Historia

SACK, AUGUST FRIEDRICH WILHELM (1703-1786)

August Friedrich Wilhelm Sack, reformado alemán, nació en Harzgerode el 4 de febrero de 1703 y murió en Berlín el 23 de abril de 1786.

August Friedrich Wilhelm Sack
August Friedrich Wilhelm Sack
Fue educado en Francfort y Leiden, tras lo cual fue tutor privado en Groningen. Al regresar a Alemania fue, en 1728, tutor del príncipe heredero de Hesse-Homburg, siendo llamado en 1731 para ser tercer ministro de la iglesia reformada alemana en Magdeburgo, donde fundó un albergue para pobres y un asilo. En 1738 era primer ministro de la misma iglesia, consejero consistorial e inspector de las iglesias reformadas en el ducado de Magdeburgo. Desde 1740 hasta su retiro en 1780 fue predicador de la corte y la catedral en Berlín y miembro del consistorio. Teológicamente fue ortodoxo en un periodo de indiferencia y latitudinarismo religioso, aunque poseído de la característica independencia protestante de pensamiento y enemigo de toda forma de compulsión. Aunque su posición mediadora le expuso a severas críticas de partidarios de más de una postura, disfrutó, en general, del apoyo de hombres de todas las tendencias, a muchos de los cuales contó entre sus amigos personales. En 1745 Sack fue escogido miembro de la Academia de Ciencias de Berlín y de 1751 a 1766, además de sus otros deberes, fue inspector del instituto reformado Joachimsthal. También dirigió durante un tiempo las instituciones de benevolencia relacionadas con la catedral y durante la residencia de la familia real en Magdeburgo durante la Guerra de los Siete Años no sólo fue capellán, sino también profesor religioso de los príncipes.

Las convicciones teológicas de Sack se pueden deducir casi plenamente de Verteidigter Glaube der Christen (Berlín, 1751), una presentación popular de apologética y dogmática, así como en las notas y meditaciones contenidas en Lebensbeschreibung (edición F. S. G. Sack, 2 volúmenes, Berlín, 1789). Estuvo bajo la influencia de Leibniz y Wolff, postulando consecuentemente una religión natural basada en los conceptos de las perfecciones divinas, la obtención de convicciones religiosas mediante la razón y semejantes. Al mismo tiempo consideró tal religión natural inadecuada para las necesidades del hombre, contemplando la perfección en la Biblia solamente y fundamentando la prueba de su inspiración divina en su contenido y efectos sobre el alma humana. Mantuvo que el eje central de la revelación es la mediación y redención de Cristo; el perdón y la bienaventuranza son posibles sólo bajo la condición del arrepentimiento y la verdadera fe en Cristo mediador. Por otro lado, las doctrinas de la gracia preveniente y la justificación por la fe las abandona comparativamente, aunque subraya la regeneración. Sus sermones fueron recogidos en seis volúmenes (1735-64).