Jean Paul Rabaut (St. Étienne) nació en Nimes el 14 de noviembre de 1743 y murió en París el 5 de diciembre de 1794.
Jean Paul RabautEra el hijo mayor de Paul Rabaut. Como estudiante mostró evidencia de gran capacidad oratoria. Fue ordenado al ministerio en 1764, convirtiéndose al año siguiente en colega de su padre y 'predicador en el desierto'. En 1768 se casó, sintiéndose posteriormente atraído por las cuestiones políticas. En 1785 fue a París para trabajar por la liberación de sus compañeros protestantes, ganándose el aprecio de hombres influyentes como Rulhières, Malesherbes y Lafayette. Fue designado diputado por su ciudad natal para la Asamblea Nacional, produciendo su intervención, en una memorable ocasión en 1789, tal impresión que se aprobó la moción del conde Castellane: 'Nadie deberá ser molestado por sus opiniones ni amenazado en el ejercicio de su religión.' El 4 de marzo de 1790 fue elegido, a pesar de la oposición de la facción católica, presidente de la Asamblea Nacional. Durante su estancia en París se dedicó a tareas literarias y el 2 de septiembre de 1792 fue elegido de nuevo para la Convención Nacional. En el juicio llevado a cabo contra Luis XVI votó en contra, pidiendo clemencia, aunque en los procedimientos se opuso fuertemente a la jurisdicción de la convención contra el rey. Rápidamente fue proscrito por las autoridades, pero él se las arregló para esconderse hasta el 4 de diciembre de ese año, cuando por una indiscreción, fue arrestado y al día siguiente decapitado por el régimen de Robespierre.
Sus obras aparecieron en seis volúmenes editados por su amigo Boissy d'Anglas (París, 1820–26), siendo la más notoria Le Vieux Cévenol, ou anecdotes de la vie d'Ambroise Borelly (1779), que apareció bajo diferentes títulos en 1788, 1820, 1826, etc., donde entrelazado con una biografía familiar, se puede encontrar un emocionante relato de las persecuciones y tribulaciones a las que fueron sometidos los protestantes por la facción católica y el gobierno francés; Lettre our la vie de Court de Gébelin (1784); Lettres ä M. Bailly sur l'histoire primitive de la Grêce (1787). El mejor relato, desde el punto de vista histórico, de la Revolución Francesa se puede encontrar en Almanach historique de la révolution française, 1791, traducida con adiciones al inglés, alemán y holandés, junto con Précis historique de la révolution françoise, conteniendo un claro y conciso tratamiento de todos los sucesos importantes hasta 1792.