Historia
POLICARPO († 155)
Esto queda corroborado por la carta que la congregación de Esmirna dirigió a la congregación en Filomelium y a todas las congregaciones sobre el martirio de Policarpo, menos de un año después (xviii. 2), lo que indica no sólo la estima en la que era tenido en su propia congregación sino la fama que tenía fuera de la Iglesia (xvi, xii). Los registros de su martirio han recibido confirmación de inscripciones descubiertas desde 1880 que prueban la confiabilidad del capítulo adicional xxi que le era desconocido a Eusebio. Demuestran que Felipe el asiarca (xii) y sumo sacerdote de Tralles (xxi), había sido asiarca entre los años 149-153 y sumo sacerdote y agnothete de Tralles desde el año 137 en adelante. Por este adicional capítulo, por los Hechos de Pionio y por el antiguo martirologio se sabe que Policarpo fue martirizado el 23 de febrero, en un día de sábado (viii.1, xxi), tal vez en la fiesta de Purim, durante el mandado del procónsul Statio Cuadrato, fechado por Waddington, que usa las protestas formales del retórico Arístides, entre los años 154 y 156, de los cuales el 23 de febrero fue sábado el 155. En el momento de su martirio, Policarpo había sido cristiano durante ochenta y seis años (ix). Ireneo cuenta cómo y cuándo llegó a ser cristiano y en su carta a Florino (Eusebio, V, xx.) señala que le vio y oyó personalmente en Asia; especialmente escuchó el relato de Policarpo de su relación con el apóstol Juan y con otros que habían visto al Señor. Ireneo también testifica (Hær., iii. 3-4) que Policarpo fue convertido al cristianismo por los apóstoles, siendo hecho obispo y teniendo relación con muchos que habían visto al Señor. Repetidamente subraya la avanzada edad de Policarpo. Si el reconocimiento de Policarpo se debe a su avanzada edad y antigua relación con los apóstoles, también se debe a su presencia en Roma bajo Aniceto y su éxito en la conversión de herejes (154). En su desacuerdo con Aniceto, Policarpo apeló a la autoridad que le daba haber estado con Juan y otros discípulos (Eusebio, V, xxiv. 16). Ireneo menciona varias epístolas a iglesias vecinas y cristianos particulares que ya no existían (Eusebio, V, xx. 8). La Vita Polycarpi auctore Pionio está corrompida con tantas fábulas, que extraer lo histórico resulta casi imposible. En una catenæ de Víctor de Capua, en su Liber responsorum, se han preservado varios fragmentos atribuidos a Policarpo, de los cuales (Forschungen, vi. 103, Leipzig, 1900) admite la posibilidad de una autenticidad parcial. Las declaraciones del sabio armenio Ananías de Shirak (600-650) en su 'Epifanía de nuestro Señor' también han de tenerse en cuenta.
