Historia
RURER, JOHANN († 1542)
Johann Rurer nació en Bamberg, Alemania, y murió en Ansbach hacia Pentecostés en 1542. Se desconoce su carrera universitaria, pero hacia 1505 estaba en Brandeburgo y en 1512 había obtenido tal reputación que fue nombrado vicario de Santa Catalina en Ansbach. En seguida fue capellán del margrave Casimiro, quien posteriormente lo puso al frente de la parroquia en la que, ya siendo adherente de las enseñanzas de Lutero, pudo ejercer una poderosa influencia en la trayectoria religiosa del margraviato. El Domingo de Ramos de 1525 celebró el primer servicio alemán en Ansbach, oponiéndose al margrave, quien, por razones políticas, percibió que había ido demasiado lejos en su luteranismo. Al ver que no podía influir en Casimiro y temeroso de ser arrestado, Rurer huyó, en febrero de 1527, a Liegnitz, donde el duque Federico lo tomó para su "escuela cristiana". Sin embargo, poco después Rurer fue llamado a Ansbach por Jorge, el sucesor de Casimiro, siendo hecho predicador en la iglesia colegiata, posición que desempeñó hasta su muerte. Fue uno de los nombrados para elaborar nuevas regulaciones eclesiásticas para el margraviato; tomó parte prominente en la conferencia de Schwabach el 15 de junio de 1528, tomando un papel destacado en las tres conferencias sobre las propuestas de Nuremberg en febrero, mayo y diciembre de 1531. Mientras tanto acompañó al margrave a la dieta de Augsburgo en 1530, donde, esperanzado al principio de que se pudiera alcanzar un acuerdo entre católicos y protestantes, se opuso a la conformidad de Melanchthon; a pesar de todo, fue uno de los clérigos que, temiendo la responsabilidad por resistir al emperador, aconsejó a Jorge que no se uniera a la Liga de Esmalcalda. Rurer fue igualmente activo en la introducción de la agenda de Brandeburgo-Nuremberg de 1533, que fue una potente arma en la batalla contra católicos y anabaptistas, aunque desaprobó el uso de medidas violentas contras los seguidores de la antigua fe. Sus servicios a la causa protestante, incluyendo la victoria sobre el anciano margrave Federico, fueron recompensados por Jorge con el ingreso perteneciente al deán de la catedral, L. Keller. Hacia el fin de su vida Rurer fue delegado en numerosas dietas, pero murió poco después de la conferencia de Ratisbona en 1541.