Urbanus Rhegius (Rieger) nació en Langenargen en la segunda quincena de mayo de 1489 y murió en Celle el 27 de mayo de 1541.
Urbanus RhegiusRecibió su primera educación en Lindau, de donde fue a Friburgo, quedando bajo fuerte influencia humanista, asociándose también con Eck, el posterior oponente de Lutero. Cuando Eck fue llamado a un profesorado en Ingolstadt en 1510 Rhegius le siguió. Tras 1512 su atención se sintió cada vez más atraída por la teología, todavía bajo la guía de Eck, y en 1518, mientras visitaba Constanza, escribió su primer tratado teológico, De dignitate eacerdotum, de sabor estrictamente católico. En 1519 fue ordenado al sacerdocio en Constanza y al comienzo de la controversia entre Lutero y Eck se puso de parte de su maestro. Sin embargo, en marzo de 1520 su posición, por alguna razón desconocida, había cambiado tanto que se denominaba amigo de Lutero. Sin embargo, no pudo en ese momento haber cambiado su actitud decididamente, pues en el mismo año fue llamado a Augsburgo como predicador de la catedral en lugar de Ecolampadio, quien había entrado al monasterio de Santa Brígida. Fue obligado a abandonar a finales de 1521 por apoyar abiertamente a Lutero y entonces vivió en Argen y Tetnang, predicando durante un tiempo en Hall en el valle del Inn. En 1524 publicó Ob das new testament yetz recht verteutscht sey, en réplica al ataque de Hieronymus Emser contra la traducción de Lutero de la Biblia en su Auss was grand unnd ursach Luther's dolmatschung... dem gemeinen man billig vorbotten sey (Leipzig, 1523) y el mismo año regresó a Augsburgo como ciudadano privado. Durante su ausencia la fricción entre la antigua fe y el nuevo movimiento habían desembocado en revueltas e incluso conspiraciones, hasta que las demandas puestas sobre el vacilante consejo de la ciudad le obligaron a posicionarse y finalmente a detener el levantamiento. Rhegius ahora era pastor de Santa Ana; el día de Navidad de 1524 administró la Cena bajo ambas especies y en 1526 se casó. En la controversia eucarística, salvo por un breve período de suscripción práctica del zwinglianismo, Rhegius se adhirió a la posición de Lutero, influenciado, sin duda, por el temor al peligroso radicalismo del movimiento anabaptista, que tanto él como sus colegas procuraron en vano frenar. Sus débiles esfuerzos para efectuar una mediación entre luteranismo y zwinglianismo fueron igualmente inútiles; la disensión religiosa de toda clase aumentaba cada vez más y las autoridades civiles eran tímidas y oscilantes.