Adrián Saravia, teólogo, nació en Hesdin, Francia, en 1531 y murió en Westminster, Londres, el 15 de enero de 1612/13. Su padre era español y su madre flamenca, ambos
protestantes. Fue preparado para el ministerio evangélico, siendo pastor en Amberes y formando más tarde una iglesia valona en Bruselas. Después de 1560 se trasladó con su familia a las Islas del Canal, donde primero fue maestro de escuela y luego en 1564 ayudante de ministro en San Pedro, Guernsey; luego fue maestro de escuela en Southhampton y en 1582 profesor de teología en la
universidad de Leiden. Por su complicidad en una trama política se vio obligado a huir de Inglaterra en 1587, donde había sido rector de Tattenhill, Staffordshire; su
De diversis gradibus ministrorum en 1590 le procuró fama y en 1591 era
prebendario de Gloucester, en 1595 de
Canterbury y
vicario de Lewisham, Kent, y en 1601 de Worcester y Westminster. Fue escogido en 1607 como uno de los traductores para la nueva versión de la
Biblia y en 1609-10 cambió su vicariato de Lewisham a Great Chart, que retuvo hasta su
muerte. Fue
enterrado en la
catedral de Canterbury. Su promoción en Inglaterra se debió sin duda a su vigorosa defensa del sistema episcopal, en
De diversis gradibus (Londres, 1590), en
Defensio tractatus de... gradibus (1594) y en
Examen Tractatus D. Bezæ de triplici episcoporum genere (1594), contra los argumentos de
Beza que quería su abolición en Escocia.
Es mejor conocido por ser el primer abogado moderno de la evangelización mundial, que la mayoría de los reformadores consideraban impracticable o no autorizada. En su primer libro dedica un capítulo (xvii) a establecer la tesis de que 'el mandato de predicar el evangelio a todas las gentes es obligatorio para la Iglesia desde los apóstoles, por lo que el oficio de apóstol es necesario.' Sostiene que la obligación de evangelizar a todos los pueblos recae sobre cada cristiano, de cada siglo, hasta el fin del mundo, sobre la base de que Cristo ha prometido estar con sus discípulos todos los días hasta el fin del mundo, que los apóstoles dejaron la obra incompleta y que tras la edad apostólica fue predicado a muchos pueblos, etc. Insiste en que no es fanatismo, sino simple deber, intentar llevar adelante la gran comisión de Cristo. Beza (1592) y Gerhard (1617) elaboraron una argumentación opuesta a la de Saravia, para demostrar que la comisión de Cristo cesó con la terminación de la edad apostólica. Parece ser que tuvieron éxito, pues las peticiones de Saravia causaron poca impresión. Su Treatise on the Christian Priesthood fue reeditado en Londres en 1845 y un manuscrito latino fue traducido y publicado por Denison como Treatise on the Eucharist (Londres, 1855).