Leopold Immanuel Rückert nació en Grosshennersdorf, Alemania, el 1 de febrero de 1797 y murió en Jena el 9 de abril de 1871.
Leopold Immanuel Rückert, por Carl SchenkRecibió su primera educación de los moravos, terminándola en Leipzig (1814-17). Tras ser tutor privado en Niederlausitz y Juterbog y predicar en Berlín, fue diácono en su localidad natal en 1819. Deseaba una posición académica, pero como eso era imposible en aquel momento, expuso sus ideales de profesor en una serie de obras que incluyeron Christliche Philosophie, oder Philosophie, Geschichte und Bible nach ihren wahren Beziehungen zu einander (2 volúmenes, Leipzig, 1825). En 1825 Rückert fue nombrado profesor en el instituto en Zittau. Allí enseñó hebreo, francés, historia, matemáticas y ciencias, estudiando no sólo a Platón, cuyo Symposium editó (Leipzig, 1828), sino también el Nuevo Testamento, especialmente las cartas de Pablo, publicando comentarios a Romanos, Gálatas, Efesios y Corintios (5 volúmenes, Leipzig, 1831-37). Tras serle sugerido el profesorado en Erlangen en 1832 y en Greifswald en 1836, puestos que no aceptó, fue el sucesor de F. L. O. Baumgarten-Crusius en Jena en 1844. Aquí, además de sus deberes académicos, predicó frecuentemente, quedando algunos de sus sermones recogidos en Sechs Zeitpredigten in den Jahren 1848 und 1849 gehalten (Jena, 1850) y Kleine Aufsätze für christliche Belehrung und Erbauung (Berlín, 1861). Tras el tormentoso año de 1848, Rückert escribió Theologie (2 partes, Leipzig, 1851), que era esencialmente una descripción científica de la vida ideal, vida práctica y la vida revelada y hecha posible al hombre por Cristo, y no el tratado convencional dogmático o ético. Ciertas porciones de esta obra fueron posteriormente elucidadas en Das Abendmahl, sein Wesen und seine Geschichte in der alten Kirche (Leipzig, 1856) y en Büchlein von der Kirche (Jena, 1857). Sus ideas teológicas hallaron plena expresión en Der Rationalismus (Leipzig, 1850). Ha de hacerse notar que en Luthers Verhältnis zum augsburgischen Bekenntnis (Jena, 1854) procuró demostrar que la Confesión de Augsburgo no podía ser verdaderamente llamada de Lutero.
Rückert sostuvo en exégesis que un factor primordial era la capacidad del estudioso para identificarse tanto con su tema que no tuviera idea propia que le apartara del asunto en cuestión; negó la existencia de cualquier evidencia más allá de la esfera de la moral y consideró a Cristo meramente como un hombre de bondad extraordinaria que dio su vida por la regeneración moral de la humanidad. Sin embargo, consideró su racionalismo ético, o cristiano, al oponerse al antiguo sistema empírico. Estimó que consistía sólo en la búsqueda de hechos y sus verdades, no debiendo ser obstaculizado por ninguna autoridad para abrazar las verdades obtenidas. Defendió, por tanto, un proceso crítico de investigación simple, sin creer ni negar, sino aceptando lo que parecía ser creíble y rechazando lo demás. Porciones del comentario de Rückert a 1 Corintios fueron traducidas al inglés por B. B. Edwards en Selections from German Literature preparadas por él mismo y B. A. Park (Andover, 1839).