Pío V (Michele Ghislieri) fue papa entre los años 1566-1572. Nació en Bosco, ducado de Milán, el 17 de enero de 1504 y murió en Roma el 1 de mayo de 1572.
Pío V
Pertenecía a la orden dominica y tanto siendo cardenal como papa su principal objetivo fue la detección y aniquilación de la herejía. Tras unos preliminares servicios inquisitoriales en Milán fue llevado a Roma por Caraffa (Pablo IV) en 1550, quien le otorgó el cardenalato y lo designó director de la Inquisición romana. Debe su elección como papa (8 de enero de 1566) al cardenal Borromeo y a otros representantes de la línea dura en el colegio cardenalicio. El pueblo romano sintió temor al saber que Frà Michele dell' Inquisizione había ascendido al trono papal. De hecho, ningún papa aplicó tan infatigablemente todo medio para aniquilar a los protestantes. Tanto dentro como fuera de Italia exhortó incesantemente o amenazó a los gobiernos para que se acomodaran a ese fin. Las consecuencias le fueron favorables, especialmente en la península italiana. Durante los seis años de su pontificado, el protestantismo en Italia fue privado de sus últimos vestigios de fuerza, siendo sus defensores prominentes asesinados o expulsados. En Francia, Catalina de Médicis y Carlos IX estuvieron a sus órdenes. Fortaleció al rey español en sus medidas contra los holandeses y envió al duque de Alba el capelo y la espada.
Sin embargo, de acuerdo al sentir católico este azote de 'herejes' fue un hombre muy piadoso, insistiendo en Roma en la más férrea disciplina eclesiástica e imponiendo pesados castigos por la profanación de las festividades eclesiásticas. Ningún médico podía continuar tratando a ningún paciente críticamente enfermo, a menos que el paciente tuviera un certificado de confesión que sería inspeccionado. No obstante, el alto clero estimó que era el hombre adecuado, como consideró Carlo Borromeo. Fue también un brillante estadista. Como muchos de sus predecesores encabezó una acción contra los turcos, en la que participaron Venecia y España con sus fuerzas navales, coronándose la acción con una brillante victoria en Lepanto (7 de octubre de 1571). Fue canonizado por Clemente XI.