Historia
PAULA (347-404)
Paula, alumna y compañera de Jerónimo, nació probablemente en Roma en el año 347 y murió en Belén en el 404. Era una mujer de ascendencia extraordinariamente distinguida, resumiendo el epitafio de Jerónimo en dos líneas el hecho de que descendía de Escipión, Agamenón, la gens Æmilia y el ilustre Æmilio Paulo. También poseía gran riqueza. Se casó cuando era bastante joven con el senador Toxotio, miembro de la gens Julia, y fue madre de cuatro hijas, una de las cuales, Julia, fue llamada generalmente Eustoquia, y un hijo, que recibió el nombre de su padre. Su relación con el cristianismo parece venirle de su familia, ya que no hay relato de su conversión; desde temprana edad se inclinó al ascetismo, intensificándose esa tendencia por su relación con Epifanio de Salamis y Paulino de Antioquía, a quienes ella dio hospitalidad durante su estancia en el sínodo de Roma del 382. Por medio de esos obispos entró en contacto con Jerónimo, quien sería una influencia vital en su vida. Perdió a su marido en el año 380 y a una de sus hijas en el 384 (otra murió probablemente en el 386), decidiendo ese mismo año marcharse de Roma y vivir en el oriente. Desechó los ruegos de su hija soltera Blæsilla, que deseaba que su madre demorara la partida hasta después de su boda, y los lamentos de su hijo, a quien dejó al cuidado del pretor. Se embarcó para el este, encontrándose con Jerónimo en Antioquía, pasando por Tierra Santa hacia Egipto y regresando para afincarse en Belén, en el año 386. Influyó en persuadir a Marcela para que residiera en Tierra Santa. En Belén, Paula y Eustoquia construyeron un convento donde residieron y un hospicio, que luego sería monasterio y tras ello un convento para mujeres. Continuó sus estudios de la Biblia con Jerónimo, aprendiendo hebreo y estando ya versada en griego y por supuesto en latín. Por su incesante caridad y generosidad quedó empobrecida, dejando una deuda a su hija a pesar de los consejos de Jerónimo (De vir. ill., cxxxv) para que tuviera más prudencia. Parcialmente por las mortificaciones a las que se sujetó, le sobrevivo la muerte. Su funeral, al que acudieron los obispos de las ciudades vecinas y numerosa gente, muestra la estimación en que era tenida. Fue enterrada en la cueva de la Natividad.

Paula también fue el nombre de una nieta suya, hija de su hijo Toxotio. Bajo influencia de Jerónimo fue enviada a Belén, ocupándose allí de la vida ascética bajo el cuidado de su tía Eustoquia. Figura en la correspondencia de Jerónimo, dedicándole varios de sus comentarios a ella y a su tía (comp. Jerónimo, Epíst., cvii).