Scipione de' Ricci nació en Florencia el 9 de enero de 1741 y murió en Rignano el 27 de enero de 1810.
Scipione de' RicciA la edad de quince años ingresó en el colegio jesuita en Roma, pero fue retirado al manifestar su tendencia a ingresar en la orden, terminando sus estudios teológicos en Pisa y Florencia. Fue ordenadosacerdote en 1766 y en 1775 era vicario general del arzobispo de Florencia. Cinco años después, a la muerte del obispo de Pistoja, Ricci fue propuesto para ser su sucesor por Leopoldo, gran duque de Toscana, quien lo consideraba capaz de llevar a cabo las reformas propuestas de preparación del clero, mejora de las condiciones morales y la introducción del catecismojansenista Colbert. Ricci fue debidamente consagrado, confrontándose con todas las dificultades imaginables en su diócesis. Las malas condiciones en los monasterios sólo podían remediarse por la abrogación de sus exenciones y colocándolos bajo jurisdicción episcopal; otras medidas de reforma contemplaban la mejora de la cura de almas y de la predicación, la protección del clero secular frente al regular, la imposición de normas sobre el ayuno, la introducción y difusión de literatura ilustrada, la purificación de los ideales religiosos y la disminución del culto a los santos, reliquias y del Sagrado Corazón. Además de estas medidas, el sínodo convocado por Ricci en Pistoja en 1786 añadió la celebración de sínodos anuales, la mejora del breviario, el estímulo de la lectura de la Biblia y el fortalecimiento del poder episcopal contra la curia. Sin embargo, sólo dos obispos, además de Ricci, se tomaron las decisiones del sínodo seriamente, aunque las sesiones contaron con la presencia de 223 párrocos y trece del clero regular. Se hizo todo esfuerzo para evitar la acusación de jansenismo, ya realizada contra los dirigentes por la facultad de Lovaina ante Inocencio XI, al subrayar los artículos sobre el pecado y el pecado original. También se afirmó que ni siquiera la Iglesia tenía poder para imponer nuevas normas de fe, siendo su único deber preservar lo que le había sido encomendado originalmente por Cristo y sus apóstoles. Además, se declaró que las indulgencias eran simplemente la remisión de la disciplina eclesiástica; se pedían formas paralelas de liturgia en lengua vernácula; se restringían las procesiones; disminuía el número de días de los santos y un decreto sobre la vida del clero y la concesión de oficios eclesiásticos formaba la conclusión. Igualmente se envió una carta al gran duque, conteniendo adicionales propuestas de reforma y solicitando la convocatoria de un concilio nacional.
Con la expresa sanción de Leopoldo, se convocó el concilio en Florencia el 23 de abril de 1787, en el que se rechazaron decididamente 57 proposiciones del gran duque. Los canonistas y teólogos enviados para presentarlas fueron silenciados por la autoridad episcopal de los obispos congregados, quienes, con la excepción de Ricci y los obispos de Chiusi y Colle, votaron unánimemente contra cada reforma propuesta por Leopoldo. Esta abrumadora oposición hizo imposible que el gran duque llevara a cabo los cambios que deseaba hacer, aunque, mientras permaneció en Italia, apoyó a Ricci contra los esfuerzos de sus oponentes de hacer imposible que se quedara en Pistoja. Sin embargo, cuando Leopoldo sucedió a su hermano, José II, como emperador de Austria en 1790, los enemigos de Ricci, ayudados por una débil regencia, lograron su objetivo y el obispo, dimitiendo de su sede, se retiró a la vida privada. Las resolucuiones del sínodo de Pistoja fueron condenadas por la bulaAuctorem fidei (28 de agosto de 1794), que también condenó 85 declaraciones como heréticas y erróneas, decisión a la que Ricci se sometió formalmente ante Pío VII, cuando el pontífice regresaba de París en 1805. Ricci fue autor de instrucciones episcopales y de Istruzione cristiana sopra il sacramento della confermazione (3ª edición, Pistoja, 1783), un volumen de sermones (1788) y la póstuma Memorie di Scipione de' Ricci, vescovo di Prato e Pistoja (edición, A. Gelli, 2 volúmenes, Florencia, 1865) y Alcune lettere inedite di Scipione de' Ricci ad Antonio Marini (edición, C. Guasti, Prato, 1857).