Historia
PETAVIUS, DIONYSIUS (1583-1652)

La amplitud del saber de Petavius fue vasta, extendiéndose sobre filología clásica, cronología e historia, polémica, patrística e historia del dogma. Comenzó con la filología clásica, donde su saber se evidenció por sus ediciones de Sinesio (París, 1611), dieciséis discursos de Themistius (1613), tres discursos de Juliano (1614) y las propias obras completas del autor (1630), Nicéforo con fragmentos de otros historiadores bizantinos (1616) y, la más importante de todas sus contribuciones a esta esfera del saber, una edición y traducción de las obras completas de Epifanio (1622). Igualmente compuso Orationes (París, 1620), Opera poetica (latín, 1620) y Carmina Græca (1621).
De la filología clásica y la patrística, Petavius fue guiado a los estudios cronológicos que le ocuparon durante muchos años. En De doctrina temporum (dos volúmenes, París, 1627), escrita principalmente como crítica de De emendatione temporum (París, 1583) de Joseph Justus Scaliger, Petavius procuró restablecer la cronología universal, siendo esta obra complementada por él en Tabulæ chronologicæ regum, dyntastarum... a mundo condito (1628), Uranologion sive systema variorum authorum qui de sphæra et sideribus eorumque motibus Græce commentati sunt (1630), Rationarium temporum (2 partes, 1633-34) y La Pierre de touche chronologique (1636).
Entre los escritos polémicos de Petavius, destinados a los que perjudicaran a las enseñanzas católicas, se puede hacer mención de los siguientes: contra el calvinista Claudius Salmasius, Dissertationum ecclesiasticarum libri duo (París, 1641) y De ecclesiastica hierarchia libri tres (1643); contra Maturin Simon, deán de Orleáns, De pænitentia ritu in veteri ecclesia (París, 1624); contra Hugo Grocio, De potestate consecrandi et sacrificandi sacerdotibus a Deo concessa (París, 1639) y contra los jansenistas, De libero arbitrio (París, 1643), De la pénitence publique et de la préparation à la communion (1643), De lege et gratia (l648), De Tridentini concilii interpretatione et Sancti Augustini doctrina (1649) y De adjutorio sine quo et adjutorio quo (1651).
Aunque el griego de Petavius, Paraphrasis Psalmorum et cantiocorum (París, 1067) fue grandemente estimado por su valor exegético, su mayor servicio a la teología lo prestó por su firmemente anti-escolástico De theologicis dogmaticis (cinco volúmenes, París, 1644-50), que no pudo terminar. En el primer volumen discute la doctrina de Dios, las cualidades divinas en ocho libros y en dos la predestinación; en el segundo, la doctrina de la Trinidad en ocho libros; en el tercero, la doctrina de la creación de los ángeles y la jerarquía en doce libros y en el cuarto y quinto, la encarnación y la persona y obra de Cristo en diecisésis libros. El sexto volumen, que nadie sino Petavius mismo podría haber escrito, sería para exponer la doctrina de los sacramentos, la ley, la fe, el amor, la esperanza, las virtudes y los vicios. Una vez que los méritos de la obra fueron plenamente reconocidos, aparecieron repetidas ediciones, de las que la mejor es la de J. B. Fournials ( ocho volúmenes, París, 1865-67).
La correspondencia de Petavius con eruditos en Francia, Italia, Holanda, etc., es de valor tanto para la historia del saber en el siglo XVII como para su propia biografía. Sin embargo, sólo una porción comparativamente pequeña se ha preservado, apareciendo póstumamente en Epistolarum libri tres (París, 1652) y reimpresa en las ediciones de De doctrina temporum en Ámsterdam, (1705), Verona (1734) y Venecia (1757). La suma total de sus obras alcanzan las cuarenta y nueve.