Historia

PEDRO NOLASCO (1189-1256)

Pedro Nolasco, fundador de la orden de la Merced, nació en Le Mas des Saintes Puelles, cerca de Castelnaudery en Languedoc, en 1189 y murió en Valencia el 24 de diciembre de 1256.

Embarque de Pedro Nolasco, por Alonso Vázquez.Museo Provincial de Bellas Artes. Sevilla
Embarque de Pedro Nolasco, por Alonso Vázquez.
Museo Provincial de Bellas Artes. Sevilla
Desde temprano mostró inclinación hacia la vida ascética, pero durante un tiempo siguió la carrera de caballero, a la que por su noble nacimiento estaba destinado. Estuvo a las órdenes de Simon de Montfort en sus campañas contra los albigenses y de su ayudador Pedro II de Aragón. Tras la gran victoria de Muret (1213), en la que Pedro cayó y su hijo Jaime fue hecho prisionero, Simón le encomendó la custodia del joven príncipe. En Barcelona, donde estuvo algún tiempo con ese deber, supo de los sufrimientos de cristianos cautivos a manos de los musulmanes en el norte de África y en España. Entonces decidió fundar una orden para su liberación, la orden de la Merced, teniendo una visión nocturna de la Virgen María, lo que fue para su confesor, Raimundo de Peñafort y para el joven rey Jaime, una segura señal del favor divino. El 10 de agosto de 1228, Pedro y los asociados que se habían unido a él hicieron los tres votos y un cuarto por el que no sólo renunciaban a sus propiedades sino también a su propia libertad, por la redención de los cristianos en manos de los infieles. La orden originalmente era más caballeresca que monástica, siendo en un sentido un reverdecer de una congregación que había existido en Cataluña desde 1192 para el cuidado de los enfermos y prisioneros. Los siete caballeros y seis sacerdotes que fueron los primeros en hacer los votos, fueron secundados por trece caballeros más. El rey Jaime les dio morada en una parte del palacio real en Barcelona con la añadidura de la capilla de Santa Eulalia, hasta que en 1232 un convento más grande, también dedicado a Santa Eulalia, patrona de Barcelona, fue construido por ellos. La confirmación papal llegó en 1230 de Gregorio IX, siendo refrendada en 1235 con la añadidura de la regla de Agustín a la constitución original. El primer capítulo general se celebró en Barcelona en 1237. Aunque se resolvió que los miembros sacerdotales debían estar en mayoría, el proceso de transformación de orden caballeresca en monástica no se completó hasta la elección, en 1317, del primer general sacerdote, Raimundo Albert. El hábito original era blanco, llevando las armas de Aragón, con un escapulario blanco; dentro de la casa los sacerdotes se distinguían por una capucha adicional. La disciplina de la orden era estrictamente militar, incluyendo frecuentes flagelaciones.

La nueva orden creció en membresía, posesiones e influencia. En lugar de mandar dinero, se adoptó pronto el plan de mandar miembros al territorio moro para rescatar cristianos. El fundador, con un compañero, llevó a cabo la primera misión de esta clase, liberando a cuatrocientos cautivos en Valencia y Granada. Su principal ayudante era Raimundo Nonato, quien, tras sufrir graves torturas en Argel y consiguiendo fama como hacedor de milagros, fue nombrado cardenal por Gregorio IX, pero murió en camino a Roma en 1240. Pedro hizo un viaje a África pero tras muchos peligros volvió a España, donde, igual que en el sur de Francia, trabajó durante un tiempo para organizar la orden. En 1249, viejo y enfermo, determinó dimitir del generalato. Fue canonizado por Urbano VIII en 1628. La orden continuó poseyendo considerable importancia en España, hasta que perdió la mayor parte de sus posesiones en la revolución de 1820. Tuvo gran membresía en el sur de Francia, Italia, Sicilia y América española. Una rama femenina de la orden fundada por Antonio Velasco en 1568 se extinguió. Una tercera orden se fundó en Barcelona en 1265, pero nunca tuvo importancia. Hacia 1600 se hizo un intento de establecer una rama reformada o descalza, según el ejemplo de los carmelitas y franciscanos, confirmándola Gregorio XV como congregación separada en 1621, contando pronto con veinte casas. En 1725, Benedicto XIII reconoció formalmente a toda la orden dentro de la clase de órdenes mendicantes y les concedió el derecho a todas sus dispensas y privilegios.

El siguiente texto es de las primeras constituciones de 1272:

'Como Dios, Padre de misericordia y Dios de toda consolación y dador de consuelo en toda tribulación, por su gran misericordia envió a Jesucristo su Hijo a este mundo para visitar a todo el género humano que se encontraba en esta tierra esclavo y encadenado en poder del demonio y del infierno [...], así el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, cuyas operaciones no tienen divisiones, dispusieron por su misericordia y gran piedad fundar y establecer esta orden, llamada orden de la Virgen María de la Merced de la Redención de Esclavos de Santa Eulalia en Barcelona, de cuya orden hicieron su fiel mensajero, creador y promotor al hermano Pedro Nolasco. Los religiosos profesos de esta orden, con fe en Jesucristo, con esperanza en la salvación y con la verdadera caridad de aquel que en este mundo tomó carne de la gloriosa santa Virgen María, trabajan de buen corazón y con buena voluntad en cualquier obra buena de visitar y liberar a los cristianos que están en la esclavitud y en poder de los sarracenos y de los demás enemigos de la doctrina de Cristo, y se muestran dispuestos alegremente si fuese necesario a dar la vida por ellos como Jesucristo la dio por nosotros.'