en el famoso Irenicum sive de unione et synodo evangelicorum liber votivus (Heidelberg, 1614-1615). En el mismo propone un sínodo general de todos los evangélicos para la unión de luteranos y calvinistas, quienes estaban unidos en lo esencial. Sin embargo, en sólo un punto que no afectaba al fundamento de la fe había divergencia. ¿Por qué no ser tolerantes con hermanos errados en amor y dejar de consumirse unos a otros en luchas, para regocijo de los "papistas"? Pero esta vehemente apelación de Pareus suscitó poca respuesta de sus contemporáneos y su tentativa de paz fue rudamente rechazada por los teólogos luteranos Hutter y Siegwart. En su biografía, Philipp Pareus prodigó excesiva alabanza a su padre; no obstante, la posteridad imparcial lo considera un carácter puro y un distinguido teólogo, quien, durante una época de estrechez de miras, preservó una amplia perspectiva y al mismo tiempo valientemente declaró y representó la verdad reconocida.