Historia
PERPETUA (c. 180-202/203)
Perpetua y sus compañeros mártires estuvieron entre las primeras víctimas de la persecución de Septimio Severo, quedando bajo el alcance del edicto de 202, que prohibía la conversión al judaísmo o al cristianismo bajo duras penas. Según la Passio, ella y tres de sus compañeros eran catecúmenos. El gobernador Hilariano los condenó a todos indiscriminadamente a luchar con bestias salvajes en el anfiteatro por traición, al rehusar sacrificar al genio del emperador y de su hijo mayor, Antonino Caracalla. El gobernador fue culpable de un acto ilegal, pues Perpetua, a quien su pasión describe como parte de la clase elevada, sólo podía ser legalmente castigada por alta traición siendo decapitada.
El Acta de Perpetua existe en varias recensiones, especialmente una versión latina (edición de B. Aubé, Les Chrétiens dans l'empire romain, páginas 521-525, París, 1881) y una griega (edición de J. A. Robinson, TS, volumen i, parte 2, Cambridge, 1891). Ambas recensiones erróneamente fechan el martirio de Perpetua en la persecución de Valeriano y Galieno (254 o 255). Las autoridades difieren cuál es la recensión original, si la latina o la griega, y Adolf Hilgenfeld incluso ha mantenido que ambas versiones están basadas en una púnica original.