Sarasvati Ramabai nació en 1858 en los bosques de la India meridional y murió el 5 de abril de 1922.
Sarasvati RamabaiEra hija de un entendido brahmán, Ananta Shastri, quien la educó en la sabiduría hindú, de manera que cuando todavía era joven alcanzó el grado de pandita (docta), que normalmente estaba reservado a los hombres. Su padre, que había sido rico, perdió sus propiedades quedando ciego, por lo que la familia vagó por la India en necesidad apremiante, hasta el punto de que sus padres y su hermana mayor murieron de hambre. Ella y su hermano dieron clases acerca de la importancia de la educación femenina, mejorando sus fortunas. Sin embargo su hermano murió y Ramabai quedó sola. Para ese entonces tenía una reputación, siendo recibida con honores en altos círculos. En 1880 se casó en Calcuta con Bipin Bihari Medhavi, un compañero de la universidad de Calcuta y abogado en ejercicio. Pero antes de dos años se quedó viuda con una hija pequeña. Entonces retomó sus clases sobre la educación de las mujeres indias, estableciendo en Poona una sociedad de damas, Areja Mahita Somaj, con el objeto de impedir los matrimonios concertados de niñas. En 1883 fue a Inglaterra, donde se convirtió al cristianismo, enseñando durante tres años sánscrito en el colegio de damas en Cheltenham. En 1886 visitó América, donde recaudó mucho dinero dando conferencias y a través de las asociaciones que sus amigos formaron, de manera que a su regreso a la India en 1889 pudo cumplir su ambición y abrir en Bombay una escuela para muchachas de la alta casta hindú, especialmente viudas jóvenes. Esta escuela fue trasladada a Poona en 1891. En 1898 fue invitada a la convención de Keswick, en Inglaterra, donde habló en nombre de 140 millones de mujeres de la India. Allí testificó que por medio de esta convención había aprendido sobre la experiencia con el Espíritu Santo y que, aparte de esta experiencia, ella nunca habría sido de utilidad espiritual. Su visión era que mil mujeres cristianas hindúes fueran llenas del Espíritu Santo para esparcir el evangelio por la India. Ramabai se involucraría con movimientos internacionales dedicados a la santidad, renovación y misiones, especialmente la Alianza Cristiana y Misionera.
Pandita Ramabai, segunda fila desde abajo, segunda por la izquierdaOtro movimiento que jugó un papel importante en su vida fue el avivamiento de Gales, que tuvo lugar en 1904 y que aumentó su hambre por la plenitud del Espíritu Santo. El día 29 de junio de 1905, mientras estaban reunidas, el Espíritu Santo cayó sobre un gran número de mujeres que comenzaron a llorar y a confesar sus pecados. Durante ese periodo el centro se convirtió en un notable foco de avivamiento y centenares de muchachas testificaron del fuego santo que las abrasaba, dedicándose por horas a la oración. Ramabai era una ejecutiva nata, además de erudita, evangelista y reformadora. En una ocasión cuando más de 700 niños abandonados no tenían ropa nueva que ponerse, llegó un gran cargamento en respuesta a sus oraciones. Ella los congregó en el centro de la iglesia y les leyó el Los leoncillos pasan necesidad y tienen hambre, mas los que buscan al SEÑOR no carecerán de bien alguno.[…]Salmo 34:10: "Los leoncillos necesitan y tienen hambre; pero los que buscan al Señor no tendrán falta de ningún bien." Cuando sus antiguos amigos brahmanes la amenazaron con destruir sus edificios y obra, Ramabai recibió la promesa de Dios: "Ninguna arma forjada contra ti prosperará." (Ningún arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se alce contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos del SEÑOR, y su justificación viene de mí--declara el SEÑOR.[…]Isaías 54:17). Ya fuera el hambre, el fuego, tormentas o amenazas, Dios respondió a sus oraciones y la obra nunca se vino abajo. En los últimos 15 años de su vida, se dedicó a la inmensa tarea de traducir la Biblia al marathi. Primero tuvo que aprender griego y hebreo, luego hubo de acomodar este trabajo a sus otras ocupaciones. Aunque se estaba quedando sorda y por ese tiempo murió su hija, no abandonó esta tarea que se había propuesto. Había casi completado la corrección de pruebas de la Biblia marathi, cuando cayó enferma. Diez días más tarde, cuando hubo leído la última prueba, durmió para despertarse en la presencia de Aquel a quien había amado y servido.