Historia

PIRKHEIMER, WILIBALD (1470-1530)

Wilibald Pirkheimer nació en Eichstätt el 5 de diciembre de 1470 y murió en Nuremberg el 22 de diciembre de 1530.

Wilibald Pirkheimer, grabado de Durero
Wilibald Pirkheimer, grabado de Durero
Recibió su educación elemental de su padre y luego estudió en las universidades de Pavía y Padua a los clásicos, música y jurisprudencia durante siete años. Fue concejal de la ciudad de Nuremberg entre 1496 y 1523; se le confiaron asuntos diplomáticos y sirvió en la guerra con los suizos como consejero imperial de Maximiliano I y Carlos V, escribiendo como resultado Historia belli Suitensis sive Halvetici (en Pirckheimeri opera politica, páginas 63–92, Frankfort, 1610), por el que logró el apelativo de Jenofonte alemán. Pero Pirkheimer fue famoso por su versátil erudición; se identificó con el avivamiento en Alemania de las humanidades de Italia y compartió el liderazgo con Erasmo y Reuchlin. Tradujo al latín totalmente o en parte las obras de Euclides, Jenofonte, Platón, Tolomeo, Teofrasto, Plutarco, Luciano de Samosata, Gregorio de Nacianzo y Juan de Damasco y poseyó una gran biblioteca reunida en las ciudades de Italia y abierta libremente a los amigos del saber.

Aunque en conflicto con el escolasticismo cristalizado no fue enemigo de la Iglesia católica. Sin embargo, sí fue parte del movimiento que preparó el camino para la división venidera. Al principio de la Reforma se puso del lado de Lutero, llamándose a sí mismo "un buen luterano" en 1522 y por su Eckius dedolatus y una defensiva polémica de Lutero se promulgó una bula en contra suya a instigación de Johann Eck en 1521, aunque fue absuelto el mismo año. Tras 1524 se fue apartando gradualmente del protestantismo y se volvió más y más hacia la Iglesia católica, principalmente a través de su relación con el monasterio de las pobres clarisas en Nuremberg, cuya abadesa (1503-32) era su famosa hermana Charitas. Cuando los innovadores en esa ciudad, Hieronymus Ebner, Caspar Nützel y Lazarus Spengler, llegaron a impulsar en 1524 un abandono voluntario del monasterio por parte de las monjas, la estrecha relación de Pirkheimer con su hermana le obligó a salir en su defensa. Apeló a Melanchthon, a través de cuya influencia se suspendió la abolición. Su última obra fue en defensa del monasterio, Oratoria Apologetica (1529; edición de G. J. Gretser, Opera omnia, xvii, Regensburgo, 1734–41).