Hermann Alexander Roëll nació en Dolbergh, Westfalia, en 1653 y murió en Ámsterdam el 12 de julio de 1718.
Hermann Alexander RöellFue educado en Hamm (1669-70), Utrecht (1670-71) y Groningen (1671-72), pero se vio obligado por el asedio a dejar esa ciudad, permaneciendo en Alemania y Suiza hasta 1774, cuando retomó sus estudios en Hamm (1774-75), terminándolos en Utrecht. Luego vivió durante un tiempo en Leiden, tras lo cual fue capellán de la princesa palatina Elizabeth (1679-80) y de Albertina Agnes, viuda de Guillermo Federico, gobernante de Frisia (1680-82). Durante cuatro años fue pastor en Deventer, pero en 1686 fue nombrado profesor de teología en Franeker, donde permaneció hasta 1704, cuando aceptó un nombramiento similar en Utrecht. Hacia el fin de su vida residió en Ámsterdam. Roëll pertenece a la escuela de Cocceius y Descartes y como rígido crítico, sosteniendo que la razón no podía estar en conflicto con la revelación, procuró armonizar las dos, manteniendo que la revelación había sido dada como complemento a la insuficiencia de la razón. Trabajando en las líneas de su alocución inaugural en Franeker, De religione naturali (Franeker, 1686), Roëll se convirtió en objeto de severas críticas, particularmente del rígido calvinista Ulrich Huber, profesor de jurisprudencia. Antes de que la controversia acabara por mandato del gobierno de Frisia, Roëll, que era apoyado por sus colegas de Franeker, J. van der Waeyen y R. ab Andala, había escrito, en réplica a las críticas de Huber, su Kort onderzoek over de twaalf stellingen van Ulr. Huber (Franeker, 1687) y Vindiciæ examinis brevis duodecim positionum Ulr. Huberi (1687). Mientras tanto su deferencia hacia la importancia de la razón y sus ideas no calvinistas sobre la generación eterna del Hijo levantaron sospechas. Enseñó que la "generación" implicaba meramente que la segunda persona de la Trinidad poseyó la misma naturaleza y esencia que la primera, coexistiendo con el Padre desde la eternidad, apareciendo en la carne y revelando la gloria del Padre en sus obras. Los términos "Padre" e "Hijo" denotaban simplemente una asociación extremadamente cercana de los dos, la relación entre el enviador divino y el enviado divino. También enseñó que la muerte terrenal de los rectos satisface a la justicia divina y es suficiente para obtener el perdón; al mismo tiempo era sospechoso de sostener ideas heréticas sobre la eternidad del decreto divino y la obligación divina de castigar el pecado, así como sobre la satisfacción, justificación y otras doctrinas.
Esas ideas fueron atacadas por el colega de Roëll, C. Vitringa, en 1689, por lo que Roëll defendió una serie de Theses theologicæ de generatione Filii et morte fidelium (Franeker, 1689), siguiendo con la publicación de sus propias dos disertaciones De generatione Filii (1689) en respuesta a las ideas de Vitringa. La controversia acabó finalmente en 1691 y Roëll, para impedir malentendidos añadidos, escribió Kort en eenvoudig berigt van het verschil over de geboorte des Soons (Ámsterdam, 1691), mientras que el senado prohibió a todos los profesores, pastores y órganos eclesiásticos ocuparse con el asunto. A pesar de todo ello, el sínodo de Holanda meridional condenó las enseñanzas de Roëll en 1691, siguiendo un curso similar los sínodos de Holanda septentrional, Utrecht y Groningen. Incluso con la muerte de Roëll no acabó el enconamiento contra él, pues hasta finales del siglo XVIII algunos sínodos emitieron un aviso anual contra sus doctrinas. Al mismo tiempo, aunque condenado por su Iglesia, Roëll disfrutó del apoyo de las autoridades civiles y, gracias a su gentil disposición, tuvo una honorable carrera como profesor. Entre sus obras no mencionadas, se puede hacer mención especial de De theologiæ et theologiæ supranaturalis præ naturali præstantia (Utrecht, 1704); Commentarius in epistolam ad Ephesios (2 partes, 1715-31) y Explicatio cathecheseos Heidelbergensis (1728), así como a sus ediciones de los escritos de A. Gulichius, A. Rouze y T. Nemethi.