Historia

SCOTT, ALEXANDER JOHN (1805-1866)

Alexander John Scott, primer rector de Owens College, nació en Dychmount, Escocia, el 26 de marzo de 1805 y murió en Veitaux, Suiza, el 12 de enero de 1866.

Alexander John Scott
Alexander John Scott
Era hijo del doctor John Scott († 1836), ministro de Middle Church, Greenock, y de Susanna, hija de Alexander Fisher de Dychmount. Fue educado en la escuela local y en la universidad de Glasgow, donde ingresó a la edad de catorce años y donde estuvo hasta los 21. Obtuvo su maestría en humanidades en 1827 y hacia ese tiempo logró la licencia del presbiterio de Paisley para predicar en la Iglesia de Escocia. Previamente había ejercido una tutoría en Edimburgo, donde asistió a clases médicas en la universidad. Su primer sermón tras recibir la licencia lo predicó ante John McLeod Campbell, quien le escuchó 'con muy peculiar deleite.' Al año siguiente (1828) conoció a Thomas Erskine de Linlathen, quien sería uno de sus amigos íntimos, y de Edward Irving, quien le invitó a ayudarle en Londres. Aceptó la invitación sin someterse a las ideas doctrinales de Irving. Poco después de establecerse en Londres tomó conciencia de la precariedad e ignorancia de la población más pobre, pasando el invierno predicando y enseñando a los pobres de Westminster. A finales de 1829 fue a predicar para Mcleod Campbell en Row y también en Port Glasgow, donde sus sermones sobre los charismata de 1 En cuanto a los dones espirituales, no quiero, hermanos, que seáis ignorantes. 2 Sabéis que cuando erais paganos, de una manera u otra erais arrastrados hacia los ídolos mudos. 3 Por tanto, os hago saber que nadie hablando por el Espíritu de Dios, […]1 Corintios 12 desembocaron en una extraordinaria manifestación de 'hablar en lenguas' y 'profetizar en la iglesia.' El movimiento y las manifestaciones tuvieron gran influencia sobre Irving, mucho más que sobre el mismo Scott, quien nunca creyó que las 'declaraciones' fueran pruebas convincentes de ninguna inspiración genuina. La relación entre los dos teólogos quedó dañada, aunque su amistad continuó hasta el fin. En el verano de 1830 Scott recibió una invitación a la labor pastoral de la iglesia escocesa en Woolwich, lo que suponía suscribir la Confesión de Westminster. Al no poder hacerlo, pensó que su deber era exponer sus objeciones en una carta al moderador del presbiterio londinense, en la que señalaba su negativa a aceptar la doctrina de que 'nadie es redimido por Cristo sino los elegidos solamente' y su convicción de que 'el sábado y el día del Señor no es, como el catecismo enseñaba, una ordenanza, sino dos, perfectamente distintas, siendo la una judía y la otra cristiana.' También confesaba sus dudas en cuanto a la validez de los poderes del presbiterio en la ordenación. El 27 de mayo de 1831 fue acusado de herejía ante el presbiterio de Paisley y privado de su licencia para predicar, una sentencia que fue confirmada por la asamblea general. No obstante, Scott permaneció en Woolwich hasta 1846, como ministro de una pequeña congregación.

Scott había sido siempre un lector omnívoro y entusiasta estudiante de literatura. En noviembre de 1848 obtuvo la cátedra de lengua inglesa y literatura en University College, Londres, y en 1851 fue nombrado rector de Owens College, Manchester, recién fundado. Con su puesto desempeñó el profesorado de lógica y filosofía mental, de gramática comparativa y de lengua y literatura inglesa. Poco después de su nombramiento, tomó parte con el reverendo William Gaskell y otros en comenzar Manchester Working Men's Colege, una admirable institución, que poco después se mezcló con las clases vespertinas en Owens College. El alto nivel que la institución mantuvo durante los primeros tiempos se debió a la influencia de Scott y sus colegas. Dimitió del rectorado en mayo de 1857, pero continuó como profesor hasta su muerte.

Como orador era atractivo e inspirador, aunque demasiado filosófico y profundo para cautivar una audiencia popular. El doctor W. B. Carpenter 'nunca oyó a ningún orador público que pudiera compararse con él en el magistral arreglo de los materiales, lúcido método de exposición, libertad de toda redundancia, fuerza y vigor de expresión y belleza e idoneidad de la ilustración.' Sus alocuciones no fueron escritas y sólo unas pocas sobreviven en pobres informes. En septiembre y octubre de 1847 enseñó sobre Dante y otros temas en Manchester Athenæum y un poco después en Manchester Royal Institution sobre European Literature from 1450 a 1603. Entre 1850 y 1860 pronunció 32 conferencias sobre asuntos históricos y literarios en Edinburgh Philosophical Institution.

Cuando se abrió la Biblioteca Libre de Manchester en 1852, sugirió que se dieran una serie de charlas literarias populares, sugerencia que fue adoptada, encargándose él de uno de los cursos, con el título Poetry and Fiction. Posteriormente dio una serie de clases en Owens College, que se extendieron varios años, con el título Relation of Religion to the Life of a Scholar. En ellas desplegó su profundo saber de las lenguas y literatura de muchas naciones. De las publicadas en forma separada las principales son: Lectures Expository and Practical on the Epistle to the Romans (1838); On the Academical Study of a Vernacular language (1848); Suggestions on Female Education (1849); Notes of Four Lectures on the Literature and Philosophy of the Middle Ages (Edimburgo, 1857); Discourses (1866), conteniendo este volumen póstumo charlas sobre Social Systems on the present Day compared with Christianity, Schism y The First Principle of Church Government.

La fuerte personalidad e influencia sobre todos los que estuvieron familiarizados con él es corroborada por Carlyle, Hare, Dunn, Bunsen, Fanny Keble y muchos otros. Erskine en 1838 escribió: 'Scott es en cuanto intelecto uno de los primeros, si no el primer hombre que he conocido' y en 1860: 'Ningún hombre que he conocido me ha impresionado más que Scott.' Maurice le dedicó su Mediæval Philosophy; J. Baldwin Brown le dedicó su Divine Life in Man (1860) y George Macdonald, además de dedicarle su novela Robert Falconer, escribió dos poemas en su honor, que están incluidos en su Poetical Works (1893, i. 271, 280).

Su salud, siempre delicada, se deterioró en los últimos años. Con la esperanza de recuperarla se fue a Suiza en el otoño de 1865, donde murió. Se casó con Ann Ker en Greenock en diciembre de 1830 y tuvo un hijo, John Alexander Scott, licenciado en humanidades, abogado, que murió el 9 de enero de 1894, y una hija.