Historia
SALVIO
1. Obispo donatista de Membresa (Membrissa, Membressa, norte de África) en la última década del siglo IV. Fue uno de los que ordenaron a Maximiano y practicó el rebautismo (Agustín, Contra epsitolam Parmiani, iii. 22), siendo desposeído por hereje, aunque al resistirse se invocó al poder civil para ejecutar la decisión. Salvio fue grandemente amado por sus conciudadanos, por lo que el pueblo de una ciudad vecina (Abitina) fue el que impuso por la fuerza el decreto (398), colmándolo de insultos y afrentas hasta el punto que Agustín condenó fuertemente la actuación (Agustín, ut. sup., iii. 29). Este Padre a veces se refiere a este caso.
2. Quinto obispo de Martigny en Suiza; destacó a mediados del siglo V. A él le dirigió Euquerio, obispo de Lyón, la historia de San Mauricio, respondiendo Salvio con la dedicatoria de su única obra existente, Laticulus (en parte impresa en ASB, enero, i. 43-44, junio, vii. 178 y sig.; y en MPL, xiii. 671 y sig.; comp. Histoire littéraire de la France, ii. 294-296 y Ceillier, Auteurs sacrés, viii. 452), un calendario de las cosas sagradas y profanas.
3. Obispo de Albi, muerto hacia el año 584. Tuvo amistad con Gregorio de Tours, comenzando su carrera como abogado, pero al ser convertido se hizo monje, luego fue abad, teniendo una visión celestial que Gregorio relata (Hist. Francorum, vii. 1). Gregorio lo considera un hombre de gran santidad e incesante caridad, siéndole dedicada la iglesia en Nevers (ASB, septiembre, iii. 575 y sig.).