Historia
PRIMASIO († c. 560)
Primasio fue obispo de Hadrameto y primado de Byzacena en África, muriendo hacia el año 560. De la primera etapa de su vida nada se sabe, pero en 551, tras haber sido obispo, fue llamado con otros obispos a Constantinopla y tomó parte en la controversia de los Tres Capítulos, donde compartió la suerte de Vigilio, obispo de Roma; ayudó a la condena de Teodoro Ascidas, obispo de Cesarea, principal promotor de la controversia y huyó con Vigilio a Calcedonia. Declinó asistir al denominado quinto concilio ecuménico en Constantinopla en ausencia del papa; fue el único africano en firmar el constitutum papal para Justiniano, siendo indignamente aplastado con su dirigente. Mientras estaba en Constantinopla, Primasio estudió la exégesis de los griegos y su fama se debe principalmente a su comentario sobre el Apocalipsis. Esta obra, dividida en cinco libros, es de importancia porque contiene el texto latino anterior a Cipriano del Apocalipsis de la Iglesia africana antigua y porque ayuda en la reconstrucción del comentario latino más influyente sobre Apocalipsis, la obra exegética del donatista Ticonio. El texto y exégesis de 20 1 Y vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo y una gran cadena en su mano. 2 Prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y lo ató por mil años; 3 y lo arrojó al abismo, y lo cerró y lo selló sobre él,[…]Apocalipsis 20:1-21:6 se toma sin referencia de la obra de Agustín, De civitate Dei, xx. 7–17. De especial interés es una carta de Agustín al médico Máximo de Thenae preservada por Primasio, en la que las cuatro virtudes cardinales filosóficas se combinan con las tres posteriores denominadas virtudes teologales para constituir el número siete, en una forma no conocida fuera de Agustín. La obra del donatista Ticonio fue considerada por Primasio una preciosa composición perdida y perteneciente por derecho a la Iglesia, necesitando sólo ser revisada y expurgada. Esencialmente siguió el método exegético fuertemente espiritual de Ticonio, aprobó la teoría introducida por Victorino y desarrollada por Ticonio de que el Apocalipsis en ciertos lugares repite con palabras e imaginería diferente lo que previamente había sido dicho y sostiene que el verdadero contenido de la profecía está en el conflicto entre la Iglesia y el mundo, en lugar de la interpretación más concreta de Ticonio de la batalla de los donatistas con los falsos hermanos y los gentiles. La primera edición del comentario de Primasio fue la de Eucharius Cervicornus (Colonia, 1535; reimpresa, París, 1544), pero la más completa y aún más valiosa es la de Basilea, 1544, que está basada en un manuscrito muy antiguo del monasterio benedictino de Murbach en la alta Alsacia. El mismo monasterio, según un catálogo, poseyó una obra, Contra hæreticos, que ya no existe y alude a otras obras, especialmente una sobre Jeroboam. El comentario sobre las cartas de Pablo y Hebreos atribuido a Primasio por Migne es espurio.