Historia
PEIRCE, JAMES (c. 1674-1726)
Primeros pasos.
Era hijo de John Peirce y tanto el padre como la madre, quienes formaban una familia acomodada, eran miembros de la iglesia congregacional en Stepney, patoreada por Matthew Mead. Quedó huérfano en 1680, siendo puesto, con un hermano y una hermana, a cargo de Mead como tutor. Mead lo llevó a su propia casa y le educó con su hijo, Richard Mead, bajo John Nesbitt y Thomas Singleton, también en Utrecht (desde 1689) y Leiden (desde 1692). En Utrecht formó amistad con su compañero de estudios, Hadrian Reland, el orientalista, e hizo valiosas amistades entre sus compañeros de clase en Leiden, entonces refugio de la aristocracia de la disidencia inglesa. Viajó por Flandes y Alemania antes de regresar a su patria en 1695.
Después de pasar un tiempo en Oxford, con el propósito de estudiar en la Biblioteca Bodleian, regresó a Londres, siendo admitido (11 de febrero de 1697) como miembro de la iglesia de Mead, y predicando en la sesión de la tarde en la iglesia congregacional en Miles Lane, de la cual Matthew Clarke el Joven era ministro. Sin embargo, Peirce 'no se interesó en las disputas entre presbiterianos e independientes', siendo ordenado en 1699 por cuatro presbiterianos de Londres, encabezados por Matthew Sylvester, el albacea literario de Baxter. Su propio ideal de gobierno eclesiástico se basaba en la teoría rectoral de Baxter, no teniendo ninguna objeción teórica a un episcopado modificado. A principios de 1701 los amigos presbiterianos de Peirce, le instaron a que aceptara un cargo en Green Street, Cambridge, donde había una congregación mixta de independientes y presbiterianos. Aceptó durante tres años, siendo debidamente 'despedido' por la iglesia de Stepney. Estuvo durante seis años (probablemente 1701-6), y recibió 'una buena asignación.' Evidentemente, todavía se consideraba un independiente, ya que fue nombrado fiduciario de la capilla de Hog Hill el 23 de enero de 1702. En Cambridge fue amigo de William Whiston, quien lo describe como 'el más sabio de todos los maestros disidentes que he conocido.' Leía mucho, especialmente sobre los temas de la controversia no conformista. John Fox (1693-1763) dice que cuando comenzó a escribir en vindicación de la disidencia, usualmente se sentaba en su estudio a partir de las nueve de la noche hasta las cuatro o cinco de la mañana.
Primeras controversias.
Su traslado a la congregación presbiteriana en Toomer Court, Newbury, Berkshire, concidió probablemente con su primera publicación controversial (finales de 1706) en defensa de las posiciones no conformistas contra Edward Wells, doctor en teología. La aparición de su Vindiciae (1710) en respuesta a Defensio (1707) de William Nicholls, doctor en teología, le dio fama como polémico; 'fue estimado como el primer hombre de facción' (Fox). Ambas partes empleaban el latín para ganar el oído de los protestantes extranjeros. De acuerdo con Fox, la latinidad de Vindiciae fue 'corregida muy exactamente por el entonces rector de Westminster School', Thomas Knipe. La obra, que está dedicada al clero de la Iglesia de Escocia, contiene un muy capaz resumen de la historia y el argumento no conformista, marcado por la agudeza y la dignidad. La teología de la 'segunda parte' es muy calvinista. Peirce era sensible a la distinción que su libro le procuró, lo cual le ganó enemigos.
A principios de 1713 recibió una unánime invitación para suceder a George Trosse como uno de los ministros de James's Meeting, Exeter, teniendo que predicar también en rotación en Little Meeting. Contra su traslado su grey de Newbury apeló a la 'Asamblea de Exeter', una coalición de teólogos presbiterianos e independientes de Devonshire y Cornualles, según el modelo de la Unión de Londres de 1690. Peirce no estaba seguro de su salud en Newbury; cuando se le pidió una opinión al doctor Mead, dijo que si 'estudiara menos y se relajara más, y tuviera más ayuda, podría tener una salud tolerablemente buena.' La gente de Newbury estaba dispuesta a proporcionarle un ayudante y Peirce estuvo dispuesto a quedarse en esas condiciones. La 'Asamblea de Exeter' buscó el consejo de los oradores de Salters Hall, que estaban igualmente divididos; su informe lo presentó Edmund Calamy a la asamblea el 6 de mayo de 1713, quien describe el excesivo entusiasmo de los disidentes de Exeter para que Peirce se quedara; Calamy entendió la circunstancia ominosa del futuro problema. La asamblea se decantó por el traslado y Peirce se instaló en Exeter antes de finalizar 1713; su congregación era de cientos de oyentes.
Desvío doctrinal.
Había suscrito (1697) la parte doctrinal de los artículos anglicanos como condición de tolerancia. Pero la teología en la que él había sido criado era realmente sabeliana, como después se descubrió cuando se introdujo en 'nociones extrañas' a la ortodoxia leyendo a Basilio. De hecho, el tono teológico de los disidentes menos cultivados era, a su juicio, en gran medida patripasianista. Al enterarse del cambio de ideas de Whiston, le escribió desde Newbury (10 de julio de 1708) expresando su asombro de que 'estuviera con los unitarios' y refiriéndose al 'muy melancólico ejemplo' de Thomas Emlyn. Los libros de Whiston, y el más importante Scripture Doctrine of the Trinity (1712) de Samuel Clarke (1675-1729), no los leyó hasta 1713, movido por la importunidad de Whiston. Quedó convencido de que el error en este tema no era fundamental y que era 'la forma más segura' de adherirse estrechamente a la letra de la Escritura. Por lo tanto, antes de ir a Exeter, abandonó la doxología ordinaria. Whiston lo califica como unitario; sostuvo (con Clarke) una subordinación del Hijo, pero constantemente enfatiza su rechazo de 'la opinión distintiva de Arrio' y se defiende a sí mismo (como lo había hecho Clarke) citando la autoridad de Bull y Pearson. Las dificultades de la teología le impresionaron grandemente y lo convirtieron en defensor del latitudinarismo; pero sus propias ideas le convirtieron en crítico desmesaurado más que positivamente heterodoxo.
La primera controversia de Peirce en Exeter fue sobre la cuestión de la ordenación. El 5 de mayo de 1714 predicó a los 'ministros unidos' un sermón con el título An Useful Ministry a Valid One. Se supuso de inmediato que abandonó la defensa de la ordenación disidente. Predicando nuevamente en la ordenación (19 de octubre de 1715) de John Lavington, como uno de los ministros de Bow Meeting, Exeter, distinguió entre un ministerio válido y uno regular, afirmando la irregularidad de la ordenación episcopal existente y el mantenimiento, contra los independientes, de que no la gente, sino los ministros, y ellos solos, son los que pueden juzgar las calificaciones de los candidatos y ordenar. Esto lo definió, incorrectamente, como la 'ordenación presbiteriana', porque excluía, con Baxter, la función del anciano laico. Sus altos puntos de vista del cargo ministerial estaban en consonancia con su carácter, siendo aceptables para una facción de sus hermanos; sus posiciones fueron criticadas por Samuel Chandler, así como también por escritores anglicanos.
La controversia que arruinó la reputación de Peirce y rompió el acuerdo doctrinal de la vieja disidencia, comenzó a finales de 1716, cuando Lavington impugnó la ortodoxia de Hubert Stogdon. En abril o mayo de 1717 Henry Atkins de Puddington, Devonshire, predicó en lugar de Peirce durante su ausencia en Londres, haciendo sonar la alarma de la herejía. Se le pidió a Peirce (30 de mayo) que predicara sobre la expiación, lo cual hizo (2 de junio) en una tensión un tanto cautelosa y sobre los principios en que difería de Trosse, su predecesor. El 15 de julio se unió a Joseph Hallett (1656-1722) y John Withers al dar testimonio de Stogdon. En la 'asamblea' en septiembre dirigió el examen de licencia de Fox, rechazando requerir 'explicaciones' de términos bíblicos. Una expresión en su sermón de Navidad renovó las dudas sobre su solidez. De hecho, el peligro del arrianismo era un tema candente en ese momento. Sir Robert Price 'había gastado la mayor parte de su cargo en los tribunales en Exeter contra esos errores.'
En Exeter, un cuerpo autónomo de trece laicos manejaba las finanzas de las tres congregaciones. A principios de 1718 una delegación de este organismo se citó con Peirce y su colegas, pidiéndoles 'afirmar la eternidad del Hijo de Dios.' Peirce obedeció; durante un tiempo la queja cesó, pero revivió durante su ausencia en Londres (julio y agosto). En septiembre, la 'asamblea de Exeter' resolvió, después de mucho debate, que cada ministro debía hacer una declaración personal sobre la Trinidad. Todos lo hicieron excepto Samuel Carkeet y otros dos, siendo todas las declaraciones aceptadas salvo la de John Parr de Okehampton, quien simplemente citó 4 Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también vosotros fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; 5 un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, 6 un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en tod[…]Efesios 4:4-6. Lavington elaboró entonces, como 'sentir general' de la asamblea, una corta fórmula, que fue respaldada por una gran mayoría.
El organismo de trece, no satisfecho con un 'sentir general', apeló a los ministros de Exeter por convicciones individuales. Al fracasar, buscaron consejo de cinco ministros de Londres, incluido Calamy, que desaprobaron la interferencia de Londres y sugirieron una consulta con los teólogos vecinos. Se convocó (19 de enero) de 1719) a siete ministros de Devonshire, encabezados por John Ball (c. 1665-1746). Se escribieron sobre el caso con sus hermanos de Londres. Peirce también escribió a sus amigos de Londres, entre quienes el más influyente era John Shute Barrington, posterior primer vizconde Barrington, quien era independiente, siendo el dirigente parlamentario de la causa disidente. Había derrotado una enmienda presbiteriana al proyecto de ley para derogar el Schism Act, que habría introducido un nuevo examen en relación a la Trinidad, sobre la base expresa de las supuestas herejías de Peirce. Llevó la disputa de Exeter ante el comité de Londres, representando los intereses civiles de los disidentes. El comité estuvo de acuerdo (5 de febrero) en presentar un borrador de 'consejos para la paz' ante el conjunto de los ministros de Londres de las tres denominaciones; a partir de entonces comenzaron las conferencias en Salters Hall el 19 de febrero y que acabaron en ruptura el 3 de marzo. La ruptura fue no por los 'consejos' en sí mismos, sino por el espíritu en el que deberían ser presentados. Ambas facciones respaldaron el principio de independencia sin fisuras, es decir, que cada congregación es el único juez de los errores que descalifica a sus ministros. La facción de la no suscripción envió sus 'consejos', con una carta ortodoxa, el 17 de marzo, siguiendo el 7 de abril los 'consejos' de la facción de la suscripción, con un preámbulo ortodoxo; pero el asunto de Exeter ya había llegado a ser un problema, sin cualquier apelación a la congregación.
Expulsión.
El 4 de marzo, el consejo clerical de siete miembros dio un juicio por escrito, en el sentido de que la negación de la 'verdadera divinidad' de Cristo es un error descalificador. El 5 de marzo los 'trece' pidieron una declaración explícita sobre este encabezamiento de los ministros de Exeter. Peirce instó a que los consejos de Londres deberían ser escuchados; pero los 'trece' declinaron reconocer 'consejos' en los que tomaran parte 'anabaptistas'. Peirce entonces se negó a suscribir cualquier proposición que no estuviera en las Escrituras (ni siquiera 'que dos más tres son cinco'). Hallett se negó también; Withers vaciló y finalmente se ofreció a suscribir el credo niceno; solo Lavington dio completa satisfacción. El 6 de marzo, los cuatro 'propietarios' de James's Meeting lo cerraron a Peirce y Hallett; sin embargo, se les permitió predicar el siguiente domingo (8 de marzo) en Little Meeting. Pero el 10 de marzo los 'propietarios' de las diversas casas de reuniones celebraron una reunión conjunta y acordaron 'sin consultar a nadie' excluir a Peirce y Hallett. Fueron excluidos también de su participación en los ingresos de Elwill para los ministros disidentes de Exeter (carta inédita de Peirce, 11 de septiembre de 1721). Todavía seguían siendo miembros de la 'asamblea de Exeter.' Lograron un lugar de encuentro temporal antes del 15 de marzo, y pronto se construyó un nuevo edificio, Mint Meeting, (inaugurado el 27 de diciembre). La congregación, que contaba unos trescientos miembros, fue clasificada como presbiteriana en las listas del fondo londinense; pero Peirce rechazó cualquier nombre salvo el de cristiano. En mayo de 1719 la 'asamblea de Exeter' solicitó una suscripción de miembros, idéntica a la adoptada por los suscriptores de Londres. Peirce, con otros dieciocho, se negaron y se separaron. La secesión suscribió un documento (6 de mayo) repudiando la acusación de arrianismo y haciendo una confesión en términos bíblicos. Peirce no fue readmitido como miembro, pero estuvo presente como visitante en septiembre de 1723. Los ministros de Mint Meeting fueron admitidos en 1753; la sucesión de ministros se mantuvo hasta 1810; después (antes de 1817) se vendió el edificio a los metodistas, que erigieron otro en su sitio.
Últimos años.
Peirce nunca superó la mortificación que le produjo su expulsión sumaria. Amigos de posición, como Peter King, primer lord King, estuvieron de su lado; pero él se resintió profundamente por la pérdida de liderazgo y popularidad. Sus numerosos tratados en autodefensa están escritos con vigorosa pluma; la Letter a Eveleigh es una admirable composición satírica. Se mudó de Exeter a una casa de campo en St. Leonard, en los suburbios, viviendo entre sus libros, ocupado con la paráfrasis de las Epístolas de Pablo, en continuidad a la serie iniciada por Locke. Fox ha dejado un relato muy gráfico de él. Parece que fue un hombre temperamental, de modales dignos y educados, con mucha reserva, pero humorístico e incluso jocoso cuando el hielo se rompía. Sus escritos teológicos son académicos y desapasionados, pero cuando predicaba lo hacía con gran fervor, usando pocas notas. Sus medios eran abundantes, pero se dice que fue negligente en el deber de la hospitalidad. Tenía nociones anticuadas de rigor doméstico, siendo 'condescendiente con la disciplina del látigo.' Fox afirma que, después de haber escrito en contra del anillo en el matrimonio, se negó a asistir a la boda de su hija, lo cual es improbable, porque Peirce sostiene que el anillo es 'un rito civil y no ilegal en sí mismo', y por lo tanto debe ser utilizado siempre que esté prescrito por la ley. Tampoco, según Fox, se sentaría para que le hicieran su retrato, ya que 'las pinturas fueron originalmente la ocasión para adorar imágenes.' Su falta de ejercicio terminó en 'la hinchazón de sus piernas y otros desórdenes.' Finalmente, se rompió un vaso sanguíneo en sus pulmones a consecuencia de lo cual murió. Fue enterrado en la iglesia de St. Leonard, cerca de Exeter. Dejó viuda e hijos.
Obras.
Publicó, además de sermones individuales (1714-23): Exercitatio Philosophica de Homœomeria Anaxagorea, Utrecht, 1692; Remarks on Dr. Wells's Letters, &c., 1706–8; Some Considerations on… a Vindication of the Office of Baptism, and… the Sign of the Cross, &c., 1708; Vindiciæ Fratrum Dissentientium in Anglia adversus… Nicholsii… Defensionem Ecclesiæ Anglicanæ, &c. 1710; A Vindication of the Dissenters, &c., 1717; An Enquiry into the present Duty of a Low-Churchman, &c., 1711; A Letter to Dr. Bennet… concerning the Nonjurors' Separation, &c., 1717; A Defence of the Dissenting Ministry and Presbyterian Ordination, &c. 1717; The Dissenters' Reasons for not Writing in the behalf of Persecution, &c., 1718; Some Reflections upon Dean Sherlock's Vindication of the Corporation and Test Acts, &c., 1718; The Interest of the Whigs with relation to the Test Act, &c., 1718; The Loyalty… of High Church and the Dissenters compar'd, &c., 1719; The Case of the Ministers Ejected at Exon, &c., 1719; The Charge of Misrepresentations maintain'd against… Sherlock, &c., 1719; A Defence of the Case of the Ministers, &c., 1719; A Justification of the Case of the Ministers, &c., 1719; A Letter to Mr. Josiah Eveleigh, &c., Exeter, 1719; Animadversions upon… A True Relation of… Proceedings at Salters-Hall, &c., 1719; A Letter… in Defence of the Animadversions, &c., 1719; A Second Letter to… Eveleigh, &c., Exeter, 1719; Remarks upon the Account of what was transacted in the Assembly at Exon, &c., 1719; An Answer to Mr. Enty's Defence… of the Assembly, &c., 1719; The Western Inquisition, &c., 1720; The Security of Truth without… Persecution, &c., 1721; Inquisition Honesty display'd, &c. 1722; A Paraphrase and Notes on… Colossians, &c., 1725; A Paraphrase and Notes on… Philippians, &c., 1725; A Paraphrase and Notes on… Hebrews, &c., 1727; J. Peircii Paraphrasis et Notæ… in Epistolam ad Hebræos, &c., 1747; Dissertations on Six Texts, &c., 1727; An Essay in favour of… giving the Eucharist to Children, &c., 1728; Fifteen Sermons… To which is added A Scripture Catechism, &c., 1728.