Historia

SAVAGE, THOMAS († 1507)

Thomas Savage, arzobispo de York, murió en 1507.

Efigie de Thomas Savage en la catedral de YorkFotografía de Wenceslao Calvo
Efigie de Thomas Savage en la catedral de York
Fotografía de Wenceslao Calvo
Era el segundo hijo de Sir John Savage de Clifton, Cheshire, y Katherine, hija de Sir Thomas Stanley (luego Lord Stanley) (comp. Notes and Queries, 7ª ser. ii. 508, iii. 57, 252). Sir John Savage († 1492) fue su hermano. Fue educado en Cambridge, donde obtuvo el doctorado en derecho. Lancasteriano en política, Enrique VII confiaba mucho en él y lo empleó. El 21 de septiembre de 1485 se le cita como capellán del rey y recibió una concesión de la cancillería del condado de March; en febrero siguiente fue empleado en una comisión que se ocupaba de los inquilinos del condado. El 17 de diciembre de 1487, Enrique le confió el arrendamiento de las tierras reales, entre otras cosas. Pronto tuvo un empleo más importante. El 11 de diciembre de 1488 fue enviado con Richard Nanfan a España y Portugal, siendo el tratado de Medina del Campo el resultado. Rogelio Machado ha dejado un relato de los incidentes del viaje de ida; el significado del tratado ha sido completamente explicado por el profesor Busch. En 1490 participó como representante de Inglaterra en la fallida conferencia de Boulogne.

Savage fue ampliamente recompensado por sus esfuerzos. El 8 de diciembre de 1490 recibió una anualidad de seis marcos. En 1492 se convirtió en obispo de Rochester; en 1496 fue trasladado a Londres y en 1501 a York. Hay una historia de que ofendió a la gente de su provincia al ser entronizado por diputación y enviar a su bufón para divertir a su casa. Cortesano por naturaleza, participó en las grandes ceremonias de su tiempo: la creación del príncipe Enrique como duque de York, el encuentro con el archiduque Felipe y la recepción de Catalina de Aragón. Murió en Cawood el 3 de septiembre de 1507 y fue enterrado bajo una hermosa tumba en York Minster. Sin embargo, su corazón fue llevado a Macclesfield, donde tenía la intención de fundar una universidad. Se dice que le apasionaba la caza. Las cuentas relacionadas con su propiedad, pero no con su testamento, están impresas en Testamenta Eboracensia (Surtees Soc., iv. 308, &c.; comp. Hist. of the Church of York and its Archbishops, Rolls Ser. iii. 354, & c.).


Bibliografía:
William Arthur Jobson Archbold, Dictionary of National Biography; Cooper's Athenæ Cantabr. i. 12, 522; The Savages of the Ards, ed. G. F. A[rmstrong], pp. 21, &c.; Earwaker's Hist. East Cheshire, ii. 480; Polydore Vergil's Angl. Hist. p. 610; Campbell's Materials for the Hist. of Henry VII, i. 22, 298, ii. 215, 273, 376; Gairdner's Letters, &c., Richard III and Henry VII, i. 392, 403, 410, ii. 87; Cal. State Papers, Spanish Ser. i. 3, 17; Gairdner's Memorials of Henry VII, passim; Busch's England under the Tudors (Engl. transl.), pp. 52, &c.