Historia
SHAXTON, NICHOLAS (c. 1485-1556)
En febrero de 1530 era parte del comité de teólogos de Cambridge al que, a instigación de Gardiner, se propuso la cuestión del matrimonio del rey con Catalina de Aragón, estando su nombre con los de quienes eran favorables a las ideas del rey. En mayo siguiente fue uno de los doce teólogos de Cambridge designados en un comité con doce de Oxford para examinar libros ingleses que perturbaban la fe del pueblo. Pero su propia ortodoxia fue puesta en entredicho poco después y en mayo del año siguiente, pues cuando fue admitido para graduarse en teología y uno de los miembros del consejo rector escribió a Richard Nix, obispo de Norwich, para que le diera una licencia para predicar en su diócesis, el obispo no estaba convencido. De investigaciones realizadas en Cambridge supo que el vice-canciller había censurado dos puntos en un sermón que Shaxton había predicado ad clerum el Miércoles de Ceniza. El primero es que afirmó la inexistencia del purgatorio y el segundo que el hombre no puede ser puro por oraciones o ayunos si Dios no lo hace puro. También había confesado que oraba en la misa que el clero pudiera ser libre del celibato. Pero de esos puntos fue persuadido a abandonarlos para evitar la abjuración abierta, si bien el vice-canciller le obligó a él y a otros que ese año se graduaban en teología a prestar un juramento especial renunciando a los errores de Wycliffe, Hus y Lutero. Sin embargo, el obispo insistió en un acto formal de abjuración, porque Shaxton había comprado libros heréticos y los había distribuido en su diócesis. Cuando Bilney fue quemado poco después en Norwich, retractándose en la hoguera de las mismas herejías que las de Shaxton, se dice que el obispo dijo: '¡Madre de Cristo! Me temo que he quemado a Abel y he dejado marchar a Caín!'
Sin embargo, en 1533 Shaxton fue presentado por el rey a la iglesia de Fuggleston (llamada Foulestone en las cartas de presentación) en Wiltshire y el mismo año (3 de octubre) fue hecho tesorero de la catedral de Salisbury. Su promoción se debió a Ana Bolena, ya reina, quien le nombró su limosnero y al año siguiente el doctor Richard Sampson, de Chapel Royal, concedió cordialmente la petición de Cranmer para que Shaxton predicara ante el rey el tercer domingo de Cuaresma, aunque ya se había hecho otro arreglo. El 27 de abril de 1534 fue promovido a una canonjía en St. Stephen, Westminster, que dejó al año siguiente al obtener el obispado de Salisbury. El 22 de febrero de 1535 fue elegido para esa sede, siendo consagrado por Cranmer y otros dos obispos en St. Stephen Chapel, Westminster, el 11 de abril, habiéndosele restaurado las temporalidades el día 1. Quería que Cromwell escribiera a los canónigos de su catedral que no hicieran juramento por su obispado, al haberlo recibido sólo del rey. Un documento de esa fecha habla de un 'libro', sobre materias políticas, que él sometió al rey, y sobre el que pronunciaron diversos juicios los que lo vieron. El 4 de junio escribió a Cromwell aprobando cordialmente las cartas del rey ordenando a los obispos declarar su supremacía real. El 8 de julio fueron restauradas las inmunidades de su obispado, que había perdido su predecesor, el cardenal Campeggio.
A principios de 1536 Shaxton y Latimer participaron, con el arzobispo Cranmer, en el examen de un fanático que dijo haber visto en una visión a la Trinidad y a la Virgen, portando un mensaje de ésta que ordenaba ser venerada como antiguamente. Poco después los tres obispos examinaron a un tal Lambert (el futuro mártir), quien dijo que era pecado orar a los santos. Sus examinadores estuvieron en acuerdo con él hasta el punto que consideraron la práctica innecesaria, aunque no debía ser denunciada como pecado.
Shaxton adeudaba a su protectora, Ana Bolena, 200 libras cuando ella murió, que se convirtieron en una deuda con el rey. Cromwell también le ayudó en su promoción y recibió favores a su vez, tales como la reversión del coro de la catedral de Shaxton y la promesa de una prebenda para un amigo. A la muerte de Ana Bolena, escribió a Cromwell, esperando piadosamente que no sería menos diligente en exponer la palabra de Dios que cuando ella vivía, aunque la conducta de ella había deshonrado la buena causa que había promovido. Poco después, como miembro de la convocación, firmó no sólo los 'artículos sobre religión' elaborados en 1536, sino también la declaración 'tocante al sacramento de la ordenación' y las razones por las que un concilio general debía ser convocado por los príncipes y no por la única autoridad del papa. Cuando en octubre estalló la rebelión de Lincolnshire, se le ordenó que proveyera 200 hombres de su obispado para servir al rey, siendo uno de los seis obispos 'de la última promoción del rey' a quienes los rebeldes se quejaron de subvertir la fe. Tampoco fue muy respetado en su propia catedral, donde las proclamas del rey como cabeza de la Iglesia fueron echadas abajo. Su propio capellán, un escocés, que había sido fraile, fue puesto en prisión por el alcalde y el regidor por un sermón en el que amenazaba con informar al consejo del rey de tales asuntos. De hecho, Shaxton tuvo otras disputas con las autoridades municipales, que afirmaban que la ciudad era ciudad del rey, mientras que él sostenía que por una concesión de Eduardo IV era del obispo. Se trataba de una antigua controversia, pero complicada por los cambios de la Reforma, que la ciudad no quiso. El alcalde y el regidor escribieron a Cromwell contra Shaxton teniendo una confirmación de las inmunidades otorgadas a sus predecesores, a pesar de que Cromwell le había mostrado su favor por el celo contra las observancias papales.
En 1537 tomó parte en la discusión entre los obispos en cuanto al número de los sacramentos, oponiéndose a John Stokesley, obispo de Londres, quien mantenía que eran siete. Junto con John Capon alias Salcot, obispo de Bangor, opinó que la confirmación era un sacramento del Nuevo Testamento, aunque no instituido por Cristo mismo. También firmó 'el libro del obispo' titulado The Institution of a Christian Man. En 1538 publicó unas instrucciones a su clero, que fueron publicadas por John Byddell. Sin embargo, como otros obispos de su tiempo ejerció sus funciones episcopales bajo el control de Cromwell, quien, cansado de las numerosas quejas proferidas contra él, dijo en cierta ocasión que Shaxton tenía 'un estómago [es decir, un temperamento] más apropiado para un emperador que para un obispo.'
Shaxton subestimó la completa sumisión demandada por el rey y Cromwell. Escribiendo a éste en diciembre de 1537, se disculpó por no enviar al rey con ocasión del nuevo año nada más que veinte libras, al tener una deuda. En 1538 supo que el rey le consideraba un desagradecido por dudar en concederle el derecho a presentar un candidato a un beneficio, bajo pretexto de que ya lo había concedido. Para satisfacer al rey se vio obligado a modificar la concesión, escribiendo que estaba 'en un infierno' por el rechazo. Al año siguiente fue uno de los seis obispos que se opuso a los Seis Artículos en el parlamento, hasta que el rey, como uno de los señores presentes, 'los confundió a todos con el saber de Dios.' Cuando el Acta fue aprobada, él y Latimer dimitieron de sus obispados. Él hubiera deseado, cuando dimitió, que se mantuviera en secreto, pero pronto se supo el hecho, por lo que escribió a Cromwell si se podría vestir como un sacerdote o como un obispo. A principios de julio se le vio en compañía del arzobispo de Canterbury en atuendo sacerdotal. El día 7 de ese mes se publicó en Salisbury un congé d'élire (permiso real al deán y cabildo en sede vacante para elegir el obispo). A Shaxton se le entregó a la custodia de Clerk, obispo de Bath y Wells. El 9 de noviembre escribió desde su confinamiento en Chew pidiendo la libertad y una pensión. Parece que a él y a Latimer se les concedió una pensión de cien marcos, pero la primera mitad del pago anual se hizo el 6 de diciembre. En la primavera de 1540 obtuvo, igual que Latimer, el beneficio del perdón general, pero fue liberado sólo bajo la condición de no poder predicar o estar cerca de Londres o de las universidades, o regresar a su antigua diócesis. Durante algunos años vivió en el anonimato, tiempo en el cual la prohibición de predicar hubo de relajarse, pues desempeñó un cargo parroquial en Hadleigh en Suffolk, de donde en la primavera de 1546 fue citado a Londres para responder por mantener falsa doctrina sobre el sacramento. Cuando salió dijo que sería quemado o tendría que renunciar a la verdad y el 18 de junio él, con Anne Askew y otros dos, comparecieron por herejía en Guildhall. Los cuatro fueron condenados a las llamas, pero el rey envió a los obispos Bonner y Heath, y a sus capellanes, Robinson y Redman, para entrevistarse con Shaxton y su compañero de prisión, Nicholas White, logrando persuadirlos para que repudiaran su herejía. El 9 de julio Shaxton firmó una retractación en trece artículos, que fue publicada con una epístola preliminar a Enrique VIII, reconociendo la misericordia del rey en su ancianidad. Se le mandó que hablara con Anne Askew para que hiciera lo mismo que él; pero Bonner ya había intentado en vano persuadirla y ella le dijo a Shaxton que hubiera sido mejor para él no haber nacido. Se le nombró predicador del sermón en la quema de Anne el 16 de julio. El domingo 1 de agosto, día en que los magistrados de Londres eran elegidos, predicó de nuevo en St. Paul Cross, declarando 'con ojos llorosos' cómo cayó en creencias erróneas, exhortando a sus oyentes que tuvieran cuidado con los libros heréticos.
En septiembre convenció al doctor John Taylor († 1554), posterior obispo de Lincoln, que había sido sospechoso de herejías similares, a firmar los mismos artículos que él firmó. A su solicitud el rey le otorgó la rectoría de St. Giles Hospital y Norwich. Posiblemente al ir a Norwich pasó por Hadleigh, manifestando allí también su retractación. Fue acusado de insinceridad, aunque desde entonces su vida fue al menos consistente, expresando gran pesar por lo que él llamó sus antiguos errores, incluso durante la reacción protestante de Eduardo VI. Ya se había casado, pero ahora se divorció de su esposa, dándole una piadosa exhortación en verso para que viviera casta y sola. Al principio del reinado de Eduardo, el 6 de marzo de 1547, fue obligado a entregar al rey el hospital de Norwich. Bajo María fue sufragáneo de Thomas Thirlby, obispo de Ely. En esa sede el 9 de octubre de 1555, junto con el canciller del obispo, pronunció sentencia contra dos mártires protestantes, Wolsey y Pygot. Al año siguiente fue el principal de un conjunto de teólogos y abogados en Cambridge quienes, el Domingo de Ramos (28 de marzo), juzgaron a otro hereje, John Hullier. Hizo su testamento el 5 de agosto siguiente y murió poco después. Quiso ser enterrado en la capilla de Gonville Hall, dejando a ese recinto su casa en la parroquia de St. Andrew, Cambridge, sus libros y algo de dinero.