Historia

PLITT, GUSTAV LEOPOLD (1838-1880)

Gustav Leopold Plitt nació en Genin, cerca de Lübeck, el 27 de marzo de 1838 y murió en Erlangen el 10 de septiembre de 1880. Estudió teología en las universidades de Erlangen (1854–56, 1857–58) y Berlín (1856–57) y en 1861 era docente privado en la primera institución, enseñando principalmente sobre historia eclesiástica y especialmente sobre el período de la Reforma y la vida de Lutero, y también sobre exégesis. Al mismo tiempo desarrolló su actividad literaria, publicando Melanchthons Loci communes in ihrer Urgestalt (Erlangen, 1864) y poco después su principal obra Einleitung in die Augustana (2 volúmenes, 1867–68). En 1867 Plitt fue nombrado profesor asociado. Además de continuar su obra como autor, evidenciada en Aus Schelling's Leben, in Briefen (3 volúmenes, Leipzig, 1869–70) y Kurze Geschichte der lutherischen Mission, in Vorträgen (Erlangen, 1871), tomó parte activa como predicador de la universidad, influyendo de forma práctica en la vida de la Iglesia.

En 1867 era director de Bavarian Verein für Judenmission, siendo igualmente activo en favor de las misiones domésticas y empresas filantrópicas, convirtiéndose también en uno de los fundadores de las instituciones de diáconos en el ejército en la guerra franco-prusiana. En 1875 fue ascendido a un profesorado pleno y en el mismo año publicó Grundriss der Symbolik für Vorlesungen (Erlangen, 1875), que había sido precedido por Die Apologie der Augustana, geschichtlich erklärt (1873). Mientras tanto continuó sus estudios en el período de la Reforma y consideró combinarlos en una biografía de Lutero que apelara al público culto, así como a los eruditos. Esta obra comenzada por él, fue terminada tras su muerte por su amigo E. F. Petersen de Lübeck, apareciendo bajo el título Martin Luthers Leben und Wirken (Leipzig, 1883). En 1877 se asoció con Johann Jakob Herzog en la preparación de la segunda edición de la Realenencyklopädie für protestantische Theologie and Kirche, un objetivo para el que su amplio saber teológico, incansable energía y aliento le hacían peculiarmente apto. Sin embargo, solo había podido ayudar a acabar la mitad de la obra cuando murió.