Historia
REEVE, JOHN (1608-1658)
Reeve y Muggleton se presentaron entonces como los 'dos testigos' (Y otorgaré autoridad a mis dos testigos, y ellos profetizarán por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio.[…]Apocalipsis 11:3), imprimiendo su 'libro de comisión', que provocó el odio. Inamistosamente los críticos le gritaban a Reeve: 'Ahí va el profeta que condena a la gente'; los niños le apedrearon en el cementerio de St. Paul. Una acusación que vino de Goslin (clérigo), Ebb (recaudador), Chandler (tendero) y dos soldados, hacía responsables a los 'testigos' de blasfemia al negar la Trinidad. Fueron encarcelados desde el 15 de septiembre de 1653 hasta abril de 1654. En Newgate les fue mal, siendo maltratados por sus compañeros prisioneros. Tres salvajes salteadores intentaron ahorcar a Reeve. El confinamiento quebrantó su salud, que nunca fue robusta.
En 1656 visitó Maidstone, pero se fue deprisa para evitar ser arrestado. Llegó a Gravesend, donde tomó un barco cuando estaba sobrecalentado, cogiendo un enfriamiento y cayendo gravemente enfermo. Durante dos años sobrevivió en maltrecho estado, incapaz de trabajar, dependiente de los ingresos de su esposa e hija, y, finalmente, de los donativos de amigos. Después de la muerte de su esposa, el 29 de marzo de 1658, visitó Cambridge; al volver a Londres, se hospedó con tres hermanas, la señora Frances, la señora Roberts y la señora Boner, que mantenían una tienda de costura en Bishopsgate Street, cerca del final de Hog Lane. Ann Adams (después esposa de William Cakebread de Orwell, Cambridgeshire) era 'su criada para guiarlo a las casas de otros amigos.' Al morir dijo: 'Frances, cierra mis ojos, no sea que mis enemigos digan que morí como un profeta mirón.' Fue enterrado en el nuevo cementerio de Bethlehem (en lo que luego sería Liverpool Street).
Los 'seis fundamentos' de la teología muggletoniana fueron formulados por Reeve. Su idea más original es la doctrina de las 'dos semillas' en el hombre, un elemento divino y otro diabólico, uno de los cuales obtiene el dominio. Por esta concepción, elaborada en una peculiar vena mística, encontró una manera de salir del universalismo, porque 'la condenación sería imposible, si todo surgió de una raíz.' Sin embargo, Reeve conservó, mientras que Muggleton rechazó, la doctrina del conocimiento divino de los asuntos humanos y su accesibilidad por la oración. Sus escritos no carecen de pasajes de considerable belleza; su tono es mucho más moderado y persuasivo que el de Muggleton. El contraste entre sus ponencias respectivas a Isaac Penington el Joven es muy marcado; Reeve simpatiza con tendencias cuáqueras, de las que Muggleton se burla y desprecia. Siempre ha habido seguidores de Reeve (conocidos como reevitas y reevonianos) que se han mantenido al margen de los minuciosos muggletonianos.
Las siguientes obras son de Reeve y Muggleton, pero principalmente de Reeve: A transcendent Spirituall Treatise, &c., 1652; A General Epistle from the Holy Ghost, &c., 1653; A Letter presented unto Alderman Fouke, &c., 1653; A Divine Looking-Glass, &c., 1656. Publicaciones póstumas, conteniendo cartas y documentos de Reeve, son: A Volume of Spiritual Epistles, &c., 1755; A Stream from the Tree of Life, &c., 1758; A Supplement to the Book of Letters, &c., 1831. Las siguientes son solo de Reeve: Joyful News from Heaven, or the Soul's Mortality proved, &c., 1658; y una colección póstuma de documentos: Sacred Remains, or a Divine Appendix, &c., 1706 (escrita en 1652-7).