Historia

SAILER, JOHANN MICHAEL VON (1751-1832)

Johann Michael von Sailer, obispo católico alemán de Regensburgo, nació en Aresing, alta Baviera, el 17 de noviembre de 1751 y murió en Regensburgo el 20 de mayo de 1832.

Johann Michael von Sailer
Johann Michael von Sailer
Carrera profesional.
Fue educado en los colegios jesuitas de Landsberg (1770-72) e Ingolstadt (1773-77), entrando en la Compañía de Jesús como novicio. El 23 de septiembre de 1775 fue ordenado sacerdote y en 1777 el elector Maximiliano III lo nombró profesor en teología y filosofía en Ingolstadt. En 1782 era segundo profesor de dogmática, pero dos años más tarde se retiró con una pensión de 240 guldens, ya que el nuevo elector, Karl Theodore, destinó los fondos del colegio a otros usos. Los años siguientes los pasó Sailer como tutor privado en Ingolstadt. Ya había publicado Fragment zur Reformationsgeschichte der christlichen Theologie (Ulm, 1779) y Theologiæ Christiana cum philosophia nexus (Augsburgo, 1779) y entonces publicó Vollständiges Lese- und Gebetbuch für katholische Christen (1783) y Vernunftlehre für Menschen, wie sie sind, d. i. Anleitung zur Erkenntnis und Liebe der Wahrheit (3 volúmenes, Munich, 1783). En 1784 se le abrieron nuevas posibilidades académicas a Sailer por su nombramiento como profesor de ética en la reorganizada universidad de Dillingen, donde las clases sobre teología pastoral fueron puestas bajo su cuidado. Contribuyó esencialmente al progreso de la institución, pero los métodos de enseñanza en boga en Dillingen suscitaron las sospechas de la facultad de St. Salvador en Augsburgo, decidiendo en contra de Dillingen un comité de investigación. Al año siguiente Sailer fue destituido de su profesorado, especialmente al ser sospechoso, aunque sin justificación, de simpatía con la Ilustración. Mientras fue profesor en Dillingen fue activo como autor, escribiendo, entre otras obras, Ueber den Selbstmord (Munich, 1785); Predigten bei verschiedenen Anlässen (3 volúmenes, 1790-92); Kurzgefasste Erinnerungen an junge Prediger (1792); Glückseligkeitslehre aus Vernunftgründen (2 partes, 1793) y Vorlesungen aus der Pastoraltheologie (2 volúmenes, 1793-94). Tras ser destituido de Dillingen, Sailer fijó su residencia en Munich, pero los ataques contra él comprometieron su posición con el nuncio papal, Zoglio, y con el elector Karl Theodore. Bajo esas circunstancias Sailer aceptó gratamente una invitación, en enero de 1795, para el castillo de Ebersberg, perteneciente a los Caballeros de Malta. En su retiro volvió de nuevo a la literatura, produciendo Buch von der Nachfolge Christi (Munich, 1794) y Ecclesiæ catholicæ de cultu sanctorum doctrina (1797) y su muy popular Uebungen des Geistes zur Gründung und Förderung eines heiligen Sinnes und Lebens (Mannheim, 1799) y Briefe aus alien Jahrhunderten der christlichen Zeitrechnung (Munich, 1804). Con la ascensión de Maximilano José I en 1799 la situación cambió completamente. Se adoptó totalmente la Ilustración y en el traslado de Sailer de la reorganizada universidad de Ingolstadt a Landshut, fue nombrado profesor de ética y teología pastoral. Entonces publicó Ueber Erziehung für Erzieher; oder Pädagogik (Munich, 1807); Grundlehren der Religion (1805) y Handbuch der christlichen Moral für künftige katholische Seelsorger (3 volúmenes, 1817-18).

Obispo de Regensburgo.
Al término de las guerras napoleónicas la Iglesia católica entró en una fase de desarrollo más favorable para su recuperación, siendo uno de sus objetivos prioritarios la ocupación de las numerosas sedes vacantes. En 1818 se le ofreció a Sailer en dos ocasiones el arzobispado de Colonia por el gobierno prusiano, pero su vinculación a Baviera le hizo rehusar el ofrecimiento. Al año siguiente Maximiliano José lo propuso como obispo de Augsburgo, pero la propuesta fue rechazada por el nuncio papal en Munich. No obstante, poco después esta oposición se desvaneció y en 1821 Sailer fue hecho canónigo de la catedral de Regensburgo siendo consagrado al año siguiente (28 de octubre de 1822) como obispo titular de Germanicópolis en calidad de coadjutor del anciano obispo de Regensburgo, con derecho de sucesión. En 1825 añadió a sus otros deberes el de deán de la catedral y, tras haberse negado a ser trasladado a la diócesis de Passau en 1826, fue diocesano pleno de Regensburgo el 29 de octubre de 1829. Sin embargo, su salud ya se estaba resintiendo y al cabo de un año se vio obligado a recibir la ayuda de un obispo-coadjutor, Georg Michael Wittmann, quien le sucedió como diocesano pleno a su muerte en 1832.

Carácter e influencia.
La importancia de Sailer en el episcopado católico alemán del siglo XIX se debió principalmente a que era representante de un tipo definido de catolicismo, que permitió a esa Iglesia recuperar en tiempo relativamente corto las fuertes pérdidas que había sufrido a comienzos de siglo. Profundamente religioso y contemplativo en carácter, fue más que un mero profesor de teología o prelado gobernante. Procuró inspirar a otros con su propio entusiasmo y espíritu, preparar un clero que apelara a todo lo excelente en sus parroquias y abrir el camino para reformas prácticas necesarias y profundas. Al mismo tiempo, aunque manifestaba una cierta simpatía hacia la extensión del movimiento místico a comienzos del siglo XIX y aunque no era inamistoso hacia los protestantes en muchos aspectos, nunca olvidó su conciencia de superioridad y la misión divina de su propia comunión. A pesar de todo, la ortodoxia de sus escritos teológicos no estuvo libre de la sospecha de contaminación de la Ilustración, estando todavía dividida la opinión sobre él. No siendo un estadista eclesiástico ni un teólogo polémico, el propósito de Sailer fue más bien la reforma interna de su comunión y el avivamiento de la confianza y la fe en la Iglesia católica. En este aspecto tuvo éxito, mientras que como prelado combatió resueltamente los matrimonios mixtos y por su influencia se preparó para Alemania y Suiza una escuela de sacerdotes que unían el saber teológico y la seriedad moral. En resumen, se puede decir que Sailer representa el catolicismo antes del surgimiento del ultramontanismo. Sus obras recopiladas fueron editadas por J. Widmer (40 volúmenes, Sulzbach, 1830-41; volumen complementario, 1845).