Historia

REUTER, QUIRINUS (1558-1613)

Quirinus Reuter nació en Mosbach, Alemania, el 27 de septiembre de 1558 y murió en Heidelberg el 22 de marzo de 1613. Fue educado en Sapienzkollegium, una institución teológica en Heidelberg, y cuando los reformados fueron destituidos en 1577 por el luterano Luis VI, Reuter recibió una beca en el Dionysianum, un instituto para becarios pobres. Al año siguiente (1578) aceptó una invitación para ir a Neustadt. En 1580 fue a Breslau como tutor del hijo mayor de Andreas Dudith, a quien logró atraer a las enseñanzas reformadas. Rápidamente se convirtió en el confidente de Dudith, cuyas Orationes publicó póstumamente (Offenbach, 1590). Durante su residencia en Breslau se dice que Reuter escribió De significatione comentarium, pero a principios de 1582 fue vuelto a llamar por Juan Casimiro a Neustadt. Sin embargo, no dejó Breslau hasta finales de marzo de 1583. Su profesor Ursinus había muerto el día seis del mismo mes, editando Reuter por sugerencia de Dudith las obras de Ursinus (3 volúmenes, Heidelberg, 1612).

Los deberes iniciales de Reuter en Neustadt fueron la enseñanza y la predicación. Pronto fue nombrado tercer pastor en Neustadt y en 1584 oponente de Jakob Grynæus en la disputación entre luteranos y reformados. Poco después era profesor en el Pædagogium y el mismo año era pastor en Bensheim, mientras que en 1587 fue llamado a la labor pastoral de Neuhasuen cerca de Worms. Tres años después fue nombrado segundo profesor en el Sapienzkollegium, pero en 1593 era pastor de la iglesia reformada en Spira. En 1598 sucedió a Pareus como director del Sapienzkollegium. Cuatro años más tarde fue nombrado profesor de teología de Antiguo Testamento en Heidelberg, posición que retuvo hasta su muerte. Reuter fue autor de Censura catecheseos Heidelbergensis diatriba de ubiquitate; Tractatus de ecclesia; Aphorismi theologici de vera religione; De cultu Dei naturali; De lege morali non abrogata; Utrum inter ecclesiam Lutheranam et pontificiam sit speranda conjunctio; De reformatione ecclesia y un comentario de Abdías.