Historia
PILIGRIM († 991)
Piligrim murió el 20 de mayo de 991. Era pariente de Friedrich, arzobispo de Salzburgo, siendo criado en el monasterio benedictino de Niederaltaich; fue canónigo de la diócesis y obispo de Passau entre 971 y 991. Por apoyar a Otón II contra el duque Enrique fue recompensado con el monasterio de Santa María, una parte de los ingresos de Passau y una confirmación de su título. El emperador aprobó su control del monasterio de Krems en 975, de San Florián y San Pölten en 976 y posteriormente de Ötting y Mattsee. El obispado no tenía un ninguna jurisdicción auténtica sobre ninguno de ellos, pero Piligrim supo cómo establecerla sobre documentos falsificados. En su desordenada ambición incluyó la elevación de Passau a arzobispado. Este esfuerzo fue promocionado mediante la reocupación de Ostmark y el comienzo de la misión en Hungría, enviando Piligrim adornados informes al papa Benedicto VI en 973 o 974, en el sentido de que unas 5.000 personas habían sido bautizadas, que incontables cautivos cristianos de guerra habían confesado abiertamente y que los paganos no ofrecieron obstáculos, estando convencido de que la creación de varios obispados en Hungría era necesaria para conservar y extender lo que se había logrado. Añadió la fabulación de que en un tiempo Lorch, que para él era la sede original del obispado de Passau, fue la sede metropolitana para siete obispados en Panonia y Moesia, presentando varias fuentes falsificadas sobre las relaciones de los anteriores papas con el arzobispado de Lorch. Por tanto, solicitaba el pallium y la autorización para crear los obispados en Hungría. Su dependencia del fraude se puede deber a la ligera importancia asociada por el emperador y el papa a esta empresa. Al fracasar en su esfuerzo, logró en 977 una declaración incluida en un documento de Otón II que afirmaba que Lorch había sido una antigua sede primada. Pero evidentemente el arzobispo Friedrich indujo al papa a confirmar sus derechos sobre Baviera y Panonia y Piligrim tuvo que abandonar sus planes. Pero el interés de Piligrim por su distrito era grande, celebrándose sínodos y organizándose iglesias. Destacó en su tiempo por estar liberado de la superstición y dejó una profunda impresión en su época.