Historia
REMIGIO DE LYÓN († 875)
Remigio de Lyón fue arzobispo de esa ciudad y murió en la misma el 28 de octubre de 875. Nada se sabe de él antes de su elevación al episcopado el 31 de marzo de 852. Tuvo un papel predominante en la historia eclesiástica francesa. Desde 855 a 863 fue archicapellanus, posición de gran influencia. Figura entre los miembros dirigentes de varios sínodos, presidiendo de hecho el de Valence en 855. Participó en la controversia predestinacionista provocada por Godescalco, a quien, como otros dirigentes, defendió. Esto le puso en contra del poderoso Hincmaro, quien en el sínodo de Quiercy celebrado en 853, consiguió la aprobación de sus cuatro capítulos sobre la predestinación. Pero el sínodo de Valence rechazó ratificarlos, aprobando seis cánones contra la posición de Hincmaro, que fueron reafirmados por el sínodo de Langres en 859, lo que es prueba de la influencia de Remigio. En el sínodo nacional de Savonières que se celebró inmediatamente, Remigio presentó esos cánones a Carlos el Calvo.
Remigio fue un prelado capaz y fiel. Cuando fue nombrado arzobispo descubrió que ciertas fuentes de ganancia que él pensaba pertenecían a su diócesis le habían sido arrebatadas, por lo que luchó para recuperarlas teniendo éxito en el empeño. Por esos y otros servicios su agradecida grey le canonizó. Se le atribuyen varios escritos, pero no parece que él fuera escritor, siendo las atribuciones probablemente falsas.