Historia
SABATIER, LOUIS AUGUSTE (1839-1901)

El punto de partida inicial de Sabatier fue enteramente ortodoxo, pero el problema que tuvo que enfrentar a lo largo de su vida, la reconciliación entre ciencia y fe, le apartó más y más de la tendencia ortodoxa. Para 1880 había adoptado los métodos de la crítica histórica y sus conclusiones fueron tales que le impulsaron a abandonar la enseñanza de la Iglesia no sólo sobre la persona y la obra de Cristo, sino también con respecto al resto de posiciones reformadas. Para Sabatier la religión debe sus orígenes al deseo del hombre de reconciliar la antinomia entre su ego empírico y su ego ideal, generándose así el aspecto espiritual del instinto de auto-preservación. En la evolución religiosa de la raza la revelación ha pasado por tres etapas: mitológica (paganismo), dogmática (catolicismo y protestantismo) y crítica o psicológica, en la que se satisfacen las exigencias de la piedad y la crítica. Tal revelación es esencialmente espiritual y progresiva, aunque siempre sujeta a los límites de la subjetividad humana. Las fuentes y normas religiosas necesitan constante revisión sobre la base de la experiencia personal.
La culminación del desarrollo religioso, según Sabatier, es el cristianismo, cuyo principio cardinal es ser hijo de Dios, cumplido históricamente en Jesús, en quien fue primero realizada la revelación divina que se repite desde entonces en la experiencia del cristiano piadoso. Este principio no puede ser derribado por la crítica científica, ya que se eleva por encima de los medios y métodos de la crítica histórica al ser una experiencia personal. Sin embargo, la teología no puede prescindir de la crítica, cuya función es despojar los elementos temporales y casuales del principio absoluto, haciendo posible una realización más pura de la piedad cristiana. Este proceso de revisión continua es el objetivo de la dogmática, siendo su asunto primordialmente los credos, que en la evolución de la religión se tornan obsoletos, pierden su sentido práctico y se convierten en fórmulas. La función de la dogmática protestante yace en la elección de tales credos según corresponda a los requerimientos del alma y armonicen con la conciencia religiosa.
Las obras de Sabatier, recibidas en Alemania con comparativa frialdad, fueron calurosamente saludadas en Francia; un sector del catolicismo francés recibió un nuevo impulso y sus libros apelaron al público protestante en general, incluso a círculos que habían roto con la religión. Fue un representante del tipo moderno de teólogos, aunque libre de todo partidismo, y deseoso de construir y reconciliar más que destruir y separar. En Les Religions d'autorité declaró que su objetivo era 'reconciliar todo lo que es eterno en la fe cristiana con las más exigentes demandas del espíritu científico'.
Sus principales obras fueron las siguientes: Le Témoignage de Jésus-Christ sur sa personne (París, 1863); Easai sur les sources de la vie de Jésus (1866); Johannis evangelium seculo ineunte secundo in ecclesia jam adfuisse demonstratur (1866); Jésus de Nazareth (1867); L'Apótre Paul (1870, 3ª edición 1896); Guillaume le taciturne (1872); De l'influence des femmes sur la littérature française (1873); Rapport sur les dangers qui menacent l'église réformée et les moyens de rétablir la paix dans son sein (1876); Le Canon du Nouveau Testament (1877); De l'esprit théologique (1878); Mémoir sur la notice hébraïque de l'esprit (1879); Les Origines littéraires de l'Apocalypse de Saint-Jean (1888); La Vie intime des dogmes (1890); Essai d'une théorie critique de la connaissance religieuse (1803); Esquisse d'une philosophie de la religion d'après la psychologie et l'histoire (1897); La Religion et la culture moderne (1897); The Vitality of Christian Dogmas and their Power of Evolution: a Study in Religious Philosophy (Londres, 1898); La Critique biblique et l'histoire des religions (París, 1901); La Doctrine de l'expiation et son évolution historique (1903) y la póstuma Les Religions d'autorité et la religion de l'esprit (1903).