Historia

REUBLIN, WILHELM (c. 1480 - c. 1559)

Wilhelm Reublin nació en Rottenburgo sobre el Neckar hacia 1480 y murió después de 1559 probablemente en Znaim. Su nombre aparece en una gran variedad de formas, siendo Reiblin, Röubli, Röublin, Reubel, Räbl, Räbel, Reble, Rubli, Rublin, algunas de ellas. Nada se sabe de la primera parte de su vida. Se presume que sus padres tenían una posición acomodada, ya que en 1559 (la última noticia de él) pidió al rey Fernando permiso para disponer de su herencia en Rottenburgo. Parece que recibió las órdenes sacerdotales antes de su matriculación en la universidad de Friburgo en 1507. Tras dos años de estudio allí se trasladó a la universidad de Tubinga, donde ingresó el 21 de agosto de 1509. El 2 de julio de 1510 fue designado pastor de Greisheim en Schaffhausen. El 24 de julio de 1521 era párroco en San Alban en Basilea, estando ya alineado con los opositores al antiguo orden. Su elocuente proclamación del evangelio y valiente denuncia de las corrupciones prevalecientes y supersticiones atrajeron audiencias, estimadas por sus contemporáneos, en más de tres mil personas. La asociación de comerciantes le dio su entusiasta apoyo. Atacó la veneración de imágenes y la observancia de las festividades eclesiásticas. En la procesión del Corpus Christi de 1522 portó una gran Biblia en lugar de las reliquias, diciendo: 'Esto es lo verdaderamente sagrado, lo otro son solo huesos de muertos'. Por este celo fue expulsado por el consejo el 27 de junio. Fue invitado a pastorear una iglesia en Lauffenburg, pero las autoridades austriacas impidieron su aceptación. Al otoño siguiente estaba en Zurich, donde predicó frecuentemente en la ciudad e inmediaciones, afincándose en 1523 en Wytikon. Se casó con Adelheid Leemann el 28 de abril de 1523.

Poco después comenzó a investigar la autoridad de la Escritura sobre el bautismo de niños. Por su consejo, varios padres no bautizaron a los suyos, incurriendo en severos castigos a consecuencia. El sentimiento anti-paidobaptista se extendió a Zollikon y el castigo de los que rehusaron produjo declaraciones contra el bautismo de niños por Rrötli, Grebel, Blaurock, Castelberg, Manz y otros. En la disputación de Zurich del 17 de enero de 1525, Reublin fue uno de los portavoces de la posición anti-paidobaptista, siendo el primero, poco después de la disputa, en bautizar adultos. Desterrado de Zurich fue primero a Greisheim y luego a Waldshut, donde indujo a Hübmaier, ya convencido contra el bautismo de niños, a llevar a sus adherentes al bautismo de creyentes. Hacia Pascua de 1525 bautizó a Hübmaier y a otros sesenta, bautizando Hübmaier, a su vez, a unos trescientos más. Tras meses de predicación itinerante fructífera, pasó algún tiempo en Estrasburgo en 1526. Poco después en asociación con Michael Sattler trabajó con notorio éxito en Rottenburgo, su ciudad natal, extendiendo desde allí sus actividades evangelizadoras a Reutlingen, Ulm y Esslingen, donde fue comúnmente conocido entre los anti-paidobaptistas como 'pastor Wilhelm'. Luego estuvo por segunda vez en Estrasburgo, donde solicitó una disputación pública con los ministros. Su petición fue denegada por el consejo por prudencia, pero se arregló una discusión privada con los ministros. Fue encarcelado el 22 de octubre de 1528. Tras estar 'miserablemente enfermo y paralizado' fue liberado en enero de 1529, siendo desterrado con la amenaza de ser ahogado si regresaba.

Al no conseguir permiso para residir en Constanza, tomó el camino, con su esposa e hijos, hacia Moravia, donde entró en la comunidad de Austerlitz, cuyo cabeza era Jacob Wiedemann. Éste sospechó desde el principio de la falta de simpatía de Reublin por los ideales comunitarios de la comunidad allí creada, aparte de que había una enorme diferencia de saber entre el recién llegado y Wiedemann. Aunque varios miembros de la comunidad le exhortaron a que permitiera a Reublin predicar, él persistentemente se negó a hacerlo y cuando tras el regreso de un viaje se enteró de que en su ausencia lo había hecho, se indignó tanto que lo denunció y excomulgó, negándose a escuchar su defensa, aunque los amigos de Reublin así se lo pidieron. Con unos ciento cincuenta simpatizantes, Reublin se marchó con las manos vacías a Auspitz, donde se formó una nueva comunidad, sufriendo grandes dificultades. En enero de 1531 fue denunciado y excomulgado por Jacob Hutter, quien había sido invitado por las comunidades de Austerlitz y Auspitz a ayudarles a resolver las dificultades que habían surgido a causa de la imperfecta observancia del principio de comunidad de bienes, principio que tales comunidades y otras consideraban marca esencial del evangelio. Reublin desaparece de la escena durante unos veinte años, desanimado sin duda por su incapacidad para trabajar en armonía con los anabaptistas moravos, siendo excluido de las tierras en las que había pasado sus primeros años, a causa de la ejecución del sanguinario edicto de Spira de 1529. En 1554 viejo y enfermo regresó a Basilea, rogando permiso para residir allí y participar en el servicio hacia los enfermos y pobres. No se le animó a quedarse, pero se le dio una suma de dinero para pagar sus gastos en un centro de salud. Volvió a Moravia, siendo su última noticia la de 1559.