Barnas Sears, quinto presidente de Brown University, nació en Sandisfield, Massachusetts, el 19 de noviembre de 1802 y murió en Saratoga Springs, Nueva York, el 6 de julio de 1880.
Barnas Sears
Era hijo de Paul y Rachel (Granger) Sears. Su antepasado original americano fue Richard Sears, miembro de una notable familia en la historia inglesa, que desembarcó en Yarmouth, Massachusetts, en 1630. La familia se quedó en Cape Cod hasta el tiempo del abuelo del presidente Sears, quien se trasladó al condado de Berkshire con su hermano Elkanah. Barnas Sears pasó la primera etapa de su vida en la granja de su padre y con quince años comenzó su carrera como constructor de muros de piedra en verano y como profesor en invierno, al tiempo que proseguía sus estudios con la ayuda y ánimo de un joven estudiante de colegio. Determinado a prepararse para el ministerio comenzó los estudios preparatorios con "Parson" Cooley de East Granville, Massachusetts, un notable profesor de jóvenes en su tiempo, estudiando luego en Brown University Grammar School, entonces bajo la dirección de Jesse Hartwell. Finalmente ingresó en Brown University, graduándose con honores en 1825 y pronunciando en la ceremonia de graduación una alocución titulada The Influence of Association Upon the Intellectual Character. Mientras tanto, había comenzado la obra del ministerio e inmediatamente tras graduarse entró en Newton Theological Seminary, donde estuvo dos años. Luego aceptó el cargo de pastor de la primera iglesia bautista de Hartford, Connecticut, pero dimitió en 1829 para ser profesor de lenguas antiguas en Hamilton Literary and Theological Institution, Nueva York. Mientras estaba en Hamilton ejerció como pastor de la iglesia bautista, interesándose también en el departamento teológico del colegio. Habiendo sido nombrado profesor de teología bíblica se preparó durante dos años de estudio en las universidades de Halle, Leipzig y Berlín, recibiendo clases de Gesenius, Rosenmüller, Winer, Neander y otros maestros de la investigación bíblica e histórica. En Hamburgo en 1834 bautizó en el Elba por la noche secretamente al reverendo J. G. Oncken y otros seis, comenzando el movimiento de bautistas alemanes que a pesar de la persecución creció. El doctor Sears indudablemente contribuyó a dicho crecimiento. A su regreso a su país retomó la tarea en Hamilton, pero al cabo de seis meses aceptó un profesorado en Newton Theological Institution, donde estuvo hasta 1848, sirviendo como presidente durante los últimos nueve años. Fue también miembro de la junta educativa de Massachusetts durante varios años y en 1848, tras la dimisión de Horace Mann, fue nombrado secretario. En ese cargo demostró ser digno de su predecesor, al estar plenamente capacitado, por su amplia erudición y larga experiencia en la enseñanza, para continuar las importantes reformas en teoría y métodos educativos. George S. Boutwell dijo de la obra de Sears: 'Lo que fue considerado en el tiempo de Mann como experimental por muchos, llegó a ser bajo Sears una institución establecida y reconocida del Estado. Nuestro sistema de educación, escuelas para todos sostenidas por todos, fue puesto bajo fundamento seguro como era el fundamento del Estado mismo.'
En 1855 fue elegido presidente de Brown University, pasando de un cargo donde había tenido como predecesor a un ilustre educador a asumir la obra de otro, quien fue, tras el doctor Nott, el más grande de los presidentes de colegios de América. Aunque en muchos apectos era muy diferente al presidente Wayland, pronto se ganó el afecto y la confianza de estudiantes y amigos de Brown. De acuerdo con sus adelantadas teorías educativas abolió muchos de los castigos menores de disciplina del colegio y también revisó el sistema de evaluación del progreso general de los estudiantes en vez del accidental de mérito o demérito por cualquier recitación. Uno de sus alumnos afirmó de él: 'Más allá de cualquier otro testimonio que su memoria pueda recibir, los estudiantes de Brown durante esos años pagarán el tributo del amor. Pues el doctor Sears fue, sobre todo, un presidente amado. Los estudiantes en sus clases eran guiados, no arrastrados.' El profesor Lincoln afirmó: 'De todos los administradores de los asuntos del colegio ninguno fue más grandemente estimado y más verdaderamente amado durante todo el tiempo de su administración que el presidente Sears. Recuerdo cómo despertaba nuestra admiración por la cantidad de conocimientos que siempre tenía a mano; cómo dejaba huella en todos con profundo respeto por la religión y el amor a Dios.' Pero un hombre de la erudición y capacidad ejecutiva de Sears no podía fracasar en modelar y mejorar el currículum del colegio, lo que era poco probable dado el nivel en el que lo dejó Wayland. Entre los notables beneficios bajo su administración estuvo la introducción de los métodos y resultados de los investigadores alemanes y en esta causa fue uno de los pioneros de América. Durante su administración se fundó un sistema de becas, contemplado por el presidente Manning en los primeros días del colegio. Esta laudable obra fue posible por el voto de la corporación en 1858, gracias al fondo dejado por Nicholas Brown para la formación de once becas de 1.000 dólares cada una. El equipamiento de la universidad se amplió en 1862 por la adquisición del terreno del departamento agrícola y la creación del laboratorio de química. Aunque el presidente Sears trabajó calladamente su fama como organizador y ejecutivo se difundió por todo el país. En 1867 Robert C. Winthrop le solicitó un plan de administración para Peabody Trust Fund para la promoción de la educación en las partes más pobres de los Estados meridionales y sudoccidentales. Harvard College le otorgó el doctorado en teología en 1841 y Yale el de derecho en 1862. Durante varios años fue editor de Christian Review. Publicó Life of Luther (Filadelfia, 1850) y una edición de la obra de P. M. Roget, Thesaurus (Boston, 1854).