Historia
SCOTT, ALEXANDER JOHN (1805-1866)

Scott había sido siempre un lector omnívoro y entusiasta estudiante de literatura. En noviembre de 1848 obtuvo la cátedra de lengua inglesa y literatura en University College, Londres, y en 1851 fue nombrado rector de Owens College, Manchester, recién fundado. Con su puesto desempeñó el profesorado de lógica y filosofía mental, de gramática comparativa y de lengua y literatura inglesa. Poco después de su nombramiento, tomó parte con el reverendo William Gaskell y otros en comenzar Manchester Working Men's Colege, una admirable institución, que poco después se mezcló con las clases vespertinas en Owens College. El alto nivel que la institución mantuvo durante los primeros tiempos se debió a la influencia de Scott y sus colegas. Dimitió del rectorado en mayo de 1857, pero continuó como profesor hasta su muerte.
Como orador era atractivo e inspirador, aunque demasiado filosófico y profundo para cautivar una audiencia popular. El doctor W. B. Carpenter 'nunca oyó a ningún orador público que pudiera compararse con él en el magistral arreglo de los materiales, lúcido método de exposición, libertad de toda redundancia, fuerza y vigor de expresión y belleza e idoneidad de la ilustración.' Sus alocuciones no fueron escritas y sólo unas pocas sobreviven en pobres informes. En septiembre y octubre de 1847 enseñó sobre Dante y otros temas en Manchester Athenæum y un poco después en Manchester Royal Institution sobre European Literature from 1450 a 1603. Entre 1850 y 1860 pronunció 32 conferencias sobre asuntos históricos y literarios en Edinburgh Philosophical Institution.
Cuando se abrió la Biblioteca Libre de Manchester en 1852, sugirió que se dieran una serie de charlas literarias populares, sugerencia que fue adoptada, encargándose él de uno de los cursos, con el título Poetry and Fiction. Posteriormente dio una serie de clases en Owens College, que se extendieron varios años, con el título Relation of Religion to the Life of a Scholar. En ellas desplegó su profundo saber de las lenguas y literatura de muchas naciones. De las publicadas en forma separada las principales son: Lectures Expository and Practical on the Epistle to the Romans (1838); On the Academical Study of a Vernacular language (1848); Suggestions on Female Education (1849); Notes of Four Lectures on the Literature and Philosophy of the Middle Ages (Edimburgo, 1857); Discourses (1866), conteniendo este volumen póstumo charlas sobre Social Systems on the present Day compared with Christianity, Schism y The First Principle of Church Government.
La fuerte personalidad e influencia sobre todos los que estuvieron familiarizados con él es corroborada por Carlyle, Hare, Dunn, Bunsen, Fanny Keble y muchos otros. Erskine en 1838 escribió: 'Scott es en cuanto intelecto uno de los primeros, si no el primer hombre que he conocido' y en 1860: 'Ningún hombre que he conocido me ha impresionado más que Scott.' Maurice le dedicó su Mediæval Philosophy; J. Baldwin Brown le dedicó su Divine Life in Man (1860) y George Macdonald, además de dedicarle su novela Robert Falconer, escribió dos poemas en su honor, que están incluidos en su Poetical Works (1893, i. 271, 280).
Su salud, siempre delicada, se deterioró en los últimos años. Con la esperanza de recuperarla se fue a Suiza en el otoño de 1865, donde murió. Se casó con Ann Ker en Greenock en diciembre de 1830 y tuvo un hijo, John Alexander Scott, licenciado en humanidades, abogado, que murió el 9 de enero de 1894, y una hija.