Historia

PIERCE, SAMUEL EYLES (1746-1829)

Samuel Eyles Pierce, teólogo calvinista inglés, nació en la vicaría de Up-Ottery, cerca de Honiton, Devonshire, el 23 de junio de 1746, y murió en Acre Lane, Clapham, el 10 de mayo de 1829.

Samuel Eyles PierceNational Portrait Gallery
Samuel Eyles Pierce
National Portrait Gallery
Era hijo de Adam Pierce, ebanista de Honiton, y Susannah, hija de Joseph Chilcott, vicario de Up-Ottery. Su madre lo destinó al ministerio de la Iglesia de Inglaterra. De carácter retraído cuando era niño, fue "puesto bajo la influencia divina" por primera vez al leer un libro del Dr. Anthony Horneck, y quedó impresionado por las ideas de Toplady, a quien escuchó predicar en Broad Hembury. Entre febrero de 1772 y agosto de 1775 pasó mucho tiempo en Londres y asistió a los sermones de Romaine, con cuyas opiniones simpatizaba plenamente. Durante el mismo período solicitó orientación a John Wesley, quien "inmediatamente envió a alguien para ver e investigar mi caso y mis circunstancias", pero Pierce no era "de la opinión de Wesley" en asuntos teológicos. Durante 1775 fue admitido al colegio de Lady Huntingdon en Trevecca. Lady Huntingdon tenía en alta estima sus habilidades y fervor, y pronto le ofreció un contrato de cuatro años como predicador de su conexión. En enero de 1776 comenzó su ministerio en Hay, Brecknock, y luego visitó Lincolnshire, Sussex y Cornwall. Estaba "completamente a favor de predicar una salvación consumada." En 1780, cuando expiró su compromiso de cuatro años con Lady Huntingdon, ella encargó a Pierce que predicara en Maidstone. Permaneció allí casi un año, después del cual cesó su relación con Lady Huntingdon.

En agosto de 1783 fue llamado a pastorear una iglesia independiente en Truro. Alrededor de 1789 surgieron disputas y Pierce fue acusado de antinomianismo y de "predicar por encima de las capacidades de la gente". Su esposa tenía una escuela en la ciudad, pero, poniéndose del lado de sus enemigos, lo expulsó de la casa. Se retiró a la residencia de un amigo en Boskenna en Cornualles, donde educó a los hijos de su anfitrión y ocasionalmente predicó en el vecindario. Hacia finales de 1796 estuvo en Londres, donde publicó Discourses designed as preparatory to the administration of the Lord's Supper (segunda edición, 1827), y con ello ganó cierta reputación. En 1802 fue designado para un puesto de enseñanza los martes por la noche en el 'Buen Samaritano', Shoe Lane. Poco a poco se convirtió en un predicador popular en Londres entre los calvinistas confirmados. En septiembre de 1809, sus oyentes en Eagle and Child Alley (que iba desde Fleet Market hasta Shoe Lane) formaron una iglesia y lo nombraron ministro. La capilla se conoció posteriormente como Capilla de Printer's Court y fue derribada en 1825. Desde 1804, Pierce también predicó los domingos en Bailey's Chapel, Brixton. Todavía pasó aproximadamente la mitad del año en giras de predicación por el oeste de Inglaterra y durante algún tiempo ocupó nuevamente el pastorado en Truro. En su ausencia de Londres, sus sermones eran leídos por uno de sus feligreses, ya que sus oyentes habituales no podían "soportar a ningún otro predicador". Pierce estuvo casado dos veces. Su primera esposa, una mujer mayor que él, murió en Truro en 1807; con la segunda, Elizabeth Turquand, hija de un panadero y veintisiete años menor que él, se casó el 5 de noviembre de 1819.

Las principales obras de Pierce fueron: An Essay towards an Unfolding of the Glory of Christ, en varios sermones, con prefacio del reverendo R. Hawker, doctor en teología, 2 volúmenes, 1803–11. A Treatise upon Growth in Grace, 1804, con prefacio del reverendo J. Nicholson. A Brief Scriptural Testimony of the Divinity ... Personality Work, &c., of the Holy Spirit ... with recommendatory preface by J. Nicholson, 1805. Letters on Scriptural Subjects, 1817. Miscellaneous Expositions, Paraphrases, Sermons, and Letters, 1818. Paul's Apostolic Curse, 1820. Death and Dying, 1822. A true Outline and Sketch of the Life of Samuel Eyles Pierce, Minister of the Everlasting Gospel. Written by himself in the year 1822 in six sections. Printed in 1824 ... with an appendix ... together with a Funeral Sermon written by himself, and a Catalogue of all his Writings, whether published or in manuscript. Exposition of the Epistle General of St. John (póstumo), 1835, 2 volúmenes..

De An Exposition of 1 John es el siguiente pasaje:

"Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros" (Salieron de nosotros, pero en realidad no eran de nosotros, porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron, a fin de que se manifestara que no todos son de nosotros.[…]1 Juan 2:19).

EL versículo anterior contiene una declaración de que había en aquel tiempo, muchos anticristos, señal evidente de que llegaba a su fin el último periodo de la iglesia apostólica. Era necesario que esto se conociera y se tomara en cuenta porque, mientras los padres en Cristo' estaban fuera de peligro de estos herejes y de las herejías y los errores, sí peligraban los que no estaban establecidos en Cristo. Por lo tanto, al Apóstol escribirles para hacerles saber cuáles eran los tiempos, también les informa de dónde procedían estas personas. Se originaron en la iglesia: Salieron de ella. Por lo tanto, eran más peligrosas porque sabían cómo sembrar de manera perniciosa sus errores. Con más razón debían ser evitadas, tanto ellas como sus doctrinas... Su renuncia a la fe y a la comunión del Evangelio, después de haber hecho profesiones y demostraciones plausibles de ser creyentes en Cristo, el que se separaran de la comunión de nuestra iglesia para poder introducir sus infames errores y difundir los mismos, ampliamente, junto con sus prácticas infames, manifiesta plenamente que nunca fueron verdaderos creyentes, sino auténticos hipócritas y profesantes de falso corazón. Me gustaría protegerles de estas personas. El que sean preservados de ellos y de sus perniciosos caminos y errores, es buena evidencia de que están del lado del Señor y a Él le pertenecen. Como esto los distingue de ellos, ustedes son muy preciosos para nosotros. Es por eso que me dirijo a ustedes para considerar este tema...

1. MOSTRARÉ QUE ESTOS ANTICRISTOS MENCIONADOS EN NUESTRO VERSÍCULO, SALIERON DE LA VERDADERA IGLESIA DE CRISTO: Y la razón por la que salieron era porque no eran de ella. "Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros": (Salieron de nosotros, pero en realidad no eran de nosotros, porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron, a fin de que se manifestara que no todos son de nosotros.[…]1 Juan 2:19).
¿De dónde más que de la iglesia, podían salir estos apóstatas? Si no hubieran estado en ella, no podían haber salido de ella. La iglesia de la cual salieron, era la verdadera iglesia de Cristo, fundada por los apóstoles mismos sobre Cristo, fundamento y principal piedra de ángulo, en la cual se predicaba el auténtico y sempiterno Evangelio; las ordenanzas de Cristo -el Bautismo y la Cena del Señor- observadas con la pureza misma como el propio Cristo las había ordenado; el plan, la forma, el orden, las leyes y el gobierno de la iglesia completa, correctamente cumplidos y a los cuales se les presta la debida atención. Estas personas habían profesado su fe en las verdades esenciales del Evangelio. Fueron bautizadas en el nombre de la Santa Trinidad. Habían sido miembros regulares de las iglesias. Habían sido admitidos en la Mesa del Señor. Quizá hayan sido nombrados para cumplir un oficio en la casa de Dios, como por ejemplo el diaconado o el de predicadores de la Palabra.
No obstante, sus espíritus ambiciosos eran tales que no podían contentarse, sino que debían traer otro evangelio, contrario a lo que predicaban los Apóstoles. Y en la virulencia' de sus espíritus, se empeñaron desesperadamente en difundirlo. Fue así que rompieron todos los lazos sagrados v las obligaciones de la comunión de la Iglesia, y salieron de las diversas iglesias a las cuales pertenecían, pretendiendo tener más iluminación sobre la verdad y lo que ellos llamaban la Persona de Cristo, y más gracia que los Apóstoles mismos. "Salieron de nosotros".
La palabra nosotros es una muy distintiva en el Nuevo Testamento. Se usó en la primera formación de una iglesia instituida, la cual tuvo lugar, inmediatamente después de la ascensión de Cristo al cielo. Pedro, hablando de Judas Iscariote a la iglesia de aquel entonces, dice: "Era contado con nosotros" (Porque era contado entre nosotros y recibió parte en este ministerio.[…]Hechos 1:17). Y acerca de toda la Iglesia incluida en la palabra nosotros, dice: "Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección" (21 Por tanto, es necesario que de los hombres que nos han acompañado todo el tiempo que el Señor Jesús vivió entre nosotros, 22 comenzando desde el bautismo de Juan, hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea constituido testi[…]Hechos 1:21-22). Tenemos esta palabra nosotros que los Apóstoles usan en sus escritos para referirse a la iglesia de Cristo; como por ejemplo: "También Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros" (Ef. 5:2). "Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con ~u sangre" (y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos libertó de nuestros pecados con su sangre,[…]Apocalipsis 1:5). Nuestro Apóstol usa aquí la palabra nos, en el mismo sentido. Estas personas, que aquí llama anticristos, habían estado en la Iglesia. Salieron de ella injustificadamente. Salieron abruptamente y no dieron sus razones para hacerlo. No admitían estar bajo ninguna clase de obligación con las iglesias a las cuales pertenecían. Así es que, abierta y públicamente, renunciaban a todo sometimiento al señorío de Cristo y autoridad real sobre su casa, la Iglesia. Así, salieron como traidores con designios traicioneros contra Cristo y la Iglesia que El comprara con si¡ propia sangre, para corromper su adoración, renunciar a su verdad, blasfemarla y apartarse de las iglesias verdaderas de los seguidores de Cristo. Salieron de nosotros. Fue muy terrible que lo hicieran.
Debe haber sido en algunos de ellos, el pecado contra el Espíritu Santo, descrito en esta epístola como el "pecado de muerte" (16 Si alguno ve a su hermano cometiendo un pecado que no lleva a la muerte, pedirá, y por él Dios dará vida a los que cometen pecado que no lleva a la muerte. Hay un pecado que lleva a la muerte; yo no digo que deba pedir por ése. 17 Toda injusticia […]1 Juan 5:16-17). Le dieron la espalda a Cristo, a su Evangelio, a sus Ordenanzas, a sus Apóstoles, a sus Iglesias y a todo lo perteneciente a Él, y formaron, a partir de sus propios errores, herejías, caprichos y fantasías, un cristo y un evangelio para ellos mismos. El Apóstol da la razón por la cual salieron de las iglesias de la manera como lo hicieron fue porque no coincidían de corazón y alma en la verdad con las iglesias-. "Salieron de nosotros porque no eran de nosotros".
La verdadera iglesia de Cristo vive en santidad para el Señor. Sus verdaderos miembros son nacidos de Dios. Tienen el Espíritu de Dios. Conocen a Cristo. Viven a Cristo. Son bautizados en uno y el mismo Espíritu. Aman la Verdad. Aborrecen todo lo que le resta valor. No sorprende que estos anticristos hayan salido, abandonado a estas verdaderas iglesias de Cristo, dedicándose a sí mismos. No eran uno con ellos, mientras permanecían entre ellos. Por lo tanto, no hicieron más que esperar una oportunidad y entonces, las dejaron totalmente.
Así era en los tiempos del apóstol Juan, poco antes del final de la era apostólica. "Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros" (18 Hijitos, es la última hora, y así como oísteis que el anticristo viene, también ahora han surgido muchos anticristos; por eso sabemos que es la última hora. 19 Salieron de nosotros, pero en realidad no eran de nosotros, porque si hubieran sido de […]1 Juan 2:18-19). Éste es el informe que el Apóstol les da de ellos. Así como fue entonces, ha seguido siendo siempre. Todas las herejías que han atormentado a las iglesias desde entonces hasta nuestros tiempos, se han originado con personas que estaban en las iglesias, que salieron de las iglesias, y causaron cismas y divisiones en las iglesias. Y cuando un antiguo error cobra nueva vida, por lo general, es obra de personas sin afecto por las verdaderas iglesias de Jesucristo.
Quizá desean que les explique lo que quiero significar al decir una iglesia de Cristo. Muy ciertamente, entiendo que es una compañía de santos entregándose al Señor y unos a los otros por la voluntad de Dios, caminando en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor, de acuerdo con las reglas establecidas en su Palabra escrita. No considero que todas las congregaciones de santos sean dignas del título de iglesias de Cristo... Muchas de las denominaciones entre nosotros... creen correctamente en los artículos de la Verdad -en lo que respecta a la salvación- pero aun así, no considero que tengan el derecho de llamarse iglesias de Cristo por la siguiente razón: No están organizadas de acuerdo con el plan y el modelo del Nuevo Testamento. La reforma más grande de las iglesias que ha tenido lugar desde la reforma del papismo, fue durante la época de Oliver Cromwell. Los doctores Oweb, Goodwin, Chauncey y otros, nos dan la mejor información sobre la formación, el plan, orden, los miembros y oficiales, las leyes, forma de gobierno y disciplina de las iglesias de Cristo, a los que puedo referirles, excepto los escritos del dr. Gill, quien los ha mejorado bastante. Las iglesias llamadas iglesias independientes y las denominadas iglesias bautistas de Cristo son propiamente iglesias. No hay diferencia entre estas, sólo en la ordenanza del bautismo. Estas tienen en sí mismas y de ellas mismas, una defensa para preservar a sus miembros del error y la herejía. [No obstante], muchos miembros de estas, están cansados del yugo de Cristo y, a menudo, encuentran formas y medios para desprenderse de él. A veces, surge entre ellas, el error y la herejía; y así debe ser, según el propósito y la voluntad soberana de Dios. Así lo dice el Apóstol a la iglesia en Corinto: "Es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados" (Porque es necesario que entre vosotros haya bandos, a fin de que se manifiesten entre vosotros los que son aprobados.[…]1 Corintios 11:19). Había en esa iglesia, muchos que profanaban la Cena del Señor y la contaminaban, y algunos que negaban la resurrección de los muertos. No obstante, la iglesia en Corinto, siendo organizada adecuadamente según la institución de nuestro Señor, siguió siendo una verdadera iglesia, a pesar de que no todos los miembros eran uno con el Señor Jesucristo. [Similarmente], las verdades del Evangelio son inmutables en cuanto a doctrinas y gracia, a pesar de Himeneo y Alejandro, quienes las descartaron e hicieron un naufragio de su fe y buena conciencia (19 guardando la fe y una buena conciencia, que algunos han rechazado y naufragaron en lo que toca a la fe. 20 Entre los cuales están Himeneo y Alejandro, a quienes he entregado a Satanás, para que aprendan a no blasfemar. […]1 Timoteo 1:19-20).
Es un honor pertenecer a una iglesia verdadera de Cristo. Es lamentable que se acepten algunos sin que tengan un conocimiento claro y escritura¡ de esto porque cuando hacen profesión de fe y se entregan para ser parte de una iglesia, es muy peligroso irse de ella, a menos que surja alguna inmoralidad o herejía que sea consentida por la mayoría de los miembros. O a menos que un miembro tenga una buena razón para creer que mejoraría su relación con Dios si traslada su comunión a otra iglesia. En la actualidad, hay muy poca conciencia de estas cosas. Pero cualquier observador puede ver que no es honroso cambiarse de una iglesia a otra, ni es una bendición para ninguna iglesia recibir al miembro descontento. Siempre es mejor cuando los miembros de una iglesia se reúnen en su propio santo compañerismo bajo la ministración del mismo ministro del Evangelio. Así, unidos en la misma fe, en los deberes a los que se someten como el yugo, y por la autoridad divina de Cristo, tendrán un efecto muy bendito y duradero en ellos... Pero dejo esto y procedo a mi próxima consideración, en la cual...

2. MOSTRARÉ CÓMO EL APÓSTOL CONFIRMA SU ASEVERACIÓN. Había dicho: "Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros". Da la razón por la cual habían salido: No eran de ellos. Aunque fueron contados con ellos por un tiempo, en realidad, nunca fueron de ellos..., de otra manera, hubieran permanecido con ellos. Éste es su argumento. Porque si hubieran sido de los nuestros, sin duda, hubieran continuado con nosotros.
¡Cuán solemne! ¡Cuán terrible! Estos anticristos salieron de la iglesia apostólica de Jesús. Habían estado en ella. Sus nombres habían sido escritos en el registro de la Iglesia. Habían sido miembros de las iglesias con los mejores de sus santos. Pero todo esto no los preservó de la apostasía más atroz. ¡Habían oído y profesado haber recibido y creído la misma doctrina predicada por los Apóstoles! Sin embargo, esto no hizo que se mantuvieran firmes en la fe. Fueron llevados por la lujuria y la lascivia. Esto los llevó a corromper la doctrina de la libre gracia de Dios: A adaptarla para satisfacer sus propios afectos corruptos y de allí, proceder a exponer un cristo muy diferente, un evangelio diferente y un espíritu diferente que eclipsaba toda la gloria de aquel Cristo y ese Evangelio que era predicado y declarado por los Apóstoles mismos. Si estos desgraciados no hubieran estado por un tiempo bajo la profesión de Cristo y en la Iglesia entre su pueblo, no hubieran podido actuar como lo hicieron. No hubieran podido corromper tanto el Evangelio, si no hubieran tenido en sus mentes la noción cabal de hacerlo. Por conveniencia, se quedaban un tiempo en las iglesias a las cuales habían dado sus nombres. Y también, salían cuando les convenía para destilar sus influencias perniciosas dado que pensaban y esperaban que ganarían conversos para ellos... Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos (Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos.[…]Hebreos 13:8). Así son también las verdades y doctrinas sobre Él, y por las que se revela y presenta a su Iglesia, y que sus santos evidencian de la manera como lo dice uno por todos: "Toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; más la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada" (24 Porque: TODA CARNE ES COMO LA HIERBA, Y TODA SU GLORIA COMO LA FLOR DE LA HIERBA. SECASE LA HIERBA, CAESE LA FLOR, 25 MAS LA PALABRA DEL SEÑOR PERMANECE PARA SIEMPRE. Y esta es la palabra que os fue predicada. […]1 Pedro 1:24-25). Estos herejes dejaron las iglesias porque pertenecían a ellas sólo de nombre. No eran elegidos de Dios. Eran réprobos". ...Es evidente que nunca podían pertenecer a Cristo... Todos los herejes salen de la iglesia. La mayoría han sido predicadores y maestros dentro de ella. Son levantados por Satanás, primero para perturbar la paz de la Iglesia y luego, para contaminarla y profanarla con sus abominables falsedades. Las siguientes palabras del Apóstol son muy adecuadas: "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es" (16 ¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? 17 Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el templo de Dios es santo, y eso es lo que vosotros sois. […]1 Corintios 3:16-17). Procedo ahora a mi último punto, en el cual...

3. MOSTRARÉ LA RAZÓN POR LA CUAL LOS ANTICRISTOS SALÍAN DE LA IGLESIA. Fue por su salida de las verdaderas iglesias y por sus errores, herejías y pecados en que habían caído que evidenciaron ser lo que eran.
En la actualidad, tenemos muchos predicadores que han aparecido en público como astros y cometas fulgurantes, que han profesado tener luz superior, celo y ser de provecho para los demás, quienes habían estado llenos de vanidad y soberbia, y tenían su modo particular de expresarse`; como dicen algunos de sus grandes admiradores, que: "Ven el Espíritu en tal o cual frase" que han elegido para expresarse. Muchos de ellos han caído horrible y escandalosamente. Sí, muy vergonzosa y abominablemente, y todo por ambición... ¿Qué podemos decir o pensar de estos? No puedo menos que declarar que son de su padre el diablo. No obstante, tenemos personas que profesan ser piadosas que los defienden [diciendo] que son predicadores poderosos, que son predicadores del Evangelio, que ellos son más claros y profundos en la verdad que otros, ¡que es a causa de su excelencia en el conocimiento de los misterios de Cristo que son perseguidos!
Señores, tales excusas por defender a pecadores tan notorios, son una señal terrible de lo que son nuestros tiempos. No tengamos, de ninguna manera, nada que ver con estos predicadores y maestros licenciosos. Es una vergüenza hablar de las cosas que hacen en secreto. Opino que es deshonroso mencionar sus nombres. Me temo que hay más libertinaje acechando en el mundo que profesa ser religioso, de lo que cualquiera de nosotros sabe. Quiera el Señor preservarnos de este peligro.
Es por estas santísimas y justas dispensaciones del Señor que Él se complace en separar lo precioso de lo vil. En nuestros días, sucede lo mismo que en el tiempo de Juan... Nunca pertenecieron a la verdadera iglesia de Cristo. No dejemos que estos nos hagan tropezar y angustiar como si fueran ejemplos de la caída de la gracia. No. Los tales nunca fueron partícipes de la gracia de Dios. Profesaban algo que llamaban gracia, pero nunca supieron más de ella que el sonido de la palabra. Regocijémonos pues cuando estos son merecidamente expuestos...
Hay una discriminación más grande, hecha por la predicación del Evangelio sempiterno, de la que podemos o seremos capaces de concebir y comprender. Es para algunos, sabor de vida y para otros, sabor de muerte. Todo [esto es] por la voluntad divina e inmutable por la cual, cada persona es descubierta -en lo que concierne a los propósitos del Señor para ellos- así, esto es una cosa verdaderamente solemne y terrible. Uno es llamado bajo la predicación del Evangelio, pero otro es dejado. No sólo eso, sino que, a veces, por la misma Palabra, uno se hace obediente a Cristo, mientras que otro es llevado a blasfemar; así de diferentes son los efectos que producirá la revelación de la voluntad de Dios en la mente de los que la escuchan. De esta manera, se realiza en nosotros, pobres gusanos de la tierra, esa solemne Palabra de verdad que cita el Apóstol, inspirado por el Señor: "De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece. Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad? Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: Por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria, a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no solo de los judíos, sino también de los gentiles?" (18 Así que del que quiere tiene misericordia, y al que quiere endurece. 19 Me dirás entonces: ¿Por qué, pues, todavía reprocha Dios ? Porque ¿quién resiste a su voluntad? 20 Al contrario, ¿quién eres tú, oh hombre, que le contestas a Dios? ¿Dirá acas[…]Romanos 9:18-24).
Las preguntas del Apóstol son sumamente serias y muy solemnes, dado que implican y contienen grandes verdades. Cuando nos penetran en la mente y su peso, importancia y autoridad se asientan en nuestro corazón, nos vacían de toda dependencia en nosotros mismos. Vemos con claridad que el que se gloría, debe gloriarse en el Señor. Si estas cosas son así, sepamos y recordemos [que] la iglesia de Cristo será preservada y continuará hasta el fin del tiempo y las puertas, es decir, los poderes del infierno, finalmente, nunca prevalecerán contra ella. Sea quien sea o lo que sea que se levante y, aunque pueda derribar la fe de algunos, no obstante, podemos decir -y que esto no lleve a decir con el Apóstol cuando todos los que estaban en Asia se apartaron de él- "pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo" (No obstante, el sólido fundamento de Dios permanece firme, teniendo este sello: El Señor conoce a los que son suyos, y: Que se aparte de la iniquidad todo aquel que menciona el nombre del Señor.[…]2 Timoteo 2:19). Nos conviene hacerlo así -apartarnos de toda iniquidad doctrinal y práctica- No puedo creer que sea sano en la fe y en las verdades del Evangelio, quien vive en algún pecado conocido. Por lo tanto, sospecho que habrá juicio para muchos que insisten... que los hombres pueden ser sanos en la fe, a pesar de que no lo demuestran en su vida y en sus conversaciones. Por mi parte, estoy plenamente convencido [de que] no podemos vivir una sola verdad del Evangelio en nuestras mentes, más allá de lo que conocemos por la enseñanza del Espíritu Santo. Y en la medida en que vivamos la sencilla verdad del Evangelio de Cristo, así viviremos con el pecado derrotado y levantados por el Cristo viviente y viviendo en El."


Bibliografía:
Gerald le Grys Norgate, Dictionary of National Biography; Portavoz de la gracia.