Historia
SHELLEY, SIR RICHARD (c. 1513- c. 1589)

National Portrait Gallery
Mientras tanto, María había resuelto restaurar la orden de San Juan en Inglaterra, encomendando a Shelley hacer los oportunos arreglos. Al restablecer la orden en abril de 1557, Shelley fue hecho turcopolier, oficio segundo en rango tras el de gran prior, que fue otorgado a Sir Thomas Tresham († 1566). También se le dio el mando de Halston y Slebech. En el otoño de 1558 fue enviado a Malta, pero cayó enfermo en Bruselas, donde se enteró de la muerte de María. Se vio impedido de regresar a Inglaterra por la violencia del estallido protestante en diciembre. Al año siguiente fue enviado en una embajada al rey de los romanos y luego fue a España, donde Felipe II le otorgó una pensión. Los esfuerzos hechos por el embajador inglés en Madrid para inducirle a regresar a Inglaterra fueron en vano, pero Shelley afirmó su total lealtad a la reina. Al crecer la tensión entre España e Inglaterra, Shelley salió para Malta, pero en Génova fue vuelto a llamar por Felipe para ir de embajador a Persia. No empezó esta misión, pues en octubre de 1562 Felipe lo envió para felicitar al nuevo rey de los romanos por su elección. En julio de 1565 salió para Malta, que entonces estaba asediada por los turcos, aunque no llegó más allá de Nápoles y no alcanzó Malta hasta que los turcos se retiraron. A la muerte de Tresham en 1566, Shelley fue hecho gran prior de los Caballeros de San Juan, pero no asumió el título por deferencia a los deseos de Isabel. Al oficio de turcopolier, limitado exclusivamente a ingleses, le fue añadido el de gran maestre. Hacia 1569 Shelley dejó Malta, no pudiendo ponerse de acuerdo con Pedro de Monte, quien el año anterior había sucedido a Juan de la Valetta como gran maestre de la orden. Se estableció en Venecia por invitación de los señores, procurando congraciarse con el gobernador inglés al enviarle datos sobre las intrigas de los jesuitas y otros contra Isabel. También procuró ser útil a los intereses comerciales de Inglaterra y en 1583, en respuesta a reiteradas peticiones, se le concedió regresar a Inglaterra con libertad de practicar el catolicismo. Pero estaba bajo sospecha, al haber tenido contactos con William Perry († 1585) en Venecia; la mayoría de sus parientes en Inglaterra estaban en el punto de mira de los jueces y su sobrino Richard estuvo complicado en procedimientos por traición, de los cuales fue interrogado por el consejo. Shelley se quedó en Venecia, conde fue tratado con distinción.
Muchas de sus cartas están entre los manuscritos de Harlien y Lansdowne en el Museo Británico. Una selección se publicó en 1774, para ilustrar dos medallas de Shelley preservadas en la colección del rey. Dos de sus cartas a Enrique VIII, quejándose por su tratamiento a la orden, fueron robadas del Museo Británico poco después de 1848. Según su propio testimonio, también escribió un tratado en respuesta a un libro de Nicholas Sanders, que cayó en manos del papa y le puso bajo sospecha.