Historia

PROBA

Proba fue una cristiana del siglo cuarto. Era hija de Petronio Probiano, cónsul en 310, y esposa de Clodio Celsino Adelfio, prefecto de Roma después de 351. Proba se distinguió por realizar composiciones literarias realizadas a partir de extractos de otros autores y ensamblados por ella. Los versos de Homero y Virgilio dieron pie a que otros realizaran esa tarea, e incluso los cristianos lo hicieron. Antes de su conversión al cristianismo, Proba compuso una, no existente, del conflicto entre Constancio y Majencio. Posteriormente incorporó en composiciones semejantes la historia desde la creación al diluvio, el nacimiento de Cristo y su pasión, escribiéndola en hexámetros. Por supuesto el colorido original se perdió; por ejemplo, en el bautismo el Padre usa las palabras empleadas por Juno, Turno y otros. No obstante hay que destacar cuán imponentes son a veces los resultados. El papa Gelasio rechazó conceder la sanción de la Iglesia a tales esfuerzos, pero a pesar de ello este estilo parece haber sido muy leído en la Edad Media, como demuestra la existencia de manuscritos y la mención de muchos más. Un manuscrito contiene además de la composición de Proba otras tres obras de este carácter: Pomponii versus in gratiam domini, instrucción sobre el cristianismo en una discusión entre Melibeo y Titiro, evidentemente imitando a Proba; De verbi incarnatione, un fragmento no de Sedulio y De ecclesia. Se demuestra cierta destreza en el uso de las líneas a partir de Virgilio para construir, por ejemplo, una larga alocución en boca de un sacerdote.