SAINT-SIMON, CLAUDE HENRI DE ROUVROY, CONDE DE (1760-1825)
Claude-Henri de Rouvroy, conde de Saint-Simon, socialista francés, nació en París el 17 de octubre de 1760 y murió allí el 19 de mayo de 1825.
Claude-Henri de Rouvroy, conde de Saint-Simon
Sirvió como oficial en la Revolución Americana y después de muchas aventuras fue alcalde y comandante en Metz a la edad de veintitrés años. Cansado de la vida militar viajó por Holanda y España, siendo un entusiasta simpatizante de la Revolución Francesa. En 1802, y tras un infeliz matrimonio, retomó sus estudios científicos, imaginando que podría realizar su pretendida renovación social por la alianza de la ciencia y la industria. Con este propósito viajó por Alemania e Inglaterra, pero no obtuvo recompensa a su esfuerzo. Para ese tiempo ya había perdido sus propiedades. Entonces escribió, entre otras obras, Lettres d'un habitant de Genève à ses contemporains (1802); Introduction aux travaux scientifiques du dixneuvième Steele (2 volúmenes, 1808); De la réorganisation de la société européenne (1814) y L' Industrie, ou discussions politiques, morales et philosophiques (1817). Sus apelaciones de ayuda financiera a eruditos, banqueros y a Napoleón mismo cayeron en saco roto. Solo Cuvier le animó, mientras que Lafitte y Ternaux le ayudaron a costear la publicación de sus escritos. Todos su esfuerzos para atraer la atención del público fueron igualmente inútiles, incluso su atrevido Le Politique, l'organisateur, systems industriel des Bourbons et des Stuarts (1820). Desesperado quiso suicidarse, pero fue impedido de hacerlo. A partir de entonces su fortuna mejoró y con la ayuda de su devoto adherente, Olinde Rodríguez, publicó Catéchisme politique (1823-24) y Nouveau christianisme (1825).
En la sociedad ideal de Saint-Simon la industria lo gobierna todo. Por 'industria' entiende todo trabajo, científico y manual, constituyendo los intelectuales y los artistas la aristocracia entre las clases trabajadoras. Aunque reconocía el poder de la Iglesia medieval como factor de civilización, sin embargo no supo captar las doctrinas básicas del cristianismo, sosteniendo que el principio de Cristo y los apóstoles proporcionaba 'la rápida mejora de las condiciones materiales entre las clases más pobres'. Igualmente fue ciego al curso de la Historia, manteniendo que los cambios graduales en doctrina, dogma y pensamiento fueron el resultado de interferencias caprichosas por parte de individuos.
Las enseñanzas de Saint-Simon fueron difundidas por sus seguidores, entre quienes estaban Rodríguez, Auguste Comte, Bazard y Enfantin. Su lugar de encuentro fue clausurado por el gobierno a causa de su radicalismo y Enfantin estableció en Ménilmontant, que entonces era un suburbio de París, una especie de monasterio, donde él, como 'padre supremo' gobernaba una comunidad multivariada. Pero fue cerrada por ofensas contra la moral y Enfantin y su colega Michel Chevalier fueron sentenciados a un año de cárcel, quebrándose así el espíritu de todo el movimiento. Sus obras fueron recopiladas en Oeuvres de Saint-Simon et d' Enfantin (47 volúmenes, París, 1865-78), a la que precede una biografía.