Historia

RUYSBROECK, JAN VAN (1294-1381)

Jan van Ruysbroeck nació en Ruysbroeck en 1294 y murió en el monasterio agustino de Groenendael el 2 de diciembre de 1381.

Mapa del escolasticismo y misticismo medieval
Biografía.
Inclinado desde niño a la vida religiosa, dejó su hogar a la edad de once años, yéndose con su tío, canónigo de Santa Gudula en Bruselas, con quien estudió diligentemente durante cuatro años, tras los cuales determinó renunciar a todo el saber secular por la teología. A la edad de veinticuatro años era sacerdote y vicario de Santa Gudula. De su carrera aquí poco se sabe, aunque parece que se dedicó más y más a la vida contemplativa. Manso y caritativo, era severo con toda clase de vicio y error, asociándose con otros místicos. Para entregarse a la contemplación con un corazón indiviso se retiró del sacerdocio secular a la edad de sesenta años al recién fundado monasterio de Groenendael, del que llegó a ser primer prior. Dividiendo su tiempo entre la reforma de su orden y la meditación, fue un modelo de santidad monástica, recibiendo visitantes de lejos, entre los cuales estuvieron Johannes Tauler y Geert Groote. Poco después de su muerte creció la leyenda alrededor de su nombre, siendo calificado, ya en fecha temprana, como doctor ecstaticus.

Escritos.
Los escritos de Ruysbroeck muestran una notoria similitud con los de Meister Eckhart, de los que pudo recibir influencia, especialmente porque sus obras fueron ciertamente leídas en las inmediaciones de Groenendael, pudiendo Ruysbroeck haber escuchado a Eckhart en Colonia. Ruysbroeck, el mejor escritor en prosa de los Países Bajos en la Edad Media, escribió enteramente en holandés, en un estilo sencillo, pero capaz, bajo el énfasis del sentimiento y la imaginación, elevándose de lo inferior a lo superior. Por otro lado, a pesar de la precisión con la que pudo expresar sus más profundos pensamientos, es frecuentemente oscuro en sus alegorías, símiles, repeticiones, digresiones y sutiles (a veces ilógicas) divisiones. Sus obras fueron pronto traducidas al latín por sus alumnos, Willem Jordaens y Groote, existiendo traducciones a los dialectos de Gelderland, Colonia, alto Rin y alto alemán. El primer tratado suyo impreso fue Brulocht, que apareció bajo el título De ornatu spiritualium nuptiarum (París, 1512), mientras que L. Surius publicaría las obras completas (Colonia, 1552). De este último texto, que es parafrástico y a veces incorrecto, los escritos de Ruysbroeck fueron traducidos al alemán por G. J. C. (edición de G. Arnold, Offenbach, 1701). Las versiones de Gelder y Colonia de los cuatro tratados han sido editados por A. von Arnswaldt bajo el título Vier Schriften von Johann Rusbroek in niederdeutscher Sprache (Hanover, 1848). La principal edición es la preparada, bajo los auspicios de la Academia de Bibliófilos Flamencos, por J. B. David, Werken van J. van Ruusbroec (6 volúmenes, Gante, 1858-69). Contiene doce tratados: (1) Chierheit der gheesteleker Brulocht, enviado en 1530 a los Amigos de Dios en Estrasburgo, consistiendo de tres libros que tratan respectivamente de la vida activa, interior y contemplativa; (2) Dat Boec van den Gheesteleken Tabernacule es una larga interpretación alegórica del arca del pacto como tipo de la vida mística, basada en la Historia scholastica de Pedro Comestor; (3) Dat Boec van den Twaelf Dogheden, más ético que místico, es un desarrollo de la virtud cristiana, cuyo fundamento es la humildad; (4) Spieghel der ewigher Salicheit, escrita para las pobres clarisas en 1359, es una aplicación de los tres grados de la vida mística, respectivamente, al monasticismo y a la eucaristía, siendo la obra una exposición de las ideas del autor sobre el sacramento; (5) Van den Kerstenen Ghelove es una corta exposición del credo atanasiano; (6) Dat Boec van seven trappen in den groet der gheesteliker minnen, sobre los tres grados; (7) Tractaet van seven sloten fue escrito para las pobres clarisas y describe los deberes de las monjas, con especial atención a la necesidad de la meditación interior; (9) Dat Boec van den vier Becoringhen, combate los principales errores en vida del autor; (10) Dat Boec van den twaelf Beghinen, sobre la contemplación, aunque a veces perturbada en el contexto, es de mucha importancia para el conocimiento del misticismo de Ruysbroeck; (11) Vingherlinc, of het blickende Steentje, sobre la 'piedrecita blanca' de 'El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al vencedor le daré del maná escondido y le daré una piedrecita blanca, y grabado en la piedrecita un nombre nuevo, el cual nadie conoce sino aquel que lo recibe.'"[…]Apocalipsis 2:17 (Cristo, que es dado al hombre de meditación), está también dedicado a los tres grados, especialmente al último; (12) Samuel, of dat Boec der hoechster Waerheit, es una apología del misticismo del autor.

Doctrinas.
Ruysbroeck en su sistema místico comienza con Dios, desciende al hombre y finalmente vuelve a Dios. Dios es unidad simple, la esencia sobrenatural de todo, inmutable y la fuente motriz de todas las cosas. El Hijo es la sabiduría, la imagen increada del Padre y el Espíritu Santo, que procede y vuelve a ambos, es el amor que une al Padre y al Hijo. En las personas Dios es actividad eterna, en su esencia, descanso eterno. Todas las criaturas son pensamientos de Dios antes de la creación. En el hombre se distinguen alma y espíritu, siendo el primero el principio de vida de la criatura y el segundo el principio de la vida divina. El alma tiene estas cualidades: memoria, razón y voluntad. Más alta que ellas son la simplicidad esencial y la informidad del espíritu que le hace semejante al Padre, la inteligencia que recibe la Sabiduría eterna (el Hijo) y la sinderesis (o chispa del alma), que lucha por volver a su origen y une al hombre con la unidad divina, mediante el amor por el Espíritu Santo. Esas tres cualidades, siendo inseparables, constituyen la sustancia simple del espíritu. Oscurecidas por el pecado deben ser transportadas por la gracia, o sabiduría encarnada, por encima de la naturaleza hasta Dios, a través de los tres grados de la vida activa, interior y contemplativa. El primero consiste en la conquista del pecado y aproximación a Dios, por actos externos y buenas obras. El segundo (vita affectiva), en el que el ascetismo es de menor importancia, se caracteriza por el éxtasis y la visión, por la entrada en uno mismo, por la indiferencia a todo lo que no es Dios y la desfiguración de todas las imágenes mentales, luchando hacia Dios con amor místico y gozándose en él y por la interpretación del espíritu divino y el espíritu del hombre. En la tercera etapa (vita vitalis), el cristiano se eleva por encima de la esperanza, la fe y todas las virtudes, incluida la gracia, para zambullirse en el abismo de la esencia divina; es un sentido inmediato y posesión de Dios sin conocimiento ni límites. Significa la aniquilación del ser, para poseer la esencia eterna y absoluta. Esta vida, don de gracia, renovada en el secreto interior del Espíritu por el amor, llega a su realidad en la sosegada contemplación de Dios y en la absoluta sumisión a su operación. De esta respuesta del Espíritu se desarrolla la superesencia, o contemplación supraesencial de los medios de diferenciación de la Trinidad, un indescriptible sentimiento y estado de felicidad absoluta. Las últimas diferencias entre Creador y criatura, entre cosa y nada, desaparecen. Este es el vuelo conyugal de Cristo con el espíritu humano. El Verbo está continuamente renaciendo en el presente eterno, en el que Dios está auto-produciendo, en la más alta excelencia del espíritu. Esto continúa de luz en luz, hasta que la claridad por la cual percibe, la claridad que percibe y él mismo son una y la misma cosa. Entonces se obtiene la conciencia de ser supraesencial y la unidad de esencia en Dios. En este punto, Ruysbroeck llega al borde del panteísmo. Sin embargo, siempre procura distinguir entre el espíritu eterno y el creado; desvaneciéndose en la unión con Dios sólo la diferencia de voluntad y pensamiento, no la diferencia de personalidad. Pero la línea en su fraseología es tan delgada que a veces la sobrepasa y aunque en realidad estaba en concordancia con la ortodoxia y continuamente disputó con los Hermanos del Libre Espíritu y con los begardos, no obstante levantó sospechas por sus escritos entre algunas mentes cautas, entre las cuales estaba J. C. Gerson. La influencia de Ruysbroeck en el pensamiento teológico y filosófico en los Países Bajos fue relativamente leve, siendo los escritos místicos de sus alumnos inmediatos o meramente ascéticos o repeticiones de su pensamiento. Esto se debió en parte a su oscuridad y porque su fraseología se prestaba a ser mal interpretada; también al temor del misticismo panteísta herético flamenco de los begardos. La actividad de Ruysbroeck descansa en el poder de su personalidad y la influencia que ejerció sobre almas gemelas. Su alumno fue Groote, que fundó los Hermanos de la Vida Común, quien también muy probablemente extrajo su inspiración de Ruysbroeck mismo.

De su obra De ornatu spiritualium nuptiarum es el siguiente pasaje:

'He aquí el esposo ha llegado, salid a recibirle. Estas palabras fueron escritas por el evangelista San Mateo y Cristo las dijo a sus discípulos y a todos los hombres en la parábola de las vírgenes. Este esposo es Cristo y la naturaleza humana es la esposa, la cual Dios ha hecho a su propia imagen y según su semejanza. Y en el principio él la puso en el lugar más alto y bello, más rico y fértil en toda la tierra, esto es, en el paraíso. Y él le dio dominio sobre todas las criaturas y la adornó con gracias y le dio un mandato para que por la obediencia pudiera merecer ser confirmada y establecida con su marido en una promesa eterna y nunca caer en dolor ni en pecado.'