Johann Gottfried Scheibel, luterano alemán, nació en Breslau el 16 de septiembre de 1783 y murió en Nuremberg el 21 de marzo de 1843.
Johann Gottfried Scheibel
Fue educado en la universidad de Halle (1801-04), siendo ministro en Breslau, 1804-13, y profesor teológico en la universidad de Breslau tras 1818. La abierta profesión de Scheibel sobre la inspiración plenaria de las Escrituras y de las doctrinas luteranas sobre la justificación, pecado original y presencia real de Cristo en la Cena, fueron inusuales y le acarrearon no poco antagonismo; pero aunque su modo de expresión era complicado y poco popular, gradualmente reunió a su alrededor un conjunto de cristianos. La religión le parecía algo preparado, siendo importante y necesario para él no sólo lo que fue revelado sino lo que era evidente. Su fe era la certeza de que el asunto en cuestión estaba contenido en la Escritura. Su primera publicación, Einige Worte über die Wahrheit der christlichen Religion (1815), fue un ataque contra la crítica racionalista de la Biblia y de las doctrinas de la creación y la expiación. En Untersuchungen über Bibel und Kirchengeschichte (1816) argumentó en favor de la autenticidad de los libros del Antiguo Testamento. Se convirtió en un sólido oponente, tras 1814, del movimiento para la unión de luteranos y reformados en Prusia, principalmente por su preocupación sobre la idea luterana de la Cena. Cuando el sínodo en Breslau comenzó la consideración de un nuevo orden eclesiástico, el resultado fue Allgemeine Untersuchung der christlichen Verfassungs- und Dogmengeschichte (Breslau, 1819). Las epístolas pastorales de Pablo revelan un gobierno de ancianos de las clases instructora y laica, el cual, así pensaba, contempló Lutero. Su severa rigidez sobre la agenda de unión del rey Federico Guillermo III provocó su suspensión en 1830. Al serle prohibido tomar ninguna posición oficial así como emprender actividad literaria alguna en la Iglesia luterana, se trasladó a Dresden, 1832, desde donde, como cuartel general, continuó la lucha mediante numerosos tratados polémicos. A consecuencia de un sermón polémico, ese mismo año, se le ordenó que dejara Dresden, yendo a Hermsdorf. Obligado a dejar este lugar en 1836, halló asilo en Glauchau, donde emprendió la predicación pública. Expulsado de allí, pasó el resto de su vida en Nuremberg ocupado en tareas literarias. Nada más conseguir la restauración a su profesorado y púlpito en Breslau, tras la muerte del rey Federico Guillermo, murió.