Historia
RICHARDS, WILLIAM (1793-1847)

A su regreso a las islas en 1838, el rey y los jefes lo invitaron a convertirse en su capellán, maestro e intérprete. Su necesidad de un asesor era grande, porque los gobernantes estaban muy preocupados por las demandas de los extranjeros y eran demasiado inexpertos para conocer la extensión o los límites de sus derechos y autoridad. Con la aprobación de sus asociados, Richards aceptó la invitación, siendo liberado del trabajo misionero, y pasó el resto de su vida al servicio del gobierno. Tuvo una gran aunque tranquila parte en la transformación de la economía y sistema político hawaiano, un feudalismo opresivo que fue reemplazado por un Estado constitucional moderno, y al darle la inclinación republicana que retuvo como característica permanente. La influencia de su enseñanza se aprecia en la ley de los derechos (1839), la constitución de 1840 y las leyes promulgadas de 1838 a 1842, aunque él no escribió ninguno de esos documentos.
En 1842 fue enviado a una misión diplomática con dos objetivos principales: primero, obtener un reconocimiento de la independencia de Hawai por los Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia; segundo, negociar nuevos y más favorables tratados. En este trabajo tuvo varios asociados, pero la responsabilidad principal recayó sobre él. La misión tuvo fruto en cuanto al reconocimiento de la independencia, pero no se pudieron obtener nuevos tratados. Richards tenía cierta astucia yankee que lo ayudó en sus negociaciones, pero el éxito obtenido se debió más a circunstancias independientes que a su capacidad como diplomático. Mientras estuvo en Europa pudo elaborar un proyecto altamente especulativo para el desarrollo de los recursos agrícolas de las islas con capital extranjero. Pero cometió un serio error de juicio, debido en gran parte a su natural disposición para depositar plena confianza en sus amigos. El proyecto no se materializó, pero el episodio causó mucha disensión y malestar en Hawai. Regresó a las islas en 1845 y durante algunos meses fue oficial sin empleo. Tras la organización de la junta de comisionados para títulos de tierras (1846) fue nombrado presidente de la junta, y más tarde en el mismo año fue nombrado ministro de instrucción pública, siendo el primero en ocupar ese puesto en Hawai. En el trabajo de estos dos cargos se empleó con gran diligencia, dedicando al servicio de la nación su extenso y exacto conocimiento de las costumbres hawaianas y su gente. Se cree que el exceso de trabajo apresuró su muerte.
Poco de lo que Richards escribió fue impreso con su nombre. Fue autor de Memoir of Keopuolani, Late Queen of the Sandwich Islands (Boston, 1825), publicado anónimamente y fue traductor y editor de Translation of the Constitution and Laws of the Hawaiian Islands (Lahainaluna, 1842). Tradujo al hawaiano trece libros de la Biblia y ayudó con otros siete y preparó dos o tres libros escolares que estaban en traducciones parciales y en parte en composición original.