Historia
PROLES, ANDREAS (1429-1503)
Andreas Proles nació en Dresden el 1 de octubre de 1429 y murió en Kulmbach el 5 de junio de 1503. Tras terminar sus estudios en Leipzig, entró en la orden agustina observante en Himmelpforte, cerca de Wernigerode, en 1450, siendo ordenado sacerdote tres años más tarde. Fue dirigido a estudiar en Perugia durante año y medio y luego enseñó teología en el monasterio en Magdeburgo hasta 1456, cuando fue hecho prior en Himmelpforte. Allí mantuvo la unión de los cinco monasterios observantes de Himmelpforte, Magdeburgo, Dresden, Waldheim y Königsberg en Franconia, logrando una renovación de las sanciones y privilegios papales. Proles fue elegido vicario en 1460 o 1461, pero las maquinaciones de uno de sus subordinados resultaron en una bula papal de que los monasterios observantes quedaran sujetos al provincial de Sajonia. A la expiración de su término en 1467 enseñó en Magdeburgo durante seis años y luego fue elegido vicario, desempeñando esta vez su cargo durante 30 años. Con incansable energía y apelaciones al brazo secular, Proles reformó monasterio tras monasterio, a pesar de la resistencia de monjes y provinciales. En 1475 le fue prohibido por el general agustino desempeñar las funciones de vicario, mientras que los monasterios reformados fueron devueltos a sus provinciales y en 1476, al rechazar conformarse, él y sus seguidores fueron condenados por el general. Proles apeló al papa, siendo el resultado la anulación de todos los edictos contra él y la renovación del privilegio de los observantes. En 1496, tras sucesivas batallas, la congregación de agustinos observantes sajona, o alemana, fue totalmente reconocida y a sus delegados se les dieron iguales derechos en los capítulos generales que tenían los de provincias de la orden. Con el paso del tiempo reformó e incorporó a su congregación unos 30 monasterios, los más importantes en toda Alemania. Prole fue consultado por príncipes sobre asuntos seculares e igualmente promocionó el desarrollo intelectual de sus monjes, así como sus talentos como predicadores. Él mismo fue un distinguido predicador y en 1530 el dominico Petrus Sylvius publicó algunos de sus sermones, con, al menos, una revisión parcial.