Historia

POTTER, FRANCIS (1594-1678)

Francis Potter, teólogo y mecánico inglés, nació en Mere el 29 de mayo de 1594 y murió en abril de 1678. Era el segundo hijo de Richard Potter († 1628), prebendario de Worcester, y su esposa, que pertenecía a la familia Horsey de Clifton, Dorset. Fue educado en King school, Worcester. En 1609 fue como becario a Trinity College, donde estaba su hermano mayor, Hannibal; se graduó en 1613, obteniendo la maestría en 1616. En 1625 logró la licenciatura en teología, y, después de la muerte de su padre en 1628, le sucedió como rector de Kilmington, aunque al principio no residió allí continuamente. Evitó el secuestro durante la guerra civil y el interregno. Siempre había sido enfermizo y posteriormente se volvió casi ciego. Fue enterrado en el presbiterio en Kilmington. Su amigo Aubrey lo describe 'como un monje' y 'bastante alto, piel clara y ojos grises.'

Potter fue un mecánico práctico. Fabricó cuadrantes hechos con una brújula graduada de su propia invención, que le dio a Aubrey. También teorizó sobre la transfusión de la sangre (hacia 1640), comunicando sus hallazgos a través de Aubrey a la Royal Society, a la cual fue admitido como miembro el 11 de noviembre de 1663, poco después de su fundación. Hizo una bella esfera en el lado norte del cuadrilátero original de Trinity College. También dibujó y pintó; la copia del retrato del fundador de Trinity College es obra suya y Aubrey dice que diseñó un instrumento para dibujar en perspectiva, que fue después reinventado por Wren. Le gustaba el ajedrez, al que jugó con su contemporáneo en Trinity, coronel Bishop, siendo tenido por Aubrey 'el mejor de Inglaterra.' También experimentó con las abejas y le mostró a Aubrey sus patas en un microscopio.

Portada de An Interpretation of the Number 666
Portada de An Interpretation of the Number 666
Potter elaboró una teoría disparatada pero ingeniosa sobre el número de la bestia, relacionando el 25, la 'aproximada' raíz cuadrada de 666, con varias instituciones católicas; lo elaboró en un manuscrito que fue leído en 1637 por Joseph Mead y lo elogió como un maravilloso descubrimiento, 'el más feliz que jamás haya existido en el mundo.' Fue publicado como An Interpretation of the Number 666 (Oxford, por Leonard Lichfield, 1642), con un frontispicio simbólico, una opinión prefijada de Mead y un prefacio fechado en Kilmington. Wood dice que fue traducido al francés, holandés y latín; pero la única traducción existente es en latín, impresa en pequeño octavo en Ámsterdam en 1677, y atribuida a Thomas Gilbert de St. Edmund Hall. Pepys, quien leyó la obra en noviembre de 1666, la consideró 'muy ingeniosa.'