Alexander Schweizer, teólogo protestante suizo, nació en Murten el 14 de marzo de 1808 y murió en Zurich el 3 de julio de 1888.
Alexander SchweizerEstudió en Zurich, Berna y Jena, siendo ordenado en 1831. Mientras era estudiante escribió Kritik des Gegensatzes zwischen Rationalismus und Supranaturalismus y Darstellung der Versuchungsgeschichte (publicados juntos, Zurich, 1833), en los que se evidencia su dependencia de Schleiermacher. En 1833, mientras era estudiante en Jena, recibió una invitación como predicador ayudante de la congregaciónreformada en Leipzig. En 1834 visitó Berlín y vio a Schleiermacher por última vez unas semanas antes de la muerte de éste, tras lo cual escribió Schleiermacher's Wirksamkeit als Prediger (Halle, 1834). En 1834 recibió una invitación de Zurich como profesor de la recién fundada universidad, donde enseñó exégesis del Nuevo Testamento y teología práctica, ejerciendo como vicario en la catedral. Fue profesor titular en 1840. Ante la excitación provocada por la candidatura de Strauss para un puesto en la facultad en Zurich, Schweizer condenó una injusta crítica del Leben Jesu, pero, aunque reconoció la grandeza de esa obra, disputó algunas de las principales posiciones del autor, procurando impedir su llamamiento a Zurich y, una vez que se produjo el mismo, protestando contra la acción. En su Evangelium Johannes für das Leben Jesu kritisch untersucht (Leipzig, 1841) intentó mostrar que el cuarto evangelio está compuesto de dos partes, una galilea, la otra judaica, hipótesis que posteriormente abandonó. Mientras tanto había publicado Leitfaden zum Unterricht in der christlichen Glaubenslehre (Zurich, 1840), al que siguió Die Glaubenslehre der evangelisch-reformierten Kirche (1844-47), una apología de la doctrina reformada, complementada por Die protestantischen Centraldogmen in ihrer Entwicklung innerhalb der reformierten Kirche (1854-56). En Die christliche Glaubenslehre nach protestantischen Grundsätzen (Leipzig, 1863-69) delata un espíritu eminentemente especulativo y una postura filosóficamente monista, mostrando que la dogmática moderna debe caminar con la conciencia cristiana viva para obtener su material. Schweizer prestó mucha atención a la ética (aunque no publicó un tratado formal sobre ella), especialmente en su relación con los amenazantes problemas sociales. Fue también reconocido como organizador científico en el estudio de la teología práctica, escribiendo en esa línea Ueber Begriff und Einteilung der praktischen Theologie (Leipzig, 1836); Homiletik der evangelisch-protestantischen Kirche (1848) y Pastoraltheorie; oder die Lehre van der Seelsorge des evangelischen Pfarrers (1875). Su propia actividad homilética durante treinta años de predicación en la catedral ilustró el valor de sus nociones, publicándose cinco volúmenes de sus sermones entre 1834 y 1862.