Historia

PILATO, PONCIO

Poncio Pilato fue prefecto (gobernador) romano de Judea (26-36 d. C.) bajo el emperador Tiberio. Presidió el juicio contra Jesús y dio la orden de su crucifixión.

Ecce Homo, de Antonio Ciseri (1821-1891), Galleria d'Arte Moderna, Florencia, Italia, Scala
Ecce Homo, de Antonio Ciseri (1821-1891),
Galleria d'Arte Moderna, Florencia, Italia, Scala
Según el relato tradicional de su vida Pilato fue un caballero (equestrian) romano del clan Samnita de los Pontii (de ahí su nombre Pontius). Fue nombrado prefecto de Judea por la intervención de Sejano, favorito de Tiberio. Protegido por aquél incurrió en la enemistad de los judíos al ofender su sensibilidad religiosa colgando imágenes del emperador en Jerusalén y acuñando monedas con efigies religiosas paganas. Tras la caída de Sejano (31 d. C.) los judíos pudieron capitalizar su vulnerabilidad obteniendo la sentencia a muerte de Jesús (Como resultado de esto, Pilato procuraba soltarle, pero los judíos gritaron, diciendo: Si sueltas a éste, no eres amigo del César; todo el que se hace rey se opone al César.[…]Juan 19:12). Los samaritanos le acusaron ante Vitelio, legado para Siria, tras haberlos atacado en el monte Gerizim en el año 36. Se le ordenó presentarse en Roma para dar cuentas de su crueldad y opresión, particularmente del cargo de haber ejecutado hombres sin juicio previo. Según una tradición no contrastada del siglo IV, Pilato se suicidó el año 39 por orden del emperador Calígula.

Inscripción con el nombre de Pilato (segunda línea)
Inscripción con el nombre de Pilato (segunda línea)
El historiador Flavio Josefo nos ha dejado un retrato de Pilato en el que lo describe autoritativo, a la vez que racional y práctico, sabiendo hasta dónde podía llegar en un caso dado. El Nuevo Testamento lo presenta como una personalidad vacilante y débil, abdicando de su responsabilidad hacia lo que es justo. Posteriormente una tradición cristiana no contrastada hablaría de Pilato y su esposa convertidos al cristianismo, siendo esta última considerada santa en la Iglesia oriental.